La próxima campaña de la Renta 2025-2026 arranca en abril y se prolongará hasta el 30 de junio. Un periodo en el que millones de contribuyentes volverán a rendir cuentas con Hacienda. Como cada año, el resultado podrá salir a pagar o a devolver, pero la clave para inclinar la balanza está, muchas veces, en las deducciones. La Agencia Tributaria recuerda que no todas son estatales. Algunas dependen de la comunidad autónoma y pueden suponer un ahorro notable, como ocurre con los gastos del dentista.
Prestar atención a estas rebajas fiscales es fundamental. Hacienda insiste en que pasar por alto una deducción autonómica puede traducirse en pagar más impuestos de los necesarios. En este contexto, los tratamientos de salud bucodental se han convertido en una de las deducciones más relevantes para determinados territorios, con rebajas que, en algunos casos, rozan los 900 euros.
Las comunidades donde Hacienda permite deducir el dentista
Según aclara Hacienda, los contribuyentes que tributan en:
- Cantabria
- Islas Canarias
- Comunidad Valenciana
Esos contribuyentes pueden deducirse parte de los gastos del dentista en el IRPF. No se trata de una ayuda generalizada en todo el país, sino de una ventaja fiscal autonómica que conviene revisar con lupa antes de confirmar el borrador.
¿Qué pasa en Cantabria?
En Cantabria, Hacienda permite deducir hasta el 10% de los gastos de salud dental, siempre que no estén cubiertos por la Seguridad Social, la mutua o la aseguradora privada del contribuyente. Para acceder a esta rebaja, la base liquidable debe ser inferior a 22.946 euros en tributación individual o a 31.485 euros en conjunta.

La deducción tiene un límite anual de 500 euros en declaraciones individuales y de 700 euros en conjuntas. Haciendaañade un matiz importante: estos topes aumentan en 100 euros cuando el contribuyente tiene reconocida una discapacidad igual o superior al 65%.
Canarias: una deducción que se acerca a los 900 euros
En el caso de Canarias, Hacienda contempla una deducción aún más elevada. Los contribuyentes pueden desgravar hasta el 12% de los gastos en salud dental, siempre que la base imponible del ahorro no supere los 42.900 euros en tributación individual o los 57.200 euros en conjunta.
Aquí, el ahorro puede ser significativo. Hacienda fija la rebaja máxima en 600 euros para declaraciones individuales y en 840 euros para conjuntas, una cifra que se aproxima a los 900 euros. Además, cuando existe una discapacidad reconocida igual o superior al 65%, el límite se incrementa en 100 euros adicionales en tributación individual.
Comunidad Valenciana: menos porcentaje, pero también deducción
La Comunidad Valenciana ofrece un modelo distinto. Hacienda permite deducir hasta el 30% de los gastos vinculados a productos, servicios y tratamientos de salud bucodental, siempre que no tengan carácter estético. En este caso, el límite máximo es de 150 euros por contribuyente.

Para aplicar esta deducción, Hacienda exige que la base liquidable del ahorro sea inferior a 32.000 euros en tributación individual y a 48.000 euros en conjunta. No obstante, el importe íntegro solo se aplica cuando la suma de la base liquidable general y del ahorro no supera los 29.000 euros en individual y los 45.000 en conjunta.
Facturas, pagos y el aviso clave de Hacienda
Más allá de los porcentajes, Hacienda es clara en un punto común a todas las comunidades: los gastos deben justificarse mediante factura y haberse pagado por un medio que permita su trazabilidad. Tarjeta, transferencia, cheque nominativo o ingreso bancario son válidos. El pago en efectivo, en cambio, deja fuera la deducción.
Este requisito, que Hacienda repite cada campaña, es esencial para no perder el derecho a la rebaja. Guardar las facturas del dentista y revisar las deducciones autonómicas puede marcar la diferencia entre pagar de más o aprovechar un ahorro fiscal que la normativa permite.
