Violencia del narco

El maltrato y los asesinatos de Iván “El Chapito” Guzmán contra las mujeres

El control de las mujeres es uno de los principales objetivos de los hombres violentos que buscan demostrar dominio de situaciones o liderazgo frente a otros

México

Archivaldo Iván Salazar, alias "El Chapito", hijo del presunto narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán, sale de la cárcel de alta seguridad de El Altiplano, ubicada en Almoloya, Estado de México Efe

En 2004, Iván “El Chapito” Guzmán cometió su primer homicidio y fue en contra de una mujer indefensa porque ésta lo rechazó. Se llamaba Kristen Paige, de origen canadiense. Fue en el Bali Bar de la ciudad de Zapopan, en el occidente de México. El hijo del líder convicto del cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, se sentía todopoderoso a sus 21 años.

El testimonio recopilado por la escritora Anabel Hernández en su libro ‘La Historia Secreta: AMLO y el cártel de Sinaloa’ (Grijalbo, 2024) detalló así el comienzo de una serie de agresiones en contra de las mujeres con las que se relacionaba violentamente en medio de la impunidad.

En el tiempo del feminicidio, “El Chapito” tenía una relación amistosa con Dámaso López Serrano, “El Mini Lic” hijo de un hombre de confianza de Joaquín Guzmán. Convivían, se ayudaban para salir de líos, antes de que las autoridades mexicanas capturaran y entregaran al ‘Mini Lic’ para su extradición y se volviera testigo protegido de Estados Unidos.

El ‘Mini Lic’ detalló para el libro de Hernández que Iván Archivaldo discutió con un joven mexicano llamado César Augusto Pulido que acompañaba a la canadiense, “se hacen de palabras” y al salir del bar, el pleito se hizo más grande. Entonces “El Chapito” sacó la pistola y mató ahí mismo a la pareja.

“No iba a dejar que me golpearan”, confesó al ‘Mini Lic’. “Tenía que defenderme”.

Fue detenido, acusado de homicidio y trasladado al penal de Máxima Seguridad de Almoloya, pero salió al poco tiempo y siguió maltratando mujeres.

“Por lo que me tocó ver a mí, Iván es muy extremo con las mujeres -dijo el ‘Mini Lic’-, sí les sabe hablar, les habla muy bonito, pero a las que considera de su propiedad sí las trata muy severo”.

Entre otras cosas, golpes, cachetadas, jaladas de cabello, azotones…

Espejo

El caso del hijo mayor de El Chapo Guzmán con su primer matrimonio (Alejandrina María Salazar) forma parte de una violencia de género ejercida por miembros de las organizaciones criminales que explica por mucho el incremento de feminicidios en México.
David Pérez Esparza, director del servicio de emergencias 911, afirmó desde 2020 durante la presentación del informe mensual del Grupo Interinstitucional de Estrategias contra las Violencias, que entre el 50 y 60 de las muertes de mujeres por razones de género están relacionadas con el crimen organizado.

Una investigación del Instituto Wilson Center, encabezada por la historiadora Gema Kloppe-Santamaría, documentó también la relación de la alza en las cifras de feminicidios en México que, entre 2006 y 2021, alcanzó el pico de 43.000 mujeres, según Sistema Nacional de Seguridad Pública, donde también se muestra un aumento en los años siguientes; para 2024 mantiene un ritmo de dos muertes de mujeres al día.

“El control de las mujeres”

Tomás Guevara, sociólogo de la violencia en la Universidad Autónoma de Sinaloa consideró que hay un ingrediente relacionado a la muestra de poder. “El control de las mujeres es uno de los principales objetivos de los hombres violentos que buscan demostrar dominio de situaciones o liderazgo frente a otros”.

Según Dámaso Pérez, en cierta ocasión Iván Archivaldo vio pasar a su novia Priscila Esquerra, con quien pensaba casarse, a bordo de un vehículo con dos amigas. Se detuvieron para saludar al Mini Lic, quien viajaba en otro coche y ‘El Chapito’ mayor comenzó a perseguirlas por las calles de Culiacán y disparó en su contra.

Sacó a su novia del vehículo y le estrelló la cabeza contra la puerta. El Mini Lic los siguió en su auto y al ver la escena quiso intervenir pero Priscila lo rechazó con un “¿a ti que te importa?”.
Al final no la mató, pero tampoco hubo boda: “El Chapito se terminó casando con Zulema Aracely Lindoro, quien padece ahora de violencia doméstica”, destacó Maribel Hernández en entrevista con Artículo 14.

La central de llamadas de emergencia en México reportó en su último corte del mes de abril pasado que este año registraba 108.573 llamadas que reportaron algún tipo de violencia contra la mujer. De ellas, más de 2 mil fueron por abuso sexual y alrededor de cuatro mil por acoso además de 22.227 mujeres víctimas de lesiones cuyos agresores tenían plena conciencia del daño.

Imagen y semejanza

A las múltiples atrocidades que llevaron a juicio a Joaquín “El Chapo” en Nueva York se sumaron toneladas de droga, sobornos a todo tipo de autoridades en México, asesinato e incineración de enemigos en una hoguera y otra acusación que escandalizó a los jurados que le dieron la cadena perpetua: abuso de mujeres de 13 años de edad.

“En ocasiones recurría a drogarlas con bebidas a las que les ponía “sustancias en polvo”, dijo su secretario Alex Cifuentes.

Su hijo Iván Archivaldo no ha llegado al extremo pedófilo aunque sí estuvo a punto de matar a otra mujer con una pistola después de drogarse con hongos alucinógenos conocidos como “chocongos”.

El Mini Lic afirmó que un día ‘El Chapito’ estaba con ella en una de las habitaciones cuando comenzó a golpearla. La chica le rompió la camisa en un intento de defenderse y éste cortó el cartucho. “Hija de tu puta madre”, gritó.

Uno de sus lugartenientes intervino por el nivel de brutalidad con que el narcotraficante daba puñetazos a la mujer y logró quitarle el arma. Iván Archivaldo siguió su camino, prófugo de la justicia. Tiempo después, el Gobierno de Estados Unidos puso precio a su cabeza, aunque por droga, no por violencia de género: 10 millones de dólares.