“Lo vi con mis propios ojos: dispararon directamente a las líneas de protestantes, y la gente se desplomaba en el lugar”, explicó Omid (nombre ficticio) por teléfono a la BBC. Con voz temblorosa, este iraní temía que su llamada fuera localizada por los servicios de inteligencia del régimen iraní, que ha impuesto un apagón total de internet en el país para intentar evitar que salgan imágenes de la atroz represión que está empleando contra los manifestantes.
“Estamos luchando contra un régimen brutal con nuestras propias manos”, contó este iraní de 40 años, que lleva días en las calles de una pequeña ciudad al sur de Irán. Las Fuerzas de Seguridad disparan con rifles de asalto hacia las masas. Testigos explicaron en los últimos días como los cadáveres se amontonan en las morgues. Los activistas iraníes en la diáspora hablan de matanzas indiscriminadas contra sus compatriotas. El régimen ya reconoce 2.000 asesinados en las protestas, y grupos opositores elevan incluso a 12.000 las estimaciones de víctimas por fuego real.

Starlink como salida al exterior
Los iraníes se aferran a seguir enviando testimonios al mundo a través de Starlink, el servicio de internet por satélite de Elon Musk, propietario de Tesla o la red social X y ex miembro de la Administración Trump. Para intentar evitarlo, el régimen de los ayatolás intenta bloquear la red del servicio, que está prohibido en el país.
Durante el fin de semana, las autoridades comenzaron a buscar y confiscar antenas de Starlink en el oeste de Teherán, según confirmó Amir Rashidi, director de derechos digitales y seguridad en Miaan Group, una organización estadounidense que se opone a la censura en Internet. “Es una guerra electrónica”, consideró Rashidi, que aclaró que la disrupción de la conexión se centra en partes de Teherán durante las noches, cuando comienzan las protestas.

Los vídeos que se logran filtrar al exterior dan fe del tamaño de las protestas y de la extrema violencia que utilizan las fuerzas de seguridad del régimen. Tras las insinuaciones del lunes, en que el régimen iraní valoró entablar negociaciones con Washington tras las amenazas de Donald Trump, el presidente estadounidense afirmó este martes que “la ayuda está en camino”. Entre las opciones que valora Trump, se incluye la opción de pedir a Musk más terminales de Starlink para apoyar la cobertura en Irán.
El bloqueo de internet
Tras la caída de internet la semana pasada, los casi 90 millones de iraníes tienen incluso complicado realizar llamadas o recibir mensajes de texto. Las únicas excepciones con acceso libre son los miembros del gobierno, medios afines y gente leal al régimen, según el Wall Street Journal. El domingo, el régimen pidió a la ciudadanía confiar en las noticias de la agencia Mehr, y envió mensajes para promover la participación en una protesta pro-régimen el pasado lunes en Teherán.
El resto de los iraníes dependen exclusivamente de Starlink. “Es la única vía”, apuntó Mahmood Amiry-Moghaddam, cofundador de la oenegé Iran Human Rights, con sede en Noruega. Su organización recibe imágenes mediante el satélite de Elon Musk, que luego son publicadas en redes sociales. Quiénes disponen de antenas tratan de mantenerlo en secreto y solo comparten videos con gente conocida, para evitar ser localizados por el régimen.

Mehdi Yahyanejad, de la agrupación NetFreedom Pioneers, afirma que el régimen iraní logró ralentizar el acceso a Starlink, pero no anularlo. Cuando los usuarios obtienen buena conexión -normalmente por la mañana-, transmiten todo el contenido que pueden. Los terminales de Starlink fueron contrabandeados en barcas desde Dubái o a través de la frontera con el Kurdistán iraquí.
La organización de Yahyanejad, que promueve acceso a internet en países autoritarios, envió miles de kits de Starlink a Irán, que exigió a la ONU el veto total de sus servicios en el país. El corte de internet está agravando más si cabe la crisis económica en Irán, por la cual cientos de miles de ciudadanos se lanzaron a las calles. La economía iraní sufre por las sanciones internacionales, la inflación disparada y ahora las huelgas que afectan a múltiples sectores.
“Patriotas iraníes, continuad protestando, tomad vuestras instituciones. La ayuda está en camino”, exhortó Trump. Y agregó: “recordar los nombres de los asesinos y los abusadores, pagarán un alto precio. He cancelado todos los encuentros con oficiales iraníes hasta que los asesinatos sin sentido se detengan”.


