Si hay algo más fuerte que la vocación, es el esfuerzo y el trabajo duro. Desde que supo que quería ser piloto militar, a Carmen Bueno no había nada que pudiera pararle los pies.
La joven teniente del Ejército del Aire y del Espacio comenzó su carrera militar hace casi 10 años, y ha dedicado parte de su carrera al SAR, o Salvamento y rescate. Conoce sus orígenes y su trayectoria a continuación.
Los orígenes de Carmen Bueno, joven teniente del Ejército del Aire y del Espacio

Carmen Bueno es una teniente de Zaragoza, Aragón, de 27 años. Sirve en el Ejército del Aire y del Espacio.
Ella no tiene familiares en el ámbito castrense, pero con la presencia militar de las bases en su Zaragoza natural, en parte vivió ese ambiente mientras crecía.
Cuando era una niña, quería ser profesora cuando creciera. Luego llegó la ESO, y en tercero habló con un amigo de su padre que era piloto militar. Esa charla le llevó a investigar sobre las Fuerzas Armadas, descubriendo una profesión que le generó cierto interés.
Así pues, Bueno se decidió, y en bachillerato se puso a estudiar todo lo que pudo para sacar la mejor nota posible en la Selectividad. En ese momento, la nota de corte del Ejército del Aire era superior a un 12 sobre 14. Pero por suerte, sacó una gran nota, y enseguida se preparó las pruebas de inglés, las físicas y las médicas. Y las superó todas con creces.
Finalmente, Carmen consiguió ingresar en la Academia General del Aire en agosto de 2016. Así, comenzó su carrera castrense, la cual atraviesa una fase de formación de cuatro años en San Javier (Murcia). En este lugar, estudió el grado universitario de Ingeniería de Organización Industrial, y realizó sus primeros vuelos.
Ya en el quinto año, y habiendo estado a los mandos del C-101, la zaragozana tenía que escoger el tipo de aeronave en la que especializarse. Y escogió transporte, teniendo destino en la Base Aérea de Matacán, Salamanca.
Servir en la Búsqueda y rescate de Canarias

En julio de 2021, la joven teniente del Ejército del Aire cambió Salamanca por Gran Canaria.
Al poco después de obtener su graduación de teniente, Carmen se interesó por las plazas del Search and Rescue (SAR, Servicio de Búsqueda y Salvamento Aéreo). Concretamente, optó por las plazas en las Islas Canarias, ya que nunca había estado allí y quería descubrirlas.
Así pues, la aragonesa aterrizó en la Base Aérea de Gando. Y allí completó su instrucción como piloto en SAR, como parte del 802 Escuadrón del Ala 46. En 2027, esta unidad cumplirá 60 años desde su creación. Son casi seis décadas de misiones de salvamento y rescate, de apoyo a las operaciones militares y de labores de vigilancia marítima y espacios de interés.
Para Bueno, es un trabajo “muy gratificante”, pero también muy duro a nivel psicológico. Según contó a Tiempo de Canarias, como piloto del escuadrón se requiere de una mente fría, pues se deben “tomar decisiones que son bastante duras”.
A ella le encanta volar, y aunque es consciente de los riesgos, ser piloto del SAR le enorgullece mucho. “En cualquier momento nos pueden cambiar los planes, entonces tienes que ser muy flexible y rápido para tomar las decisiones adecuadas“, agrega a su visión sobre su puesto.
La teniente accedió a las Fuerzas Armadas cuando la integración de la mujer ya estaba bastante avanzada, hace apenas 10 años. Ella no ha notado ningún tipo de discriminación. Asegura que “a todos nos exigen lo mismo, y estamos todos igual de capacitados para la realización de las tareas”.
Carmen no sabe dónde estará en el futuro, pero le encantaría seguir sumando experiencias y continuar ascendiendo en la escala militar. Al fin y al cabo, sabe que ni siquiera el cielo es el límite para las mujeres piloto de nuestras Fuerzas Armadas.
