Cuba

Las (pocas) mujeres en el Gobierno cubano al frente de la gran crisis de desabastecimiento

Ante la escasez y la presión internacional, el Gobierno cubano ha reiterado que está dispuesto a dialogar con Washington, aunque ha negado que existan conversaciones en curso

Cuba
Turistas a bordo de automóviles clásicos recorren en La Habana
Efe

En el actual escenario de crisis energética y de abastecimiento que atraviesa Cuba, la toma de decisiones sigue concentrada mayoritariamente en manos masculinas. El Consejo de Ministros cubano está compuesto en su mayoría por hombres y, en los ámbitos más directamente vinculados a la escasez, tan solo dos mujeres ocupan cargos de primer nivel relacionados.

Juana Lilia Delgado, al frente del Banco Central de Cuba desde febrero de 2024, tiene un perfil técnico ligado a la política monetaria, los sistemas de pago y la gestión financiera del Estado, áreas clave en el contexto cubano de falta de divisas, inflación y restricciones energéticas. Por su parte, Betsy Díaz encabeza desde 2018 el Ministerio de Comercio Interior, responsable de la distribución de alimentos y productos básicos a través del sistema estatal, un ámbito ahora muy tensionado por la escasez.

Cuba, ante el poder masculino

Ambas son una excepción dentro de la estructura de poder del Gobierno cubano en un momento especialmente delicado, marcado por el desabastecimiento de combustible, alimentos y productos esenciales, y por una creciente presión internacional sobre la isla.

Juana Lilia Delgado, presidenta del Banco Central de Cuba (i) y Betsy Díaz ministra de Comercio Interior de Cuba (d)

La “preocupación de la ONU” por Cuba

Recientemente la Organización de las Naciones Unidas ha expresado su preocupación por el deterioro de la situación humanitaria y energética del país. Con la escasez de combustible, el impacto de fenómenos climáticos recientes y el endurecimiento de las tensiones con Estados Unidos. El secretario general de la ONU, António Guterres, trasladó este lunes su “preocupación” por “la creciente escasez de combustible” en la isla, una carencia que, según advirtió, está teniendo consecuencias directas sobre la vida cotidiana de la población.

El mensaje fue detallado por el portavoz de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, quien explicó en rueda de prensa que la organización internacional “continúa monitoreando la situación en el país y trabajando con el gobierno para brindar mayor apoyo, incluyendo alimentos, agua, saneamiento y atención médica”. Dujarric subrayó que la falta de combustible no es un problema aislado, sino que está provocando “interrupciones en el suministro de agua potable, atención médica, alimentos y otra ayuda esencial”, especialmente en zonas que ya se encontraban en una situación delicada tras el paso del huracán Melissa en octubre pasado.

Cuba
Una mujer agita su brazo para tomar un vehículo eléctrico en La Habana, Cuba
Efe

Según datos de la ONU, ese fenómeno meteorológico afectó a más de dos millones de personas, aproximadamente el 5% de la población cubana.

La preocupación internacional se ha visto acentuada por el impacto que la escasez de combustible puede tener en sectores estratégicos, como el transporte aéreo. El portavoz de la ONU alertó también sobre “las posibles repercusiones de la escasez de combustible en las operaciones de los aeropuertos cubanos”. Esa advertencia coincide con la notificación oficial enviada por el Gobierno cubano a aerolíneas internacionales, en la que se comunica que el país se queda sin combustible de aviación a partir de este lunes debido al asedio petrolero de Estados Unidos.

Una persona camina frente a una estación de servicio cerrada por falta de combustible, en La Habana, Cuba
EFE

El aviso, emitido a través de un Notam —el sistema de comunicación aeronáutica de Cuba—, especifica que el déficit de queroseno afecta a todos los aeropuertos internacionales del país y tendrá una vigencia inicial de un mes, del 10 de febrero al 11 de marzo.

Presión de Washington a Cuba

Por el momento, las aerolíneas que operan en la isla no han informado públicamente sobre cómo afrontarán esta situación, no obstante, no se trata de un escenario inédito. En crisis anteriores, tanto durante el llamado periodo especial de los años noventa como en episodios más recientes, algunas compañías optaron por reorganizar sus vuelos con escalas adicionales para repostar en países vecinos como México o República Dominicana.

El contexto actual está estrechamente vinculado a la escalada de presión de Washington sobre La Habana. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenaza con imponer aranceles a los países que exporten petróleo o derivados a Cuba, al considerar que la isla supone un riesgo para la seguridad nacional estadounidense. Esta decisión se sumó al anuncio previo del 3 de enero, cuando Estados Unidos puso fin al suministro de crudo venezolano tras la operación militar que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro.

Cuba apenas produce energía

Ante este escenario, el Gobierno cubano ha reiterado que está dispuesto a dialogar con Washington, aunque ha negado que existan conversaciones en curso. Mientras tanto, la isla afronta el impacto de estas medidas desde una posición especialmente vulnerable. Cuba produce apenas un tercio de la energía que necesita y dependía en gran medida de las importaciones procedentes de Venezuela, que en 2025 representaron alrededor del 30% del total, además de aportes menores de México y Rusia.

Una calle de La Habana (Cuba).
EFE

El plan de emergencia cubano

La falta de combustible ha obligado a La Habana a poner en marcha un severo plan de emergencia. Entre las medidas anunciadas se encuentran el racionamiento de la venta de diésel, la reducción de horarios en hospitales y oficinas estatales, el impulso del teletrabajo, la implantación de clases semipresenciales en las universidades y el cierre temporal de algunos hoteles. En el sector turístico, el viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga explicó que “se ha diseñado un plan en el turismo para reducir los consumos energéticos, compactar las instalaciones turísticas y aprovechar la temporada alta”. Fuentes del sector confirmaron que ya se están cerrando algunos establecimientos y trasladando a los turistas a otros centros, especialmente en Varadero y en los cayos del norte.

Estas decisiones llegan en un momento crítico para el turismo, que cerró 2025 con su peor registro desde 2002 (excluyendo los años de la pandemia), con 1,8 millones de visitantes internacionales. Canadá y Rusia siguieron siendo los principales mercados emisores, aunque ambos con fuertes caídas interanuales.

Estación de servicio cerrada por falta de combustible este lunes, en La Habana (Cuba).
EFE

A la crisis energética se suma una economía que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, una inflación elevada, la escasez de bienes básicos y apagones diarios. La Unión Eléctrica prevé cortes de suministro que dejarán sin servicio a más de la mitad del país en las horas de mayor consumo. En este contexto, el Gobierno cubano insiste en que las sanciones estadounidenses constituyen una “asfixia energética”, mientras expertos independientes apuntan a una infrafinanciación crónica del sector eléctrico como causa estructural de la crisis.

TAGS DE ESTA NOTICIA