Caso Plus Ultra

Sonsoles Espinosa, cuando la mejor defensa es ser ‘mujer de’

La mejor estrategia de defensa de la mujer de José Luis Rodríguez Zapatero pasa por acreditar que desconocía las presuntas actividades ilícitas atribuidas al expresidente y limitar así su responsabilidad al ámbito civil como partícipe a título lucrativo

Sonsoles
Sonsoles Espinosa, le esposa de José Luis Rodríguez Zapatero.
Kiloycuarto

“¿Conoce usted el origen de los fondos de las seis cuentas que compartía con su marido?” La respuesta a esta pregunta marcará la defensa de María Sonsoles Espinosa Díaz (Ávila, 1961) como mujer de José Luis Rodríguez Zapatero. La investigación de la UDEF sobre la presunta red de tráfico de influencias del expresidente del Gobierno identifica seis cuentas de titularidad compartida del matrimonio. Por petición del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, han sido bloqueadas 19 cuentas bancarias, entre las que figuran seis cuentas del matrimonio en dos entidades financieras (cuatro en Banco Santander y dos en CaixaBank) por un importe máximo de 490.780 euros.

Desde una de estas cuentas, Sonsoles Espinosa canceló el 16 de enero de 2025 mediante transferencia de 498.000 euros un préstamo hipotecario por importe de 500.000 euros. Con este crédito, el matrimonio adquirió una vivienda el 26 de febrero de 2024 por 580.000 euros en la calle Ramón Crespo de Madrid.

A su vez, la caja fuerte localizada por la Policía en el despacho que el expresidente utilizaba en la calle Ferraz, enfrente de la sede del PSOE, contenía más de un centenar relojes y joyas. Entre estas, se incluyen piezas de muy alta gama, con zafiros de gran tamaño, rubíes y diamantes valoradas algunas de ellas en hasta 200.000 euros. Según constata en el acta de entrada y registro de la oficina, María Gertrudis Alcázar revela que el contenido “es de la vivienda” del matrimonio, e indica que “algunas de las mismas son herencia de doña Sonsoles, y regalos de viajes“.

Partícipe a título lucrativo

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En este contexto, tal y como coinciden los expertos penalistas consultados por Artículo14, su mejor argumentación es presentarse como la ‘mujer de’. Así ante las preguntas de juez, lo previsible es que Sonsoles Espinosa responda -presumiblemente será citada a comparecer- que ella desconocía la actividad de su marido más allá de la prestación de servicios profesionales. La investigación refleja que entre 2020 y 2025, el expresidente ingresó 2,6 millones procedentes de empresas investigadas y de otras que no lo están por su participación en conferencias, labores de mediación o asesoramiento estratégico.

Estas mismas fuentes señalan que, con la información publicada hasta la fecha, todo apunta a su identificación como “partícipe a título lucrativo”.

Una figura prevista en el artículo 122 del Código Penal, que no tiene responsabilidad penal sino civil. “El que por título lucrativo hubiere participado de los efectos de un delito, está obligado a la restitución de la cosa o al resarcimiento del daño hasta la cuantía de su participación”, define el Capítulo II del citado Código. Esto implica que, en caso de acreditarse que determinados bienes o fondos proceden de actividades ilícitas, Sonsoles Espinosa podría verse obligada a devolver el dinero o los bienes de los que se hubiera beneficiado, aunque no hubiera participado en los delitos. Entre los antecedentes más recientes de cónyuges en esta situación estarían Cristina de Borbón -en el caso de Iñaki Urdangarin- o  la exministra de Sanidad Ana Mato -por la trama Gürtel-.

Diferente situación que sus hijas

Como aclara María de la Torre, socia de penal en GovCom Abogados, dado que está casada con Rodríguez Zapatero no tiene obligación de declarar en su contra. Su vínculo matrimonial también la exonera de denunciar a su propio marido. Del mismo modo, lo previsible es que durante su declaración el expresidente trate de eludir cualquier tipo de responsabilidad sobre su mujer. Fue la posición de Urdangarin que siempre exoneró a su pareja por entonces.

FOTODELDÍA - MADRID, 19/05/2026.- Una de las hijas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero a su salida de la sede de su empresa tras el registro efectuado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, este martes en Madrid. Operación Tíbet ha sido el nombre con el que han bautizado los cuatro registros policiales simultáneos practicados este martes en busca de pruebas sobre la presunta trama de tráfico de influencias por la que un juez ha acordado imputar por primera vez en democracia a un expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. EFE/Fernando Villar
Una de las hijas José Luis Rodríguez Zapatero a su salida de la sede de su empresa tras el registro policial.
EFE/Fernando Villar

Su situación es diferente a la de sus hijas Laura y Alba Rodríguez Espinosa. Ellas enfrentan el riesgo de imputación en calidad de cooperadoras necesarias. Ambas son propietarias y administradoras de la empresa Whathefav SL, en el foco como presunta beneficiaria de la trama criminal. Según la investigación, su firma de marketing facturó de más de la mitad de sus ingresos a través de mercantiles determinantes en el rescate de Plus Ultra. El expresidente figura, además, como titular en las cuentas de sus hijas. “Como padre, el haber situado a sus hijas en esta situación habla muy mal de él, cuando podría haberlas colocado en una empresa como ha hecho con tanta gente”, apunta una fuente que prefiere el anonimato.

El riesgo de la complicidad

Sobre Sonsoles Espinosa, a su vez, María Jesús Hernández Elvira, experta en derecho penal, puntualiza que en la figura de “partícipe a título lucrativo” es necesario que ella ignorara la comisión de los delitos. Explica que durante la fase de instrucción se le pueden embargar cuentas -como así ha ocurrido- pero no es necesaria su intervención, solo en el juicio oral. “Dicho lo cual, cabe la posibilidad de que sea llamada a declarar para descartar que pueda ser cómplice”, añade. Cómplice es aquel que colabora con actos anteriores o simultáneos sin que su participación sea esencial.

Según apunta Víctor Sunkel, abogado penalista y fundador de Sunkel & Paz, el mejor escenario para Sonsoles Espinosa sería su participación a título lucrativo, “que no tiene penalidad alguna, salvo la obligación de restituir o resarcir el daño en la cuantía de la participación”. Es decir, devolver aquellos bienes o cantidades de dinero cuyo origen ilícito pudiera acreditarse durante la investigación.

Uno de los riesgos para la mujer del expresidente es que durante la investigación se encuentre un indicio –algún documento, conversación telefónica o WhatsApp– que la implique como conocedora de las presuntas actividades ilícitas. Su situación pasaría entonces a la de cómplice.

Las joyas valoradas en miles de euros

Joyas incautadas en la caja fuerte de Zapatero.
Joyas incautadas en la caja fuerte de Zapatero.

En este sentido, la aparición en la caja fuerte con joyas de gran valor pueden ser un elemento clave en la situación de Sonsoles Espinosa. Una mujer cuya infancia estuvo marcada por las constantes mudanzas de su padre, militar de carrera, hasta que la familia se instaló en León. Fue allí donde se cruzaron los caminos del matrimonio a principios de los años 80, cuando ambos estudiaban la carrera de Derecho, según el Diario de León. Ella nunca llegó a ejercer y apostó por su vocación: la música. Fue profesora de música en colegios hasta que la familia se mudó a Madrid, tras el nombramiento de Rodríguez Zapatero como secretario general del PSOE. En el periodo que él fue presidente de Gobierno, ella se formó en música de ópera, y puntualmente participó en coros profesionales, como el de RTVE. Tras abandonar la Moncloa, recuperó su actividad docente y musical.

Este bagaje familiar sitúa en el punto de mira las piezas de alta joyería encontradas. Desde el entorno de Zapatero, el presidente del Ateneo, Luis Arroyo, afirmó ayer a Efe que las joyas son piezas heredadas de su madre y de su suegra, además de regalos no especificados. Según indicó, el expresidente trasladó a su despacho las joyas, por no disponer de caja fuerte en su domicilio, ya que ahora viven de alquiler.

Defensas independientes

Zapatero y Sonsoles Espinosa - Política
José Luis Rodríguez Zapatero y Sonsoles Espinosa en un acto público (EFE).

Hasta el próximo 2 de junio, fecha fijada por el juez de la Audiencia Nacional para la declaración, José Luis Rodríguez Zapatero se está dedicando a preparar su defensa. Según apunta Arroyo,  quiere que sea el magistrado instructor el primero en escuchar sus explicaciones. El abogado de Zapatero, Víctor Moreno, es catedrático de Derecho Procesal. Entre otros, defendió a la exconsejera de Hacienda de la Junta de Andalucía, Carmen Martínez Aguayo, en el ‘caso de los ERE’.

Por su parte, Sonsoles Espinosa y sus hijas tendrán que contratar defensas diferentes. Como coinciden los penalistas consultados, “no pueden ir con la misma defensa ante el juez, aunque sea solo por una cuestión práctica”. Entretanto, un primer desafío será esquivar la imputación formal de Sonsoles Espinosa Díaz, como ayer solicitó Hazte Oír.

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