Desde la década de los años 70, los microondas han llegado a los hogares a facilitar algunas tareas de la cocina. Pero con el tiempo, la preocupación de que la radiación electromagnética pudiera ser dañina, ha permeado cada día más.
Pero a pesar de que los microondas domésticos funcionen a potencias muy altas, estos disponen de una protección eficaz que reduce la fuga de radiación de los hornos hasta niveles casi indetectables, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por su parte, Belén Fontán Calvo, especialista en Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo asevera que el trabajo de este horno es simplemente el de cambiar la temperatura a través de los campos eléctricos y magnéticos.
El microondas logra calentar los platos de forma inmediata, pero a diferencia de otros métodos de cocción, el calor no se distribuye de manera uniforme. Esto puede causar temperaturas diferentes en el mismo alimento, especialmente si supera los 5 centímetros de grosor.
Cómo afecta a los nutrientes
Todos los métodos de cocción alteran el valor nutricional de los alimentos. No obstante, en el caso del microondas, la pérdida es menor debido a que están menos tiempo expuestos al calor.
Pero la experta explica que no todos los nutrientes tienen la misma reacción ante el calor. “El tiempo de calentamiento o cocción es importante para los nutrientes de los alimentos. Por ejemplo, las vitaminas son muy sensibles al calor. Dado que el microondas consigue cocinar más rápido que otras técnicas, la degradación de micronutrientes como la vitamina C es menor”, agrega.
¿Es un cancerígeno?
Uno de los mitos más grandes es que las ondas térmicas de este electrodoméstico causan cáncer. Pero esa aseveración está muy lejos de la realidad. “La función de estas ondas es la de cocinar o calentar. Aunque están dentro del espectro de luz que las mismas que proporciona el sol, son menos energéticas que las ultravioleta, que sí que suponen un riesgo cancerígeno”, recalca la especialista.
Otros aspectos que podrían afectar
A pesar de que los hornos son seguros, existen factores a parte que podrían afectar a las personas. “Un aspecto fundamental es la elección de los recipientes, ya que no todos los materiales son aptos para este electrodoméstico”, subraya.
La experta recomienda utilizar cristal, cerámica o papel, pues son transparentes a las radiaciones que emite el microondas y su temperatura no cambia. “Otra recomendación es que seamos conscientes de que el calentamiento no es uniforme. Para asegurar una mejor distribución del calor, podemos remover los alimentos a la mitad del tiempo de cocción”, dice.
Mientras el uso del horno de microondas sea el recomendado, este es seguro de usar y una buena herramienta para la cocina que ayuda a salvar tiempo.

