El jurado popular constituido en la Audiencia Provincial de Málaga ha declarado culpable a Marco Romeo de maltratar de forma habitual y de asesinar a su pareja, Paula, en Torremolinos, tras varios días de deliberación. El veredicto fue adoptado por unanimidad por los nueve miembros del jurado después de analizar las pruebas presentadas durante el juicio.
Las conclusiones del tribunal popular, a las que ha tenido acceso Artículo14, han quedado reflejadas en el acta de deliberación del objeto del veredicto, en la que los jurados detallan qué hechos consideran probados y qué elementos resultaron determinantes para declarar culpable al acusado.
Durante el juicio se analizaron testimonios de familiares y personas cercanas a la víctima, informes periciales, la autopsia y la reconstrucción de los hechos realizada por los investigadores. A partir de ese conjunto de pruebas, los miembros del jurado concluyeron que existía un contexto previo de violencia dentro de la relación y que el acusado actuó con intención de acabar con la vida de Paula.

Un contexto de control y dominación
Uno de los aspectos que el jurado considera acreditado es la existencia de una situación de control por parte del acusado sobre la vida de Paula.
Según se recoge en las actas de deliberación, Marco Romeo ejercía una vigilancia constante sobre su pareja y controlaba aspectos de su vida cotidiana, desde sus relaciones con otras personas hasta cuestiones relacionadas con el dinero.
Durante el juicio se escucharon diversos testimonios que apuntaban a ese clima de control. Personas del entorno de la víctima relataron que Paula había mostrado moratones en alguna ocasión y que había explicado que su pareja la había golpeado.
También describieron discusiones frecuentes y episodios de tensión dentro de la relación. Para el jurado, estos testimonios reflejan una situación de miedo y dominación que se había prolongado en el tiempo.
Testimonios que apuntaban al maltrato
Entre los elementos que el jurado tuvo en cuenta destacan las declaraciones de familiares y conocidos de Paula, que describieron el deterioro progresivo de la relación y episodios de violencia.
Según se desprende de las actas, algunas personas del entorno de la víctima explicaron que ella misma había relatado haber sido golpeada por el acusado en alguna ocasión. Estos testimonios contribuyeron, según el jurado, a reforzar la idea de que existía un patrón previo de maltrato dentro de la pareja.
La búsqueda de Paula y la pista del taxi
Las actas del jurado también recogen los movimientos de Marco Romeo en los días previos al crimen y cómo trató de localizar a Paula.
Durante el juicio declaró un taxista que explicó que el acusado se acercó a preguntarle por la dirección a la que había llevado a la joven. Según relató, Marco Romeo le dijo que quería recuperar su cartera. El conductor simuló llamar a otro taxi para intentar averiguar la dirección, aunque finalmente no lo hizo porque la normativa de protección de datos le impide facilitar información sobre los pasajeros.

Otro taxista, propietario del vehículo que había trasladado a Paula, confirmó posteriormente que Romeo había intentado averiguar el destino al que había sido llevada. Según su testimonio, el acusado se mostraba tranquilo y aseguró que buscaba a Paula porque había olvidado unos papeles.
Además, una testigo relató en el juicio que la propia Paula había comentado el día anterior que no quería subir al apartamento porque tenía miedo de Marco Romeo.
Para el jurado, estos testimonios ayudan a reconstruir los movimientos del acusado antes del crimen y refuerzan la idea de que trataba de localizar a la víctima.
La reconstrucción del crimen
Los miembros del tribunal popular también analizaron la secuencia de acontecimientos que desembocó en la muerte de Paula. Aunque no quedó acreditado que el acusado sustrajera previamente el cuchillo con el que se cometió el crimen, el jurado considera probado que existió una planificación de los hechos.
Según su reconstrucción, Marco Romeo trató de localizar a Paula durante la jornada anterior al crimen y finalmente coincidió con ella en la vivienda donde se produjo el ataque.
Un ataque extremadamente violento
Los informes forenses incorporados al procedimiento reflejan que el cuerpo de Paula presentaba dieciséis heridas de arma blanca. La autopsia determinó que la causa inmediata de la muerte fue una laceración pulmonar acompañada de hemorragia y hemotórax derivados de las puñaladas.

Para el jurado, la naturaleza de las heridas y el número de lesiones evidencian la extrema violencia del ataque.
Sin alteración de sus facultades mentales
Durante el juicio también se analizaron posibles circunstancias que pudieran afectar a la responsabilidad penal del acusado. Sin embargo, los informes periciales concluyeron que Marco Romeo conservaba sus capacidades cognitivas y volitivas en el momento de los hechos.
Los especialistas señalaron que estaba lúcido, consciente de sus actos y capaz de comprender lo que hacía, por lo que el jurado descartó que existiera una alteración mental que pudiera modificar su responsabilidad penal.
Reconocimiento parcial de los hechos
Los jurados también tuvieron en cuenta que el acusado llegó a reconocer que había acabado con la vida de Paula. No obstante, consideran que ese reconocimiento no coincide plenamente con los hechos que quedaron acreditados durante el juicio. Según se recoge en el acta de deliberación, el acusado no colaboró de forma efectiva con la investigación ni aportó una versión completa de lo ocurrido.
Veredicto unánime
Tras analizar todos los hechos sometidos a votación, el jurado declaró por unanimidad culpable a Marco Romeo tanto del delito de maltrato habitual como del asesinato de Paula.
Además, los miembros del jurado se pronunciaron sobre la posibilidad de suspender la pena de prisión o conceder un eventual indulto al acusado. En ambos casos mostraron su oposición al considerar que no concurren circunstancias que justifiquen estas medidas.
Con el veredicto del jurado ya emitido, el procedimiento queda ahora a la espera de la sentencia que deberá dictar el tribunal.
La acusación particular pide 25 años por asesinato y 3 por malos tratos habituales
El abogado de la familia de Paula, Guillermo Smerdou, solicita que se imponga al acusado la pena máxima prevista para el delito de asesinato. El Código Penal establece para este delito penas de entre 15 y 25 años de prisión.
La acusación particular solicita una condena de 25 años al considerar que concurre alevosía. Aunque la premeditación ya no figura como circunstancia específica en el Código Penal, la jurisprudencia del Tribunal Supremo entiende que puede quedar integrada dentro de la alevosía, explica.
Además, en el caso se han apreciado las agravantes de violencia de género y parentesco. Por estos hechos, la acusación solicita 25 años de prisión por el delito de asesinato y tres años más por un delito de malos tratos habituales en el ámbito de la pareja.
