En el norte de la Comunidad de Madrid, cerca del límite con la provincia de Guadalajara, se encuentra un tesoro montañés conocido como La Hiruela. Es uno de los pueblos mejor conservados de la Comunidad, y es un destino ideal para la gente que busca una desconexión desde la capital y otras ciudades.
Conoce lo imprescindible de este lugar que forma parte de las Reservas de la Biosfera de la Sierra del Rincón, entre visitas y lugares para comer.
La Hiruela y su Senda de los Oficios de la Vida

Este municipio madrileño aún conserva su arquitectura negra y de piedra intacta. Entre los tejados de pizarra y el apacible entorno, si la visitas en estos meses de invierno quizá te encuentres algo de nieve, si esta ha caído hace poco.
Desde el propio pueblo, parten cuatro sendas, de dificultad variada y cada una con sus propias particularidades. Está la de Fuente lugar (entre árboles, hacia ese lugar), la de Molino a Molino (hacia dos molinos harineros) y la de las Eras y la pila de riego (a un mirador al pueblo y el valle del Jarama).
Sin duda, la más pintoresca es la Senda de los Oficios de la Vida. Esta recorre los puntos de máximo interés de la localidad, como son el molino harinero, el colmenar tradicional y la carbonera. Además, cuenta con un área recreativa muy bien cuidada.
Esta última es ideal para familias, por su baja dificultad y por su belleza. Es una excelente manera de conocer los antiguos pilares de subsistencia de las familias hiruelanas de antaño.
Dónde comer y otros consejos

No será famosa, pero la gastronomía de La Hiruela bien vale la pena. No olvides probar el producto local antes de volver a casa, que los paseos por las sendas dan mucho hambre.
Uno de los más emblemáticos es Casa Aldaba. Desde 2006, tiene chimenea para el invierno y una acogedora terraza para el buen tiempo.
Su producto es de la zona y acorde a la estación del año, aunque nunca faltan los platos de cuchara, la carne de caza y las setas. Sus postres caseros también valen mucho la pena. Eso sí, al ser un lugar pequeño, trata de reservar tu mesa para no quedarte sin tu mesa.
La otra opción es el Bar-Restaurante La Plaza. Este ofrece una zona de bar, enfocada a las raciones y las tapas, y otra de restaurantes. Ahí sirven menú diario algo más general que en la anterior casa. No obstante, también ofrecen platos y bocadillos con producto local.
Como consejos finales antes de la visita a La Hiruela, es importante saber que hay un parking habilitado a los visitantes a la entrada del pueblo. Asimismo, recuerda que debes respetar la flora y la fauna del lugar, protegidas como parte de una Reserva de la Biosfera.
Por último, ve siempre bien abrigado, especialmente en los meses de invierno. En primavera y en verano, tampoco te olvides de llevar alguna prenda de abrigo contigo, ya que puede refrescar un poco.
Puedes conocer información sobre el clima del lugar y otras recomendaciones en la web de Turismo de La Hiruela.
Sabiendo todo esto, ya puedes empezar a planificar tu próxima visita a este bonito rincón de la Sierra Norte.


