FÚTBOL

La portera ecuatoriana que hizo el Ramadán: “Me decían que sumaba puntos con Alá”

Irene Tobar nos relata su experiencia habiendo hecho el ramadán durante su tiempo jugando en Arabia Saudí, "se sintieron elogiados", explica

Irene Tobar

La pasión de Irene Tobar (Ecuador, 1989) por el fútbol le llevó a girar por el mundo en torno a él. Desde niña tuvo el ejemplo en su casa, con su padre, Jesús Moisés Tobar Mejía, quien fue jugador de secciones inferiores del Barcelona Sporting Club. “Desde niña me gustaban todos los deportes pero el futbol resaltó más y desde mi etapa de adolescente en el colegio supe que ese sería mi estilo de vida. Todos mis recuerdos de esos inicios son los que han marcado mi actualidad”, nos cuenta.

Y es que su presente ahora está con el Dragonas IDV (la sección femenina del famoso Independiente del Valle) de nuevo en su Ecuador natal, aunque sabe lo que es cruzarse el mundo para exprimir su profesión.

Tras hacerse un nombre en distintos clubes de Ecuador, lo que le valió representar sus colores en el Mundial de Canadá 2015 probó en la liga colombiana de la mano del Real Cartagena.

Una aventura llamada Arabia Saudí

Aconsejada por su manager, tras su paso por Colombia, la guardameta se fijó en Arabia Saudí tras un intento fallido de jugar en EEUU.

Con su fichaje por el Al-Amal, Irene Tobar se convirtió en la primera ecuatoriana en jugar en la liga saudí.”El plan de Dios era ese”, nos asegura desde una profunda fe cristiana.

En el país árabe se encontró con un choque cultural fuerte, pero que le hizo vivir una experiencia, a su juicio, muy enriquecedora. “No hay delincuencia, no hay alcohol. Aquí las mujeres tienen que ir cubiertas, en eso me tuve que adaptar“.

Y eso es precisamente lo que hizo Tobar, adaptarse al cien por cien a sus nuevas costumbres. “Creo que una de mis mayores virtudes es que estoy muy abierta a aprender, conocer y explorar nuevas oportunidades”, asegura.

Desde los entrenamientos “al caer la tarde, por las altas temperaturas, eso fue lo más duro para mí, el terminar de entrenar a medianoche” hasta hablar el árabe, para poderse “comunicar en el campo y en los entrenamientos”, porque en sus inicios en el país tuvo que hacerlo en inglés.

La experiencia del Ramadán

Irene entendió que cuanto más se pareciesen sus costumbres a las de sus compañeras, más aprovecharía su estancia allí. Por eso, cuando llegó el ramadán, no dudó en querer prepararse junto a sus compañeras en el ayuno diario. “Yo quise involucrarme y vivirlo desde dentro. Se sintieron profundamente halagados”, nos cuenta. “Me decían que estaba sumando puntos con Alá”, añade.

“Me sentía muy bendecida de estar en Arabia”

“Para mí fue una experiencia increíble, poder vivirla y la vez compartirla con ellos, realmente me sentí muy bendecida en estar en Arabia, son pocas las personas que pueden tener esa oportunidad de estar viviendo allá”, nos explica.

En un país plenamente acostumbrado a ayunar donde gran numero de días desde la salida hasta la puesta del sol, los cuidados en el deporte de élite son exhaustivos. “Mucha hidratación, alimentarse adecuadamente y el descanso, estaban muy pendientes de todas nosotras”, cuenta de tres años en los que se sintió al cien por cien “parte de ellos y me hicieron sentir en casa”. 

Irene Tobar durante su paso por Al Amal SC

El crecimiento del femenino a lo largo del mundo

“El fútbol allí se vive intensamente, el hecho de que haya figuras mundiales como Cristiano Ronaldo o Benzemá ha hecho que crezca aún más, y poco a poco se va apoyando cada vez más al fútbol femenino, la hinchada va respaldando cada vez más“, nos cuenta.

Para Irene el crecimiento del fútbol femenino es algo que debemos celebrar, aunque matiza “cada vez un poco más rápido, pero aún sigue faltando para que se conviertan en algo totalmente sostenible sin estar rogando atención”.

 

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