Navantia acaba de presentar en Dinamarca la próxima generación de fragatas españolas, y el cambio es radical. La F-110 Flight II no es una simple actualización, es prácticamente otro buque. Cuadruplicó su capacidad antiaérea, ganó velocidad, engordó el casco. Con esta nueva generación, España adquirirá dos unidades que responden a las exigencias de combate moderno. El mensaje es inequívoco: la guerra actual no espera.
Durante años, en foros especializados y redes sociales, gente con conocimiento militar ha debatido si las fragatas F-110 españolas tenían suficiente potencia defensiva. Los destructores estadounidenses Arleigh Burke cargan 90 o 96 sistemas de lanzamiento vertical. Las F-110 originales llevaban apenas 16. La diferencia era evidente. Por esa razón, Navantia junto a la Armada han lanzado este nuevo cambio.

De 16 a 64 lanzadores: así se multiplica la defensa
La nueva versión Flight II no cambia la filosofía fundamental del buque, sigue siendo una fragata, no un destructor. Pero internamente es otra cosa. Los lanzadores verticales suben de 16 a 64. Eso significa casi cuatro veces más capacidad de disparo simultáneo.
¿Cómo metieron 48 lanzadores más en un buque que solo pesa 500 toneladas adicionales? Extendieron el casco casi cinco metros, de 145 a 149,8 metros y reorganizaron el espacio interior. Agregaron una batería de 16 lanzadores cortos en la superestructura, otro grupo de 48 en la proa. Ahora puede cargar 48 misiles de largo alcance Standard SM-2MR más 64 misiles de corto alcance ESSM.
Más rápido, más letal
No es solo más misiles. La fragata también aceleró. Los motores cambiaron de turbinas GE-LM2500 a LM2500+G4, versión mejorada del mismo fabricante. Velocidad anterior: 25 nudos. Velocidad nueva: 29 nudos. Cuatro nudos parecen poco en tierra, pero en el mar significan evasión más rápida, respuesta táctica más ágil.
El peso adicional es mínimo porque Navantia optimizó el diseño mediante ingeniería refinada. Los astilleros de Ferrol están construyendo cinco F-110 originales, pero dos de ellas serán convertidas a esta versión Flight II. España no abandona las cinco unidades; solo moderniza dos para que sean exponencialmente más capaces.

El Roger de Lauria llega en octubre
Alfonso Valea González, director comercial de Navantia para Europa y Turquía, confirmó recientemente una nueva realidad: la segunda fragata F-110 española, el futuro “Roger de Lauria” (F-112), que será botada a finales de octubre.
La guerra en Ucrania cambió cómo Europa mira su defensa. Navantia no puede construir destructor, ese es rol de Estados Unidos, pero sí puede modernizar su fragata para que sea exponencialmente más letal. Con 64 lanzadores, la F-110 Flight II está lista para lo que venga.
De paso, Navantia presentó el nuevo diseño en Dinamarca, donde los daneses buscan una nueva fragata. El Sr. Valea aprovechó para destacar que la F-110 Flight II podría operar en aguas árticas donde está Groenlandia, territorio danés. Es tanto estrategia comercial como recordatorio de capacidades de adaptación en contexto europeo.

