Guerra en Irán

El diésel a punto de superar los 2 euros tras el nuevo cierre del estrecho de Ormuz

Las nuevas disrupciones en el estrecho de Ormuz rompen la tendencia a la baja en el surtidor y elevan el precio del diésel a niveles próximos a los 2 euros por litro

Clermont l'Herault (France), 13/04/2026.- A man put some diesel in his car at a petrol station in Clermont l'Herault, France, 13 April 2026. Oil prices have surged past 100,01 USD per barrel of Brent following conflict in the Middle East. (Francia) EFE/EPA/HORCAJUELO GUILLAUME
Una persona repostando combustible.
EFE/EPA/HORCAJUELO GUILLAUME

La barrera de los dos euros por litro en el surtidor de diésel está próxima a extenderse en la red de estaciones de servicio en España. Una evolución que ya se venía registrando desde la semana anterior, que experimentó un paréntesis con las negociaciones de paz y que, tras el nuevo bloqueo del estrecho de Ormuz, se intensifica. Los últimos datos disponibles de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), correspondientes al 7 de abril, sitúan el precio medio del gasóleo en 1,881 euros por litro en casi 10.000 gasolineras. Sin embargo, una parte relevante del mercado -casi el 50% de las estaciones de servicio- se situaba ya por encima de los 1,95 euros, próxima al umbral de los dos euros.

Así, la subida del precio de los carburantes ha absorbido ya buena parte del impacto de la rebaja del IVA del 21% al 10% en los combustibles, en vigor desde el pasado 21 de marzo. En algunos mercados, como Baleares, el precio del diésel se situaba a punto de superar el nivel previo a la aplicación de la medida.

El deterioro de la situación en Ormuz intensifica esta evolución. Según explica a Artículo14 Cristina Peña, directora general de TuComex, el tráfico marítimo en la zona ha caído “prácticamente un 90%”, lo que ha elevado los costes de transporte y de los seguros. “Hay una tensión muy grande, sobre todo para el diésel y el queroseno”, señala. La alteración del tránsito en este punto clave afecta directamente al flujo de productos refinados, con impacto inmediato en los mercados europeos.

Nuevas medidas para los transportistas

En este contexto, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible prevé aprobar hoy un nuevo Real Decreto-ley con medidas adicionales dirigidas a amortiguar el impacto del encarecimiento de los carburantes en el transporte por carretera. La iniciativa responde a las peticiones del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), que agrupa a las principales patronales del sector.

Según valoraron desde el CNTC, el texto incluirá la modificación de la fórmula de revisión del precio del transporte en función de la variación del combustible, que pasará a ser automática y obligatoria, así como cambios en el artículo 38 de la Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre de mercancías. Además, se establecerá la obligación de desglosar en factura el ajuste por carburante previsto en el Real Decreto-ley 3/2022 y se incorporará un régimen sancionador en caso de incumplimiento.

Aviso de la OPEP

Refinería
Un buque cisterna atracado junto a las unidades de almacenamiento de petróleo, gas y combustible en la Terminal Navigator en Grays
Efe

En este contexto, la oferta de crudo por parte de los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se redujo durante el pasado mes de marzo un 27,5%, lo que equivale a unos 7,88 millones de barriles diarios menos en el mercado. Según la organización, se trata de la segunda mayor reducción mensual desde los recortes adoptados en 2020 durante la pandemia. Esta reducción de la oferta se ha trasladado a los precios, máxime cuando no se prevén recortes de la demanda. La OPEP prevé un aumento del consumo mundial de petróleo de 1,4 millones de barriles diarios en 2026, impulsado principalmente por países no pertenecientes a la OCDE.

Su boletín mensual de abril confirma que el valor de su cesta de referencia -indicador propio de OPEP- se situó en 116,36 dólares por barril en marzo, lo que supone una subida de más del 70% en relación al mes anterior (67,90 dólares). El Brent, por su parte, registró una media de 99,60 dólares en marzo. Sobre esta situación se pronunció, en un evento de El Español, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz. En su opinión, el mercado está “sobrepasado”, con operaciones que han alcanzado los 132 y 140 dólares por barril, lo que distorsiona la formación de precios.

Más allá de la cotización del diésel

Esta tendencia al alza también se observa en los productos refinados. En Europa, el gasóleo se sitúa por encima de los 150 dólares por barril, según indica Cristina Peña. “Es lo que nos afecta más en Europa, más que la cotización bruta”, puntualiza. No es el único factor. A esta evolución también se añade el encarecimiento del transporte. Parte del tráfico marítimo está optando por rutas alternativas que implican rodear África a través del cabo de Buena Esperanza. Este desvío supone entre 8.000 y 10.000 kilómetros adicionales, con un aumento del consumo de combustible y de los costes asociados al transporte.

Y aunque España cuenta con una menor dependencia directa de Oriente Próximo en comparación con otros países europeos, no es ajena a la evolución mundial del mercado. Según detalló Josu Jon Imaz, el 60% de su petróleo y gas proviene del otro lado del Atlántico. A su vez, cerca de un 30% se suministra desde el norte de África. Además, España dispone de una alta capacidad de refino, que el directivo puso en valor, al señalar que una de las prioridades de la compañía es garantizar la disponibilidad del suministro.

Hacia los dos euros

La respuesta del Ejecutivo a las peticiones pendientes de los transportistas constata que la subida del diésel por encima de los dos euros es un escenario cada vez más posible, condicionado por la situación en Ormuz. “Es escenario que podría darse si no se normaliza en las próximas semanas”, señala Cristina Peña. La experta sitúa en un plazo de dos a tres semanas un periodo relevante para la evolución del mercado, con posibles efectos en mayo o junio.

De hecho, incluso en el caso de una mejora de la situación, el ajuste no sería inmediato. El consejero delegado de Repsol señaló ayer que podrían ser necesarias entre 12 y 15 semanas para que el mercado recupere niveles previos a la actual disrupción.

Prosigue la incertidumbre

Desde el punto de vista del mercado, la evolución se mantiene en un contexto de incertidumbre. El catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad Europea de Madrid José María Peredo subraya a Artículo14 que el estrecho de Ormuz no es una infraestructura equiparable a canales como Suez o Panamá, al tratarse de una vía marítima internacional sujeta a normas de libre circulación. “No es un canal que se pueda cerrar como tal”, explica, al recordar que combina aguas jurisdiccionales de distintos países con espacios internacionales.

En este entorno, Peredo puntualiza que los mercados han incorporado la situación sin trasladarla a escenarios de pánico. “Estamos en un proceso que está vivo”, apunta, en referencia a la coexistencia de tensión e inicio de negociaciones. La evolución de los precios, concluye, estará condicionada por el avance de ese marco de diálogo y por la normalización del tráfico en la zona.