Las bolsas de nicotina, todavía desconocidas para buena parte del público español, pero ya un fenómeno en Estados Unidos y Europa, buscan ahora su espacio en España. La categoría ha irrumpido entre consumidores adultos que buscan alternativas menos nocivas al tabaco convencional. Así, en lo que va de 2025 se han vendido alrededor de cuatro millones de cajas en el país, aunque se prevé que la venta se sitúe en torno a los siete millones en el próximo año, según datos de la Asociación Española de Bolsas de Nicotina (ABN).
¿Qué son?
Se trata de un producto oral, sin humo ni tabaco, que se elabora a partir de celulosa, agua y saborizantes, y puede contener aromas. Todo ello envuelto en un material poroso que no requiere inhalación ni combustión. Las bolsitas se colocan en la encía superior y duran entre 20 y 40 minutos, ofreciendo una alternativa discreta y dirigida “exclusivamente a adultos”, remarcó ayer la presidenta de la organización, Mónica Andrade. “Existe un interés creciente y necesitamos un espacio desde el que aportar datos, rigor y diálogo”, afirmó Andrade durante la presentación de la entidad.

La ABN surge como un interlocutor unificado. Cuenta entre sus fundadores, y financiadores, con fabricantes como Phoenix 2 Retail o Denssi. Y entre sus miembros activos con otros como Wilson George Group o Wingle Group Electronics. La organización nace, en palabras de Andrade, “con el objetivo de fomentar los mayores estándares en la fabricación, comercialización y distribución de las bolsas de nicotina”. Y reconoce que ya se han desarrollado códigos de conducta propios para “autorregularse” incluso antes de que exista una normativa estatal concreta.
Entre sus prioridades, la presidenta destacó el diálogo directo con los reguladores mediante la elaboración de estudios técnicos y de mercado. “Con toda la información que tenemos queremos tender la mano al Ministerio de Sanidad para desarrollar una regulación específica y ajustada al nivel de riesgo real de esta categoría”, declaró Andrade, quien recalcó que las decisiones políticas “deberían basarse en evidencia científica y no en aproximaciones ideológicas“.
El marco regulatorio
En España la evolución de estos productos está afectada por la incertidumbre normativa. La ausencia de un marco regulatorio propio y la “falta de claridad en las propuestas” que estudia el Ministerio de Sanidad generan dudas tanto entre consumidores – que por ahora la mayoría son turistas extranjeros-, como entre las empresas del sector. “Muchas firmas ni siquiera saben si introducir el producto en el mercado español”, lamentó Andrade, que criticó el borrador de modificación del Real Decreto 579/2017 revelado por el Ministerio.
El documento propone limitar el contenido máximo de nicotina a 0,99 mg por bolsa, un nivel que, según la presidenta, haría inviable el artículo: “Es, en la práctica, una prohibición“. La ABN sostiene que un rango razonable debería situarse entre 16 y 20 mg por bolsa. Es decir, unas veinte veces superior a lo planteado por el Ministerio de Sanidad.

Desde la organización también se asume la necesidad de limitar los sabores para evitar atractivo entre menores y propone vincularlos únicamente a menta o tabaco. Además, plantea que la venta se realice exclusivamente en estancos o establecimientos autorizados, que los envases incluyan advertencias sanitarias y cierres de seguridad infantiles para evitar intoxicaciones.
El caso de Suecia
Durante su intervención, Andrade comparó la situación española con el caso de Suecia. El país se distingue por ser el primero del mundo en alcanzar el estatus de ‘libre de humo’ al situarse por debajo del 5% de fumadores de cigarrillos diarios, objetivo que la Organización Mundial de la Salud fija para 2040. “Suecia es el camino a seguir. El país demuestra que las alternativas a la combustión pueden reducir además de forma muy significativa los casos de enfermedades graves“, argumentó la presidenta de ABS.
El país nórdico mantiene niveles de consumo de nicotina similares a la media europea, pero registra una menor afectación en la salud debido a la sustitución del tabaco por este tipo de productos. Según los datos expuestos, Suecia es el estado con la menor incidencia de cáncer de la Unión Europea. Y tiene la mayor reducción de mortalidad evitable por patologías oncológicas de pulmón. Además, presenta el menor aumento de gasto sanitario per cápita en atención de este tipo de enfermedades en las previsiones para el periodo 2023-2050.

Fiscalidad
Actualmente, España grava las bolsas de nicotina con un impuesto de 0,10 céntimos por gramo, muy por encima del aplicado en países como Italia (0,022 céntimos). O Portugal (0,065 céntimos). “No pedimos privilegios, pedimos proporcionalidad“, subrayó Andrade, que reclama un gravamen acorde con el resto de países comunitarios.
A pesar de las propuestas de la industria y de la voluntad de diálogo manifestada por la ABN, todavía no se ha iniciado una conversación formal con el Ministerio de Sanidad. Para Andrade, la clave es que España apueste por una regulación específica en lugar de una “prohibición encubierta”. Ya que esto permitiría controlar la categoría, “garantizar estándares de calidad, proteger a los menores. Y ofrecer a los consumidores adultos alternativas menos nocivas”, sostuvo. “Lo fundamental es regular bien, no prohibir”, zanjó. Convencida de que el sector podrá desarrollarse de forma responsable si existe un marco basado en la evidencia científica.


