La política gallega despide a una de sus figuras más influyentes de las últimas décadas. Xosé Manuel Beiras Torrado ha fallecido durante la madrugada de este jueves en su casa de A Reboraina, en Brión, a los 90 años. Economista, profesor, ensayista y dirigente político, su trayectoria estuvo ligada durante más de medio siglo al desarrollo del nacionalismo gallego contemporáneo y a la construcción de una izquierda propia en Galicia.
El fallecimiento de Xosé Manuel Beiras ha sido confirmado por fuentes de su entorno. Entre las primeras reacciones públicas figura la de la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, que ha recordado la dimensión política y personal del histórico dirigente. «Deja una gran huella en varias generaciones de gallegos y gallegas», ha escrito en redes sociales. «Tiene un lugar para siempre en el corazón y en la historia del Pueblo gallego. Un fuerte abrazo a Ricardo, Daniel y toda su familia», ha añadido.
Del pensamiento económico al liderazgo político
Nacido en Santiago de Compostela en 1936, Xosé Manuel Beiras desarrolló primero una intensa trayectoria intelectual. Formado como economista, pasó por París durante su juventud y acabó convirtiéndose en una de las voces más reconocibles del pensamiento económico gallego. En 1972 publicó O atraso económico de Galicia, una obra que marcó durante décadas el debate sobre la estructura productiva, la dependencia económica y los desequilibrios territoriales de la comunidad.
Su actividad política había comenzado antes. En 1963, Xosé Manuel Beiras participó en la fundación del Partido Socialista Galego, una organización surgida en plena dictadura franquista y vinculada al nacionalismo de izquierdas. Aquel recorrido desembocaría años después en el nacimiento del Bloque Nacionalista Galego. Beiras fue uno de los protagonistas de la fundación del BNG en 1982 y se convirtió en su principal referente durante aproximadamente dos décadas.
Su liderazgo coincidió con la etapa de mayor crecimiento electoral del Bloque. El momento culminante llegó en las elecciones autonómicas de 1997, cuando el BNG consiguió superar al PSdeG y se convirtió en la segunda fuerza política de Galicia, solo por detrás del PP de Manuel Fraga. Aquella etapa consolidó a Xosé Manuel Beiras como una de las grandes figuras de la oposición gallega y convirtió su estilo combativo, intelectual y profundamente personal en una de las señas reconocibles de la política autonómica.
La ruptura con el BNG y el nacimiento de Anova
La relación entre Xosé Manuel Beiras y el BNG terminó deteriorándose con el paso de los años. En 2012, tras profundas discrepancias internas sobre el rumbo de la formación, el veterano dirigente abandonó el Bloque junto al Encontro Irmandiño. Su salida supuso una de las fracturas más significativas de la historia reciente del nacionalismo gallego.
Lejos de retirarse, Beiras volvió a situarse en primera línea. Ese mismo año participó en la creación de Anova-Irmandade Nacionalista y apostó por una política de confluencia con otras fuerzas de izquierdas. La estrategia desembocó en Alternativa Galega de Esquerda (AGE), que irrumpió en las elecciones autonómicas de 2012 con nueve diputados y situó de nuevo a Xosé Manuel Beiras en el Parlamento de Galicia.
Aquella última etapa confirmó una de las constantes de su trayectoria: su voluntad de intervenir incluso cuando parecía haber cerrado un ciclo político. Durante los años siguientes continuó participando en debates, actos públicos y espacios vinculados al nacionalismo y a la izquierda gallega, aunque progresivamente se alejó de la primera línea parlamentaria.
Una figura que desbordó la política institucional
La relevancia de Xosé Manuel Beiras no se limitó a los cargos que ocupó. Su legado también se encuentra en sus libros, en su trabajo académico, en sus traducciones y en una forma de entender la política que combinaba reflexión intelectual y confrontación pública. Su perfil de político e intelectual marcó a generaciones muy distintas dentro de la izquierda y del nacionalismo gallego.
Durante sus últimos años continuó apareciendo en actos relacionados con la cultura y la política gallegas. Para entonces, Xosé Manuel Beiras había adquirido ya una dimensión histórica: la del dirigente que acompañó al nacionalismo desde la clandestinidad antifranquista hasta su consolidación como una fuerza determinante en el Parlamento de Galicia y que, décadas después, volvió a participar en la creación de nuevas alianzas de izquierdas.
La muerte de Xosé Manuel Beiras cierra así una etapa fundamental de la política gallega contemporánea. Sus diferencias, rupturas y regresos forman parte de la propia evolución del nacionalismo gallego desde la Transición. A los 90 años desaparece una de sus voces más reconocibles y también uno de los intelectuales que más influyeron en la manera de pensar Galicia desde la economía, la cultura y la política.

