Santander alerta de problemas de liquidez en el crédito privado

Banco Santander advierte en su documentación para inversores de las tensiones de liquidez y riesgo de contrapartida en el crédito privado

Ana Botín (Banco Santander) - Economía
La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, en una imagen de archivo.
EFE

El Banco Santander ha puesto negro sobre blanco una advertencia que ya venía sobrevolando los mercados financieros desde hace meses: el crédito privado se ha convertido en un foco creciente de tensión. La entidad lo recoge en su documentación para inversores, donde avisa de que los impagos, los rumores sobre solvencia y las dudas en torno a determinadas instituciones financieras pueden desembocar en problemas de liquidez con capacidad de extenderse por el mercado. No es una alarma menor. Llega, además, en un momento en que varios episodios recientes han vuelto a exponer las fragilidades de este segmento y han reforzado la inquietud de supervisores y grandes firmas.

La referencia del Banco Santander aparece en el memorando actualizado de su programa de papel comercial, fechado el 13 de marzo de 2026. En ese documento, el grupo recuerda que opera de forma habitual con corredores, bancos, fondos de inversión, hedge funds y otros clientes institucionales. Y que el deterioro de alguna de esas contrapartes puede traducirse en pérdidas o incumplimientos en cadena. No se trata solo de un riesgo teórico: la propia entidad reconoce su exposición al riesgo de contraparte, especialmente a través de inversiones en valores de terceros o contratos de derivados en los que depende de pagos de otras instituciones.

Un mercado bajo sospecha por su opacidad y sus conexiones

La preocupación alrededor del crédito privado no nace de la nada. En los últimos años, este mercado ha crecido con fuerza como vía alternativa de financiación fuera del circuito bancario tradicional. El Banco de España señalaba en su Financial Stability Review de otoño de 2025 que los fondos de crédito privado superaron globalmente los 2,2 billones de dólares en activos en 2024 y advertía de dos problemas centrales: la creciente interconexión con la banca y la menor transparencia de estos mercados, que dificulta medir bien el riesgo agregado.

Cartel del Banco Santander - Economía
Fachada una sucursal del banco.
EFE

Ese diagnóstico ayuda a entender por qué el aviso del Banco Santander tiene tanto eco. El supervisor español apuntaba además que los bancos pueden estar expuestos a este universo por varios canales a la vez —préstamos directos, líneas de financiación, préstamos a inversores o vínculos indirectos con fondos y empresas participadas—, lo que complica saber hasta dónde llega realmente la vulnerabilidad. En otras palabras: una exposición que sobre el papel parece limitada puede esconder una red de riesgos compartidos mucho más amplia de lo que aparenta.

MFS y First Brands: los casos que han disparado la inquietud

La advertencia del Banco Santander coincide con una sucesión de sobresaltos que han devuelto el crédito privado al centro del debate. Uno de los más recientes ha sido el colapso de la firma británica Market Financial Solutions (MFS), especializada en préstamos hipotecarios complejos. Reuters informó a comienzos de marzo, citando a Bloomberg, de que Santander estaría expuesto a entre 200 y 300 millones de libras a través de una sociedad vinculada a esa compañía. Días después, Reuters añadió que la investigación lanzada por la FCA británica sobre MFS elevaba la presión sobre varias entidades, entre ellas Santander, en un caso que deja a acreedores con más de 1.300 millones de libras potencialmente comprometidas.

Cartel del Banco Santander - Economía
Ana Botín es la presidenta ejecutiva de Banco Santander.
Kiloycuarto.

No es el único episodio delicado. Reuters también publicó en octubre de 2025 que un documento judicial en Estados Unidos situaba la exposición de Santander a First Brands en al menos 55 millones de dólares al cierre de septiembre, vinculada a operaciones de sus filiales en México y Brasil. A ello se sumó después una columna de Breakingviews que utilizó precisamente el caso First Brands como ejemplo de la exposición “en la sombra” que los bancos pueden acumular frente a este tipo de financiación.

Santander rebaja el alcance, pero admite el riesgo

Pese a todo, el Banco Santander ha insistido en que su exposición al private credit es reducida dentro del tamaño total del grupo. Bloomberg recogió el 4 de marzo que el director financiero, José García Cantera, situaba la exposición a mercados privados en menos del 1% del riesgo crediticio del grupo, una forma de transmitir que el banco considera manejable este frente incluso en un contexto más áspero.

Ese mensaje encaja con otra realidad que el propio banco destaca en su documentación: su posición de liquidez sigue siendo sólida. En el memorando de 2025, Santander indicaba que cerró 2024 con una ratio LCR del 153% y una NSFR del 126%, ambas por encima de los mínimos regulatorios. Pero incluso con esos colchones, la entidad admite que las tensiones de liquidez en el sistema financiero, las retiradas de depósitos o los problemas en determinadas contrapartes pueden elevar sus costes de financiación y complicar el acceso al mercado.

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