Escalada en Oriente Medio

“¿Dónde está mi vida?” El coraje de 25 víctimas de Hamás se convierte en arte

El ataque terrorista del 7-O, transformó completamente la existencia de estas 25 mujeres israelíes. Elma Avraham, rehén israelí de 84 años, será dada de alta, tras pasar más de 150 días ingresada

Israel, Shani Louk

Shani Louk, secuestra el 7-O y asesinada por Hamás KiloyCuarto

En tiempos donde el negacionismo, la banalización o la justificación de la masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre van al alza, surgen iniciativas para evitar que lo ocurrido no caiga en el olvido. Hace meses que el foco está puesto sobre la agonía de los civiles de Gaza víctimas de los incesantes bombardeos israelíes. Por ello, el recuerdo del peor ataque sufrido en la historia del Estado judío, en que más de 1.200 personas murieron y otras 250 fueron secuestradas en un solo día, se difumina en la conciencia colectiva global.

Bajo esta premisa, el Museo de la Tolerancia de Jerusalén estrenará el próximo 20 de mayo la exposición “De la oscuridad a la luz”. Según la institución, se trata de una muestra de “resiliencia y esperanza ante una gran adversidad”. El subtítulo, “7 de Octubre – 6:29” hace referencia al momento en que el grupo islamista lanzó la ofensiva sorpresa sobre el sur de Israel, que agarró desprevenidas a las Fuerzas de Seguridad y culminó en la fácil captura de más de una veintena de comunidades civiles fronterizas con Gaza.

Heridas, heroínas, viudas y secuestradas

En las horas posteriores, se produjeron crueles asesinatos grabados en directo, violaciones, o se quemaron hogares con familias en su interior. Entre los relatos expuestos, figuran mujeres que fueron gravemente heridas, soldados que confrontaron a los terroristas de Hamás, otras que salvaron vidas de civiles y militares heridos, mujeres secuestradas en Gaza, viudas, u otras que todavía tienen a familiares cautivos.

7-O

El presidente de Israel, Isaac Herzog, posa junto a algunas de las protagonistas de la exposición ‘De la Oscuridad a la Luz’ durante el acto inaugural en el Museo de la Tolerancia de Jerusalén

Destacan voces como las de Ricarda Louk, madre de la joven Shani Louk, asesinada en el festival de Nova y arrastrada después por las calles de Gaza; Miriam Beit Talmi, superviviente del Holocausto rescatada entre tiroteos en el Kibbutz Zikim; o Chen Almog de Kfar Aza, secuestrada con sus hijos tras ver como asesinaban a su hija y marido en su hogar.

La exposición se compone de 25 testimonios grabados en vídeos, en que 25 mujeres se abrieron de par en par para contar sus vivencias de aquella fatídica mañana, que ha cambiado el devenir del conflicto palestino-israelí. El productor del proyecto es Malki Shem Tov, padre de Omer Shem Tov, uno de los 133 rehenes israelíes que siguen agonizando en algún túnel más de 217 días después del ataque. Las narraciones corren a cargo de Ella Shani, que perdió a su padre Itzik.

Aportar luz

“Mujeres valientes procedentes de todos los sectores de la sociedad israelí exponen sus profundas emociones de dolor, pérdida, y fortaleza interior que emergieron en uno de los días más oscuros de la historia de Israel”, describe el museo en su web. Y prosigue: “Los visitantes verán sus testimonios mediante innovadoras instalaciones. La exhibición fue diseñada para que los visitantes experimenten un encuentro cara a cara con los testimonios”.

El recorrido no solo pretende rescatar los traumáticos eventos del 7 de octubre, sino también aportar luz en tiempos en que el pesimismo y la incertidumbre cunden en Israel. “Descubriremos una crónica de solidaridad, un homenaje a los cientos de miles de personas que se ayudaron unos a otros”, destaca el comunicado.

Escondida bajo el cadáver de su novio

Mediante los vídeos filmados y una exposición fotográfica, el recorrido ilustra “el camino que ha recorrido Israel desde el 7 de octubre. Del dolor profundo al espíritu de fortaleza del pueblo judío e israelí”. Para evitar herir sensibilidades, se recomienda que no acudan menores de 16 años, ya que se muestran relatos difíciles de digerir.

“¿Dónde está mi vida?”, se pregunta Noam Ben David, superviviente del 7-O en la exposición. La joven, aún en muletas, se encontraba en el festival de música donde murieron 364 personas. Entre ellas su novio. Noam, de 27 años, se escondió debajo del cadáver de su pareja para sobrevivir durante la matanza de Hamás en el Supernova.

“Se supone que tendría que llevar un anillo y estar casada con él. El día después de la fiesta íbamos a firmar el contrato para alquilar una casa juntos”, ha confesado a la agencia EFE.

Solidaridad

Desde los pasillos de la exposición, el presidente israelí Isaac Herzog consideró que “durante muchos meses, la luz fue bloqueada por las nubes grisáceas. Y aunque parece que el sol sigue brillando, seguimos amaneciendo en esta cruel oscuridad cada mañana. En esta dura realidad, esta importante exhibición aporta una preciosa e importante voz que debe ser escuchada”.

víctimas israel

Acto inaugural de la exposición ‘De la Oscuridad a la Luz’ en el Museo de la Tolerancia de Jerusalén

Para Yoni Riss, CEO del Museo de la Tolerancia de Jerusalén, los testimonios mostrados “son una prueba de la fortaleza que la ciudadanía demostró el 7 de octubre. Junto al enorme shock y la pérdida, la gran luz de la sociedad israelí se reveló. Los voluntarios, combatientes o los servicios de rescate demostraron una solidaridad que nos da esperanza para el futuro”.

Esperanza para Elma Avraham

Precisamente, la apelación a la esperanza surgió efecto esta semana, cuando se conoció que Elma Avraham, rehén israelí de 84 años que fue ingresada en estado crítico tras ser liberada de Gaza, será dada de alta del hospital. Durante la caótica mañana del 7 de octubre, el secuestro de Elma fue retransmitido, en imágenes en que se la ve custodiada por terroristas en una motocicleta rumbo a territorio gazatí.

Tras pasar 50 días de cautiverio, fue liberada en el marco de la tregua pactada entre Hamás e Israel en noviembre, que permitió la liberación de más de un centenar de rehenes, fundamentalmente ancianos y niños. Elma fue transportada directamente de Gaza al hospital de Soroka en helicóptero, ya que se encontraba inconsciente y en estado grave. Durante su cautiverio, sus familiares cargaron duramente contra la Cruz Roja, por no intentar llevarle medicinas esenciales para proteger su salud. Antes de abandonar el hospital, el equipo médico que la salvó le organizará una ceremonia de despedida.