Andalucía es sinónimo de sol y costa, pero también esconde algunos de los puertos de montaña más espectaculares y exigentes de España. Carreteras que serpentean entre sierras, rampas imposibles y miradores naturales que convierten cada ascenso en una experiencia inolvidable para ciclistas y amantes de la conducción de montaña. Eso sí, recorrer estas cumbres requiere planificación, ya que el estado de las carreteras y la meteorología pueden cambiar de forma radical según la época del año.
Estos son cinco puertos de montaña míticos en Andalucía donde el esfuerzo se ve recompensado con panorámicas únicas.
Alto del Veleta (Granada), la carretera más alta de la Península
El Alto del Veleta, en pleno Parque Nacional de Sierra Nevada, es el gran coloso andaluz. Con una altitud cercana a los 3.400 metros, es la carretera asfaltada más alta de España y un reto solo apto para ciclistas y conductores experimentados.

El estado de la vía es generalmente bueno en verano, pero durante gran parte del año el acceso está restringido por nieve o hielo. En los meses fríos es habitual la obligatoriedad de cadenas o incluso el cierre total al tráfico. Antes de subir, es imprescindible consultar el estado de la carretera y la previsión meteorológica.
Velefique (Almería), curvas de vértigo en la Sierra de los Filabres
El Puerto de Velefique es famoso por sus 11 kilómetros de ascenso, pendiente media del 8% y sus icónicas curvas de 180 grados. Es una carretera estrecha pero bien asfaltada, muy apreciada por ciclistas.

Aunque Almería tiene un clima más seco, en invierno pueden aparecer placas de hielo en las zonas de sombra, lo que obliga a extremar la precaución. No suele exigirse cadenas de forma habitual, pero sí se recomienda llevarlas si se circula en época invernal.
La Pandera (Jaén), dureza extrema y rampas imposibles
Subir La Pandera, en Valdepeñas de Jaén, es enfrentarse a uno de los puertos más duros del sur. Sus rampas de hasta el 30% ponen al límite tanto a ciclistas como a vehículos.

El acceso suele mantenerse abierto, pero tras episodios de lluvias intensas o frío extremo, el firme puede deteriorarse y aparecer tramos resbaladizos. En invierno, la nieve puede hacer obligatorio el uso de cadenas, especialmente en los tramos finales.
Puerto de las Palomas (Cádiz), belleza y precaución
Situado en la Sierra de Grazalema, el Puerto de las Palomas destaca por su espectacularidad paisajística. La carretera está asfaltada y en buen estado, pero es estrecha y con curvas cerradas.

Es una de las zonas con mayor índice de lluvias de España, lo que provoca niebla frecuente y calzada húmeda. En episodios de frío, no es raro que se requieran cadenas por hielo puntual, especialmente de madrugada.
El Purche (Granada), historia ciclista y vigilancia invernal
Clásico de la Vuelta a España, El Purche combina rampas exigentes con descansos engañosos. Su estado suele ser correcto, aunque el tráfico ciclista es intenso en primavera y verano.

En invierno, la cercanía a Sierra Nevada obliga a prestar atención a los avisos oficiales. En días de nieve, la carretera puede quedar cerrada o con uso obligatorio de cadenas, especialmente en cotas altas.
Estado de carreteras y recomendaciones clave
Antes de emprender la subida a cualquiera de estos puertos de montaña, es fundamental consultar el estado actualizado de las carreteras, ya que pueden producirse cierres o restricciones por nieve, hielo o desprendimientos. También resulta imprescindible revisar la previsión meteorológica, adaptar el equipamiento a las condiciones y llevar cadenas o neumáticos de invierno durante la temporada fría, cuando pueden ser obligatorios.
Una buena planificación de la ruta y de los horarios ayuda a evitar cambios bruscos de tiempo y situaciones de riesgo, especialmente en cotas altas. Además, es clave extremar la precaución en los descensos, donde la velocidad, las curvas cerradas y el estado del firme pueden convertir cualquier descuido en un peligro.
