Los préstamos personales vuelven a encarecerse con los tipos al alza: cuánto cuesta ahora pedir 10.000 euros

La TAE media del crédito al consumo sube al 7,99% y las diferencias entre ofertas pueden superar los 2.000 euros para una misma cantidad

Préstamos personales - Economía
Imagen simbólica de un préstamo personal.
Artículo14/Grok

Pedir dinero prestado vuelve a ser algo más caro. Los últimos datos oficiales del Banco de España muestran un repunte del coste de los préstamos personales y del crédito al consumo justo cuando el Banco Central Europeo (BCE) ha retomado las subidas de tipos. Una combinación que obliga a mirar con más atención cuánto terminará devolviendo realmente una familia antes de financiar un coche, una reforma o cualquier otro gasto.

El coste medio de las nuevas operaciones de crédito al consumo alcanzó en agosto una TAE del 7,99%, frente al 7,73% registrado un mes antes. El TEDR, que excluye determinadas comisiones y gastos asociados y sirve al Banco de España para analizar la evolución de los intereses, también avanzó desde el 6,96% de julio hasta el 7,16%.

Detrás de esos porcentajes hay una diferencia que puede traducirse en cientos o incluso miles de euros. Los préstamos personales se comercializan actualmente con intereses muy diferentes dependiendo de la entidad y, sobre todo, del perfil económico del solicitante. Dos clientes que pidan exactamente la misma cantidad durante el mismo periodo pueden terminar pagando cuotas y costes finales muy distintos.

Cuánto cuesta pedir ahora 10.000 euros

Un ejemplo real permite comprender mejor esa diferencia. ING ofrece actualmente un ejemplo representativo para unos préstamos personales de 10.000 euros a devolver durante cinco años. En las mejores condiciones publicadas aplica un TIN del 5,49% y una TAE del 5,63%.

En ese supuesto, el cliente abonaría 60 mensualidades de 190,97 euros. Al terminar los cinco años habría devuelto un total de 11.458,20 euros. Es decir, los 10.000 euros recibidos inicialmente habrían generado 1.458,20 euros de intereses.

Pero el mismo producto puede resultar sensiblemente más caro. ING advierte de que, después de analizar la solicitud y el riesgo del cliente, el interés puede alcanzar un TIN del 12,49% y una TAE del 13,23%. Para esos mismos 10.000 euros y durante idénticos cinco años, la cuota subiría a 224,93 euros y la cantidad total devuelta alcanzaría los 13.495,80 euros.

La diferencia entre ambos escenarios supera los 2.000 euros. En el primer caso, financiar los 10.000 euros cuesta 1.458 euros; en el segundo, casi 3.500. Es uno de los ejemplos más claros de por qué el precio de los préstamos personales no puede reducirse al porcentaje que aparece destacado inicialmente en una publicidad.

El perfil del cliente puede cambiar completamente el precio

La misma situación se observa en otras grandes entidades. Santander publica actualmente para sus préstamos personales una horquilla que, en determinados ejemplos sin comisión de apertura, va desde un 5,24% TIN y un 5,36% TAE hasta un 11,75% TIN y un 12,40% TAE.

El tipo definitivo depende del análisis crediticio. Los bancos estudian factores como los ingresos del solicitante, la estabilidad laboral, las deudas que ya mantiene, su historial de pagos, la cantidad solicitada o el periodo escogido para devolverla. Un cliente considerado solvente puede acceder a un préstamo considerablemente más barato que otro al que la entidad atribuya un riesgo mayor.

Por este motivo, comparar los préstamos personales únicamente utilizando el TIN puede conducir a conclusiones equivocadas. La referencia más útil para confrontar ofertas es la TAE, porque incorpora el tipo nominal y determinados costes y permite aproximarse mejor al precio efectivo de la financiación.

El BCE vuelve a subir los tipos de interés

El encarecimiento registrado en agosto es anterior a la última decisión del BCE, por lo que no puede atribuirse directamente a ella. Sin embargo, el contexto monetario vuelve a ejercer presión sobre el precio al que bancos y financieras conceden nuevos préstamos personales.

El BCE decidió el 10 de septiembre elevar sus tres tipos oficiales en 25 puntos básicos. Desde el 16 de septiembre, la facilidad de depósito se encuentra en el 2,50%, las operaciones principales de financiación en el 2,65% y la facilidad marginal de crédito en el 2,90%.

Esto no significa que los préstamos personales se encarezcan automáticamente en la misma proporción. A diferencia de muchas hipotecas variables, estos productos no suelen estar referenciados directamente al euríbor. Cada entidad decide qué precio aplica teniendo en cuenta el coste de financiarse, la competencia y el riesgo que representa cada cliente.

La dirección de los tipos oficiales sí importa, sin embargo, para el conjunto del mercado. Cuando financiarse resulta más costoso para las entidades y las expectativas apuntan hacia un escenario monetario más restrictivo, ese movimiento puede terminar trasladándose progresivamente a las nuevas operaciones concedidas a hogares y empresas.

Comparar antes de pedir dinero resulta todavía más importante

El Banco de España insiste en que antes de contratar crédito al consumo conviene revisar la información normalizada europea que debe entregar la entidad y comprobar todas las condiciones. En los préstamos personales no solo importa el interés: también pueden existir comisiones, seguros u otros costes que incrementen el desembolso final.

El consumidor dispone además de un plazo general de 14 días naturales para desistir después de firmar un contrato de crédito al consumo, aunque deberá devolver el capital recibido y los intereses generados hasta ese momento en las condiciones previstas legalmente.

Con los tipos nuevamente al alza, la diferencia entre aceptar la primera oferta y comparar varias puede ser considerable. El ejemplo de los 10.000 euros resulta especialmente gráfico: el mismo dinero, durante el mismo plazo, puede terminar costando menos de 1.500 euros o cerca de 3.500 euros en intereses dependiendo de las condiciones obtenidas.

Los últimos datos muestran además que el coste medio ya ha empezado a repuntar. Para quienes necesiten recurrir ahora a los préstamos personales, el porcentaje anunciado deja de ser un detalle: unos pocos puntos de diferencia pueden convertirse en varios miles de euros antes de haber terminado de devolver la deuda.

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