El miércoles 11 de febrero ocupa un lugar destacado en el calendario religioso. En esta fecha, la Iglesia católica celebra principalmente a Nuestra Señora de Lourdes, una de las advocaciones marianas más veneradas en todo el mundo y profundamente vinculada a la fe, la esperanza y la curación. Además, este día coincide con la celebración del Día Mundial del Enfermo, una jornada de especial significado espiritual y social.
Nuestra Señora de Lourdes, protagonista del día
La festividad del 11 de febrero está dedicada a la Virgen de Lourdes, cuya devoción nace a mediados del siglo XIX, concretamente en el año 1858, en la localidad francesa de Lourdes. Fue entonces cuando una joven campesina de 14 años, Bernadette Soubirous, aseguró haber presenciado una serie de apariciones marianas en la gruta de Massabielle.
Según el testimonio de Bernadette, la Virgen se le apareció hasta en 18 ocasiones, transmitiéndole mensajes de oración, penitencia y conversión. En una de esas apariciones, la joven cavó en el suelo siguiendo las indicaciones de la Virgen, dando lugar al surgimiento de un manantial cuyas aguas pronto comenzaron a asociarse con curaciones inexplicables.
Un lugar de peregrinación mundial
Desde entonces, Lourdes se ha convertido en uno de los principales destinos de peregrinación del mundo cristiano. Cada año, millones de personas viajan hasta este santuario con la esperanza de encontrar alivio físico o consuelo espiritual. La Iglesia ha reconocido oficialmente decenas de milagros atribuidos a la intercesión de la Virgen de Lourdes, tras rigurosos estudios médicos y científicos.
La imagen de la Virgen, vestida de blanco y con una banda azul, se ha convertido en un símbolo universal de fe y sanación, especialmente para quienes atraviesan situaciones de enfermedad o sufrimiento.
Día Mundial del Enfermo
No es casualidad que el 11 de febrero coincida con el Día Mundial del Enfermo, instaurado por el papa Juan Pablo II en 1992. Esta jornada tiene como objetivo sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de cuidar a las personas enfermas, reconocer la labor del personal sanitario y ofrecer apoyo espiritual a quienes padecen dolencias físicas o mentales.
En muchas parroquias y hospitales se celebran misas especiales, unciones de los enfermos y actos de acompañamiento, reforzando el mensaje de solidaridad y atención a los más vulnerables.
Otros santos que se recuerdan hoy
Aunque Nuestra Señora de Lourdes centra la conmemoración, el santoral del 11 de febrero también recuerda a otros santos y beatos, entre ellos San Severino, monje y misionero del siglo V, conocido por su labor evangelizadora y humanitaria en Europa Central durante los años finales del Imperio romano.
San Severino destacó por su compromiso con los pobres, los refugiados y las víctimas de conflictos, lo que lo convierte en una figura especialmente relevante en un contexto de crisis y desplazamientos.
Una fecha marcada por la esperanza
El 11 de febrero es, en definitiva, una jornada marcada por la esperanza, la fe y el cuidado del prójimo. Tanto la devoción a la Virgen de Lourdes como la celebración del Día Mundial del Enfermo invitan a reflexionar sobre la fragilidad humana, pero también sobre la importancia de la compasión y la solidaridad.
Para quienes celebran su onomástica, para los creyentes que acuden a rezar o para quienes simplemente encuentran en esta fecha un motivo de reflexión, el 11 de febrero sigue siendo un día cargado de significado espiritual y humano dentro del calendario cristiano.
