España es uno de los países más comprometidos con la seguridad del flanco este de la OTAN. Además de liderar el batallón multinacional en Eslovaquia, el Ejército de Tierra despliega en Letonia carros de combate Leopardo 2E, vehículos de combate Pizarro, una unidad de defensa antiaérea NASAMS y una Batería de Artillería de Campaña, entre otros medios, configurando uno de los contingentes más completos aportados por un país aliado en la región.
Es precisamente en ese contingente donde sirve la cabo Nadia Arévalo, integrante de la Batería de Artillería de Campaña del contingente Flanco Este Letonia XIX, encuadrada en la Brigada Multinacional de la OTAN en el país báltico. Su unidad acaba de culminar con éxito su participación en el ejercicio Striking Thunder, desarrollado en el área de instrucción de Adazi, donde la artillería española puso a prueba sus capacidades de fuego real y perfeccionó sus procedimientos de integración dentro de una estructura multinacional de mando y control.
Artículo 14 habló con la cabo Arévalo sobre su trayectoria, su experiencia en la misión y lo que significa ser mujer en una unidad de artillería desplegada en el flanco este de la OTAN.

¿Cuáles fueron sus motivaciones iniciales para incorporarse a las Fuerzas Armadas?
Desde muy pequeña siempre he tenido claro que quería formar parte de las Fuerzas Armadas y me decanté más por el Ejército de Tierra. Además, cuento con familiares que me han inculcado sus valores, el tema de ayudar al pueblo, y siempre me ha llamado la atención. Cuando cumplí 18 años, que terminé mis estudios, el bachillerato, me incorporé al centro de formación militar en la especialidad de artillería.
¿Cómo ha sido su trayectoria profesional hasta llegar a la Batería de Artillería de Campaña?
Cuando finalicé mis estudios me incorporé al Ejército con la especialidad de artillería. Con la nota que saqué, entre mis opciones estaba la unidad de artillería de campaña de Burgos, y allí fui. Estuve durante seis años y me saqué varios carnets de conducir de vehículos militares, como la pieza de ATP, una pieza de artillería, y también de un vehículo de transporte oruga acorazado. Después se presentó la oportunidad de venir de misión, ascendí a cabo y me ofrecí de voluntaria.
¿Cuáles son las funciones y responsabilidades específicas en su puesto actual?
Tengo experiencia en todos los puestos tácticos de una pieza de artillería, pero ahora mismo estoy como cabo, que soy segunda al mando. En determinadas circunstancias, si el jefe no está, yo dirijo al vehículo y al personal. Ahora mismo estoy de apuntadora en dirección, que es uno de los diferentes puestos tácticos que hay dentro de una pieza de artillería, pero podría desempeñar cualquier otro.

¿Cómo fue su experiencia participando en el ejercicio “Striking Thunder” en Adazi?
Mi experiencia en el trabajo de artillería fue buena, ya que conocí nuevos procedimientos operativos y pude observar diferentes sistemas de armas que tienen los otros ejércitos. También pude observar que había muy buena coordinación entre todos.
¿Cuál es su percepción sobre la presencia femenina en operaciones militares de este nivel?
Por mi parte, me siento completamente integrada. Creo que no hay ninguna diferencia por el hecho de ser mujer. El trato con los compañeros es bueno, es igual que si fuera un hombre. En cuanto al número, el porcentaje de mujeres que hay en España es más o menos el mismo que el de las que vienen al extranjero en operaciones.
¿Ha trabajado con fuerzas armadas de otras nacionalidades en esta misión? ¿Cómo es esa coordinación?
La coordinación se lleva a cabo en inglés. Ese tema lo llevan más los oficiales. En cuanto a relacionarse con compañeros de otras nacionalidades, ha sido una buena experiencia. Ellos tienen diferentes procedimientos a la hora de trabajar y al estar hablando con ellos nos han compartido sus formas de trabajo, lo que también nos viene bien.

¿Cuáles son los principales desafíos en un despliegue de esta naturaleza?
El principal desafío es el tema personal, que es más delicado: saber sobrellevar el tema de la familia, transmitirles seguridad, que estén tranquilos desde aquí. Estamos tan lejos que lo más importante es mantener una comunicación constante con ellos y hacerles ver que estamos bien.
¿Cuáles son sus objetivos o expectativas futuras en su carrera militar?
Me gustaría permanecer en el Ejército. Mis objetivos son promocionar a la escala de suboficiales en la especialidad de artillería, que es la que me gusta y en la que he estado desde que entré, y poder volver destinada a mi ciudad.

