José Luis Ábalos comienza el año sometiéndose a las preguntas de los senadores de la comisión de investigación del caso Koldo. En paralelo al Tribunal Supremo, la Cámara Alta indaga en el alcance de la trama y sus derivadas políticas. Esta citación es especial. Es la primera vez que interrogan a uno de los imputados del caso que se encuentra en prisión provisional.
Es por ello que el juez Leopoldo Puente tiene que decidir antes del jueves si Ábalos acudirá presencialmente al Senado o declarará por vía telemática. El objetivo es que informe sobre “los extremos que tenga conocimiento en relación con el objeto de la investigación”, reza la carta enviada por Pedro Rollán, presidente del Senado al Tribunal Supremo.
Fuentes del Alto Tribunal consultadas por Artículo14 se inclinan por que Puente autorice la salida de Soto del Real de José Luis Ábalos: “No plantea problemas, solo de vigilancia y está previsto en la ley autorizarle a salir con vigilancia por razones que lo justifiquen”, aseguran.
Desde su defensa consideran que lo que pueda decir en la comisión “no afectará a la causa”, por ello no contará con asesoría jurídica como lo hizo Santos Cerdán el día de su comparecencia, todo el tiempo acompañado de su abogado Jacobo Teijelo. Eso sí, las fuentes consultadas en su defensa aseguran que lo que pueda decir “tendrá políticamente mucha importancia, pero no a nivel judicial”.
No es la primera vez que Ábalos acude a la comisión. Declaró en mayo de 2024, meses antes de ser imputado, pero ya suspendido de militancia en el PSOE. Entonces rechazó la existencia de una trama corrupta: “Esto es un juicio paralelo donde no se respeta el principio de inocencia. Yo no tengo claro que haya habido ninguna trama”, defendió. Y sostuvo que para él fue una “sorpresa” todo lo que se estaba descubriendo de su exasesor Koldo García, con quien hoy comparte celda en Soto del Real.
También negó haberse llevado mordidas: “Estamos hablando de un mercado en el que era imposible hacerse con algo y yo lo consigo. A un precio inferior, en tiempo, yo estaba contento. ¿Que ahora resulta que ha habido comisiones?, díganme dónde no. ¿Hubo alguien que pudo cobrar sin tener que cobrar? Que lo diga la Justicia”.

Sin embargo, ahora acude con la instrucción del Tribunal Supremo terminada a falta de que se fije fecha para su juicio oral. El juez considera que hay indicios suficientes para considerar que Ábalos se llevó comisiones del empresario Víctor de Aldama por intermediar en la contratación de material sanitario a las empresas de su esfera: “Aldama Delgado hizo entregas de sucesivas cantidades de dinero a los también investigados don José Luis Ábalos Meco y don Koldo García Izaguirre, al fin y con el propósito de que por los mismos se efectuaran actos contrarios a los deberes inherentes a sus respectivos cargos públicos; como igualmente robustos son, naturalmente, los indicios de que éstos recibieron dichas retribuciones económicas, en ejecución del proyecto delictivo que a todos les unía, y como contraprestación a dichas conductas desleales“, reza el auto de apertura de juicio oral.
Además de pagos en efectivo, el juez ve indicios de que las contraprestaciones se canalizaron en el uso de un chalé de lujo en la Alcaidesa en Cádiz, el pago del alquiler de un piso en Plaza España para Jésica Rodríguez, la pareja extramatrimonial del exministro, y el alquiler con opción a compra de un piso en Paseo de la Castellana. Asimismo, cree que pudo incurrir en malversación con la contratación de Rodríguez en dos empresas dependientes del ministerio y de su amiga Claudia Montes en otra compañía gestionada por la cartera que dirigía.
Juicio con jurado popular
Recientemente, la defensa del exministro ha enviado un escrito al Tribunal Supremo pidiendo que se le juzgue con jurado popular. Esto es que sea el presidente de la Sala de lo Penal junto a nueve personas anónimas quienes dicten sentencia, en lugar de magistrados del Alto Tribunal.
Considera su defensa que los delitos principales por los que se va a sentar en el banquillo de los acusados son competencia del jurado popular. Sin embargo, fuentes del Alto Tribunal consultadas por este periódico adelantan que eso no es viable: “No hay jurado en el Supremo. Si estás aforado al Supremo, juzga el Supremo. El jurado es para delitos competencia del jurado de quienes no están aforados”, concluyen.


