Ocho días de infierno. Eso es lo que ha necesitado 2026 para arrojar un balance demoledor. En apenas una semana, dos mujeres han sido asesinadas por sus pareja y expareja, una se encuentra en estado de muerte cerebral y su madre crítica tras el ataque de su pareja. Un inicio de año especialmente terrible para la violencia contra las mujeres.
El último episodio se produjo el pasado jueves en Calella (Barcelona). Un hombre de 25 años accedió a un bloque de viviendas y atacó de forma brutal a su pareja y a la madre de ella. No forzó la entrada: llamó al portero automático y alguien le abrió. Las cámaras de seguridad lo captaron esperando en la puerta antes de entrar al vestíbulo del edificio, un complejo grande, con decenas de pisos y vigilancia. Subió hasta la segunda planta y entró en la vivienda donde residían las dos mujeres.
Una agresión con extrema violencia
Él no vivía allí, pero era conocido en el inmueble. Algunos vecinos habían alertado con anterioridad de problemas relacionados con el presunto agresor. Poco después de que entrara en el piso, comenzaron los gritos. Fueron los propios vecinos quienes llamaron a la policía.

Cuando los Mossos d’Esquadra llegaron, los gritos aún se oían desde el interior. Los agentes se identificaron e intentaron que alguien abriera la puerta, sin respuesta. Instantes después, los gritos cesaron. Los policías derribaron la puerta y encontraron a las dos mujeres en el suelo, con heridas muy graves, especialmente en la cabeza y la cara. Según la investigación, el agresor las golpeó con una olla con extrema violencia.
La joven, de entre 20 y 25 años, fue trasladada en estado crítico. Los sanitarios confirmaron posteriormente que se encuentra en muerte cerebral, a la espera del desenlace fatal. Su madre permanece ingresada en estado crítico. El agresor logró huir saltando por el balcón trasero del edificio y continúa fugado. La investigación ha sido asumida por la Divisió d’Investigació Criminal y el caso se investiga como violencia machista.
Dos asesinatos machistas: Pilar y Czarina
Este ataque se suma a un inicio de año marcado ya por dos asesinatos machistas consumados.
El primero tuvo lugar en Jaén, donde Pilar, una mujer de 38 años fue asesinada por su pareja pese a estar registrada en el sistema VioGén y tener una orden de alejamiento. El crimen volvió a poner el foco en las fallas de la protección institucional, incluso cuando existe seguimiento policial.
El segundo asesinato ocurrió en Las Palmas de Gran Canaria. Czarina, de 43 años, había denunciado previamente a su asesino, pero se acogió a la dispensa legal de no declarar contra él. Sin su testimonio, el procedimiento quedó debilitado. Este nuevo caso pone el foco en cómo el peso sigue recayendo sobre las mujeres para sostener procesos judiciales que muchas no pueden afrontar sin apoyo real. Deja cinco huérfanos, dos de ellos menores de edad.

Otra mujer en el hospital en O Porriño (Pontevedra)
A estos dos feminicidios se suman dos agresiones de extrema gravedad en apenas ocho días. Además del ataque de Calella, otra mujer permanece ingresada en el hospital tras una agresión machista con arma blanca en O Porriño (Pontevedra). Al menos cinco mujeres atravesadas por la violencia en poco más de una semana.
Un inicio de año terrible que deja claro que la violencia de género no es una excepción ni un accidente, sino una constante que sigue cobrándose vidas, más allá del calendario.
Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.


