Feijóo pactó con sus barones un documento de mínimos sobre financiación para evitar fricciones

Limita a una declaración el consenso sobre financiación autonómica y se asegura que sus presidentes rechazarán acogerse al nuevo modelo si se aprueba en el Congreso

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, firma junto a sus barones la "Declaración de Zaragoza"
David Mudarra

Muchos ojos en el Gobierno y también dentro del propio PP estaban puestos en Zaragoza. Alberto Núñez Feijóo consigue la firma de todos sus barones y arma un frente común contra Pedro Sánchez y el modelo de financiación autonómica pactada con ERC. Esquiva, de momento, la tensión en su propio partido al diseñar un documento plagado de lugares comunes y poca concreción sobre la materia. “Los recursos de todos los españoles se reparten entre todos los españoles”, es el mantra en el que se enrola el PP.

Alberto Núñez Feijóo actualizó la filosofía del PP en materia de financiación autonómica al firmar con sus barones un documento de mínimos- “la Declaración de Zaragoza”- que, en términos generales, generó el consenso, precisamente porque evitaba abrir el melón de la financiación, tal y como publicó este diario.  El PP se aleja de confeccionar un modelo alternativo en materia de financiación autonómica ante el galimatías que ello supone en estos momentos. “Es plano”, reconocen desde distintos territorios tras firmar el compromiso.

Feijóo y Jorge Azcón

El PP logró, además, blindar el rechazo de sus autonomías al modelo presentado por Hacienda bajo el mantra de que la propuesta “ahonda en un modelo de privilegios inaceptable”. En un paso más allá, Génova buscó también adelantarse a un debate posterior. Moncloa ha dejado claro que el modelo de financiación autonómica es voluntario. De aprobarse en el Congreso, ambos sistemas estarían vigentes, según la elección de cada territorio. Ninguna comunidad, si se atiende a este documento, se acogerá al nuevo modelo. “Es una cesión bilateral al separatismo a cambio de favores políticos, que no vamos a normalizar ni a blanquear aceptando sobrantes como contraprestación”, dicta el documento. (Y es que el PP entiende que sus comunidades reciben lo que “sobra” de la financiación para Cataluña, que sería -junto a Andalucía- de las que más recibiría, 4.686 millones de euros).

No es un detalle menor porque Génova es conocedora de las diferencias entre territorios sobre los criterios para recibir financiación del Estado. Cataluña, Andalucía, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Galicia y Castilla y León, son las comunidades que más verían incrementados sus recursos en 2027 con la nueva propuesta, mientras que Extremadura, Cantabria y Aragón, las más perjudicadas por el reparto. Por tanto, ante este debate, el PP zanja. “Decimos no a los cambios a la carta y a las decisiones discrecionales que establecen españoles de primera y de segunda”.

La unidad en torno al nuevo documento deriva, en conclusión porque no hay grandes decisiones, sino que se trata de una declaración de intenciones. El PP no presenta su modelo alternativo al que ofrece Hacienda, pero, en palabras de Alberto Núñez Feijóo, reconoce “matices y diferencias” entre sus territorios. Pero, advierte, “no caben las fronteras internas, ni los chantajes, ni los privilegios”.

Isabel Díaz Ayuso firma la “Declaración de Zaragoza” ante Feijóo
David Mudarra

Los matices

El PP admite la existencia de “distintas variables” a tener en cuenta para elaborar “un sistema justo” al englobar todos los criterios reclamados por sus barones: como la demografía, el incremento poblacional, la dispersión, el envejecimiento, la orografía, la despoblación, la baja densidad, los desempleados, el coste de la vida, la insularidad, la superficie o los costes fijos de prestación de servicios derivados de obligaciones impuestas por el Gobierno. “Todas deben ser tenidas en cuenta”, se limita a aportar el documento. Pese a este reconocimiento de necesidades a abordar en el nuevo sistema, el PP no ofrece respuesta a sus comunidades. “El modelo debe proporcionar suficiencia, estabilidad, equidad, corresponsabilidad, igualdad y seguridad jurídica”, reza el manifiesto firmado.

Y esta, precisamente, será la gran incógnita que debe resolver el modelo de financiación que el PP se ha comprometido a aprobar en el primer año de un hipotético gobierno de Alberto Núñez Feijóo, en el que también se celebrará una Conferencia de Presidentes específica sobre la materia. Fuentes autorizadas de Génova explican que el nuevo modelo de financiación se diseña con la vista puesta en Sanidad al suponer casi el 10 por ciento del PIB.

Precisamente, los populares justifican no poner una cuantía presupuestaria al coste de los criterios financieros ni al fondo transitorio al no conocer los “recursos disponibles del Estado”.
El presidente del PP echó el cierre así a una semana marcada por la financiación autonómica con la convicción de conseguir marcar un primer punto al Ejecutivo al no enredarse con las diferencias del PP. También consiguió el “no” de sus barones a reuniones bilaterales sobre la cuestión. “Dé marcha atrás, revierta las decisiones que ha tomado para darle encaje legal porque lo pide el independentismo”, reclamó a Sánchez, al que prometió “ponerse a hablar” si “retira” el sistema.

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