Desde su creación, la autoridad monetaria europea siempre ha sido una institución mayoritariamente regentada por hombres. Pese a ello, el pasado noviembre de 2019, la actual presidenta, Christine Lagarde, consiguió romper el techo de cristal dentro del Banco Central Europeo (BCE). Y convertirse en la primera mujer al frente de la entidad tras los mandatos de Wim Duisenberg, Jean-Claude Trichet y Mario Draghi. Donde no ha habido nunca ninguna mujer es en el puesto de vicepresidente. Y así seguirá siendo, al menos, durante el próximo mandato. Es decir, como poco, hasta 2034.
El actual, el español Luis de Guindos, concluye su labor el próximo 31 de mayo y algunos de los Estados con la moneda comunitaria como divisa ya se han apresurado para presentar a sus candidatos a fin de tener un sillón en el Comité Ejecutivo de la entidad reguladora del euro. Finalmente, son seis los aspirantes a suceder a De Guindos en el cargo. Aunque de ellos, no se desprende ningún perfil femenino.
El último en lanzarse a la carrera ha sido Mario Centeno, quien ejerció como gobernador del Banco de Portugal hasta el mes de octubre. Aunque sus posibilidades están limitadas al ocupar un portugués como Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, otro alto cargo en el bloque.

El interés de los países bálticos
Además del candidato portugués, también se ha postulado a la vicepresidencia del BCE el gobernador del Banco Central de Croacia, Boris Vujcic. Aunque esta vez quienes se han atrevido con más fuerza han sido los países bálticos. Todos ellos han promovido a alguna de las figuras económicas nacionales al puesto. En el caso de Estonia, el elegido es Madis Müller, actual gobernador de su banco central. Por su parte, Letonia también presentó a su homólogo Martin Kazaks. Y Lituania, hace apenas dos semanas, puso encima de la mesa la figura de Rimantas Sadzius, exministro de Finanzas del país.
Pero si alguien tiene oportunidades frente a los previamente mencionados es Olli Rehn, el candidato finlandés que completa la lista. Rehn, además de banquero central en su país, posee experiencia en el bloque comunitario. Y ya fue comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la Unión Europea (UE) entre 2010 y 2014. Su perfil resulta intermedio entre las ‘palomas’ y los ‘halcones’ en el Consejo de Gobierno del BCE, lo que facilitaría el beneplácito del grupo.
Procedimiento de elección
Aunque no solo depende de ellos. Pese a que el Eurogrupo emitirá, previsiblemente el próximo lunes, una recomendación formal al Consejo Europeo sobre quién debería ocupar la vacante, la decisión final recae en este último. Así, el organismo aprobará al nuevo vicepresidente del Banco Central Europeo por mayoría cualificada reforzada.
Antes de adoptar la resolución definitiva, el Consejo consultará tanto al BCE como al Parlamento Europeo, donde el candidato defenderá su candidatura ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (ECON).
El objetivo de España: la presidencia
España no ha presentado a nadie para el puesto. La intención del Ejecutivo de Pedro Sánchez es aguardar al momento de la verdad. El fin del mandato de Lagarde. Para ello, ya tiene, aunque no reconocido de manera oficial, a su candidato: Pablo Hernández de Cos. Así, el exgobernador del Banco de España y actual director del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), se posiciona como uno de los favoritos para suceder a la francesa en la presidencia. El otro de los competidores con más posibilidades de alcanzar el cargo es Klaas Knot, exgobernador del Banco de los Países Bajos. Aunque, Isabel Schnabel, actual miembro del Comité Ejecutivo, ya se haya dejado querer para ostentar el mando de la autoridad monetaria europea.

Para lograr su objetivo, España ya mueve ficha. Con el objetivo de evitar la hiperrepresentación española en cargos de responsabilidad europeos, Carlos Cuerpo renunció recientemente a disputar la presidencia del Eurogrupo tras la dimisión de Paschal Donohoe. La salida anticipada de Jose Manuel Campa como presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) a finales de 2026, también allanará el camino para la candidatura de De Cos.
Así, el BCE espera una profunda reorganización en apenas algo más de año y medio, puesto que el economista jefe de la institución, Philip Lane, también cesará su actividad en mayo de 2027. Un ajuste que no anticipa, a priori, un giro hacia la paridad de género. Todo lo contrario. Aunque la institución siempre ha estado muy masculinizada. Y desde su constitución en 1998, de los 26 profesionales que han formado parte del Comité Ejecutivo, solo 5 han sido mujeres.


