La Policía de Colombia es una de las organizaciones policiales con mayor experiencia enfrentándose a los organismos criminales en el mundo. Donde el rol de la mujer tiene una gran presencia, con más de 40.000 mujeres en distintos espacios de toda la Policía. Esto lo comentaba Diana Torres Castellanos, coronel (RP), con más de 29 años de servicio y toda una vida dedicada a la institución.
P: ¿Cómo fueron los inicios de su carrera policial?
R: Ingresé a la Escuela de Cadetes de Policía Francisco de Paula Santander en el año 1996. Un reto completo como mujer: adaptarse, compartir, conocer a otras personas, vivir una experiencia realmente bonita que la forma a uno como persona.
Al graduarme como oficial de policía, entré al primer grupo de la Policía Fiscal Aduanera, siendo la única mujer. Esta sección se encargaba de la lucha contra el contrabando y el lavado de activos. Fui comandante en el Aeropuerto Internacional El Dorado; era la encargada de elaborar el esquema de trabajo investigativo y operativo para contrarrestar el contrabando, el control de pasajeros y el de correo internacional.
Después me presenté a la convocatoria para ser piloto de la Policía Nacional. Fui seleccionada, ocupé el primer puesto de mi curso de aviación e inicié el proceso de formación como piloto. Se convirtió en una pasión el poder volar, conocer los términos aeronáuticos, la fraseología y la navegación aérea. Volé mucho en temas de antinarcóticos, reconocimiento aéreo, verificaciones, cultivos ilícitos, en operaciones de interdicción.
Además de eso fui la jefa del área de prevención de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía. En esa dirección trabajé casi 18 años en diferentes áreas.
Mi último cargo fue la jefatura de la Oficina de Planeación de la Policía Nacional. Muchos lo llaman el cerebro de la institución; es la dependencia donde se planea toda la estrategia institucional y estratégica de la Policía.

P: ¿Qué barreras existían para las mujeres a inicios de la carrera policial?
R: La Policía Nacional de Colombia ha sido una institución de ejemplo y fue la primera en incorporar a mujeres. Eso ha generado un crecimiento y una organización, convirtiendo a la Policía colombiana en la que más mujeres tiene en sus filas en Sudamérica. Una de las dificultades que se encontraban al ingresar era que la policía estaba acondicionada para hombres, y puedo decir que en este momento todavía tenemos algunas dificultades en ese aspecto. Pero siento que la institución ha tratado de darle a la mujer el mismo espacio que a los hombres en estos últimos años; hoy encontramos mujeres en todos los campos.
P: ¿Cómo llegó una mujer colombiana a recibir un premio de la Reina Sofía?
R: Tuve la oportunidad de ir a España en el año 2013 para recibir el premio Reina Sofía Contra las Drogas en el Palacio de la Zarzuela. Fue un reconocimiento muy especial, no solo para mí, sino también para los hombres y mujeres que trabajaban con pasión en la construcción del programa de prevención del consumo de drogas y de la violencia en todo el territorio nacional. Tuve la linda oportunidad de liderar ese tema de reducción de demanda y encontré en eso una pasión por poder educar, por generar conciencia en niños, niñas y adolescentes. Asimismo, era la primera vez que una policía del mundo recibía un reconocimiento de manos de Su Majestad la Reina Sofía.
Este fue un programa que se desarrolló por la Policía colombiana, en su momento, desde el área de prevención de la Dirección de Antinarcóticos que tuve la oportunidad y el honor de liderar. Se construyó un programa para los niños, estructurado y trabajado, en el que volvimos al policía un docente, enfocado en tomar buenas decisiones. Gracias a la disciplina y dedicación, logramos ese reconocimiento internacional.

P: ¿Cómo son las relaciones policiales entre Colombia y España?
R: Las relaciones institucionales entre España y Colombia siempre han sido muy buenas. La Policía Nacional es una institución que tiene una cooperación internacional bastante amplia, con más de 82 instituciones de cooperación, tanto bilaterales como multilaterales, que permiten afianzar los lazos de amistad. De igual manera, de relacionamiento y cooperación en temas de lucha contra el crimen organizado y de fortalecimiento de las capacidades. Tengo que destacar que España ha sido uno de los países con los que siempre se ha mantenido una cooperación muy alta; de hecho, tenemos presencia de oficiales de la Policía colombiana en España de manera permanente.
P: ¿Existe algún mito sobre el liderazgo femenino al que se ha enfrentado?
R: Bueno, creo que se han venido rompiendo. Esos mitos existen en nuestra sociedad, no solo en la Policía Nacional o en las fuerzas militares, sino en general. Pienso que poco a poco se han ido rompiendo esos mitos con mujeres que se destacan, con mujeres capaces. Es importante destacar que hoy tenemos mujeres; en el caso de la Policía de Colombia, mujeres muy destacadas en temas operativos, en investigaciones, en inteligencia, en seguridad ciudadana, en Carabineros, en protección del medio ambiente y en seguridad rural. Esas mujeres que han puesto todo su corazón en el trabajo y que han permitido visibilizar el papel importante que cumplimos han permitido también romper barreras y mitos, y poco a poco se han ido viendo mujeres en las Fuerzas Armadas y la Policía.

P: ¿Cuál ha sido ese momento que ha marcado su carrera?
R: Puedo decir que he sido una policía feliz desde el día en que ingresé a la institución hasta mi último día. El primer momento que destaco fue ser jefa de prevención de la Policía Nacional porque viví muy de cerca del territorio con la comunidad y recibí alegría de parte de las personas. Por supuesto, haberme convertido en una mujer piloto de la Policía Nacional fue una oportunidad muy especial que también recuerdo con gran satisfacción. El tercer y último momento fue haber sido la directora de una escuela de mujeres. Esto me permitió vivir muy de cerca la formación de ellas, escucharlas y conocer su día a día. Esta profesión exige mucho sacrificio, pero también ofrece muchas cosas bonitas. Siento que el trabajo se cumplió y ese cariño lo guardan ellas y lo guardo yo.
