La subida del Salario Mínimo vuelve a situarse en el centro del debate económico y laboral en España. La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha comunicado a los agentes sociales su intención de elevar el salario mínimo interprofesional un 3,1% este año, hasta los 1.221 euros mensuales, frente a los 1.184 actuales.
En la práctica, la subida del Salario Mínimo supondrá 37 euros más al mes para quienes cobran este sueldo. Una cifra calculada para evitar que el nuevo SMI tenga que tributar en el IRPF.
La decisión busca equilibrar varios frentes a la vez. Por un lado, que la subida no obligue a los perceptores a pagar impuestos por primera vez. Por otro, contener el impacto en las empresas y rebajar la tensión política dentro del propio Gobierno.
Cuánto sube el Salario Mínimo y cómo se reflejará en tu nómina
Con la subida, el SMI se situará en 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas. Eso implica un incremento anual de algo más de 500 euros para los trabajadores afectados. En la nómina, el cambio se traducirá en una mejora directa del salario base, siempre que este se encuentre por debajo del nuevo umbral legal.
Además, la subida del Salario Mínimo tendrá carácter retroactivo desde el 1 de enero. Esto significa que los trabajadores verán reflejada la diferencia acumulada en los próximos meses. Una medida que beneficiará a más de dos millones de personas, según las estimaciones del Ejecutivo.

Uno de los elementos clave de esta subida del Salario Mínimo es que se ha fijado en el nivel más bajo de los que manejaba el Ministerio de Trabajo. El objetivo es claro: evitar un nuevo choque con el Ministerio de Hacienda y, sobre todo, impedir que los trabajadores con SMI tengan que tributar en el Impuesto sobre la Renta.
Si el salario mínimo hubiera subido más, una parte del aumento se habría ido directamente a impuestos. De ahí que Trabajo descartara opciones más ambiciosas y optara por una subida del Salario Mínimo que se note desde ya en el bolsillo y no se diluya en futuras deducciones fiscales.
El pulso con la patronal y los sindicatos
La subida del Salario Mínimo no ha estado exenta de tensiones. La patronal defendía un aumento del 1,5%, en línea con la subida pactada para los funcionarios. Los sindicatos, por el contrario, reclamaban un incremento mucho mayor, de hasta el 7,5%, para reforzar el poder adquisitivo de los salarios más bajos.

En medio de ese pulso, el comité de expertos planteó dos escenarios:
- Una subida del Salario Mínimo del 3,1% si no tributaba en el IRPF
- O del 4,7% si debía hacerlo para compensar el impacto fiscal
Finalmente, el Gobierno ha optado por la primera vía. Una decisión que ni entusiasma a los sindicatos ni alarma a las empresas.
La subida del Salario Mínimo será una de las primeras medidas económicas del año y no necesitará el aval del Congreso, ya que se aprobará en el Consejo de Ministros. Esto permite al Ejecutivo avanzar sin depender de un Parlamento fragmentado y con apoyos inciertos.

Desde el Gobierno subrayan que la subida del Salario Mínimo forma parte de una estrategia más amplia para proteger a los trabajadores con menos ingresos en un contexto de inflación todavía elevada y costes de vida al alza.


