17 jornadas después de que se anunciara la convocatoria de huelga para los días 9, 10 y 11 de febrero por parte de los sindicatos ferroviarios, tras los accidentes de Adamuz y Gelida que se saldaron con la vida de 47 personas, las agrupaciones continúan con la voluntad intacta de acometer el paro laboral. Aunque se registran avances en las negociaciones después de las reuniones de ayer y el miércoles entre Semaf (maquinistas), CCOO y UGT y Transportes para abordar esta problemática, el ministro Puente no logra convencer a los sindicatos para que desconvoquen la huelga.
Reivindicaciones de los sindicatos
Para las organizaciones, la seguridad, el mantenimiento de la infraestructura y el refuerzo de personal son una prioridad. Desde Semaf insisten en la necesidad de “un cambio estructural” que permita “recuperar la calidad del sistema”, al entender que su deterioro ha ido en aumento con el tiempo. Los maquinistas llevan tiempo advirtiendo de problemas en la infraestructura y solicitando en varias ocasiones medidas como la reducción de la velocidad en determinados tramos. Sin embargo, en muchas ocasiones sus peticiones no han sido atendidas de forma adecuada. Ahora, reconocen, solo después de los accidentes, el Ministerio ha tomado cartas en el asunto.

Los conductores de ferrocarriles reclaman al mismo tiempo la incorporación de más trenes auscultadores para supervisar el estado de las vías. Así como la definición de protocolos claros para actuar ante situaciones meteorológicas adversas como las vividas durante la semana del trágico accidente de Rodalíes en el que el conductor falleció.
Por su parte, los representantes de Comisiones Obreras manifiestan la importancia de aumentar la plantilla propia de Adif, encargada de la conservación de la red. En la reunión de ayer esas reivindicaciones se abordaron.
La oferta de Puente
En este sentido, el departamento encabezado por Óscar Puente propuso ayer a los sindicatos incrementar el personal de la operadora ferroviaria dedicada al mantenimiento de la infraestructura. Así como las inversiones destinadas a la seguridad. No obstante, la medida tendrá que contar con el visto bueno de la cartera de María Jesús Montero. Al elevar el gasto público será el Ministerio de Hacienda quien tenga la última palabra en este aspecto. Además, Transportes también ha ofrecido más empleo en la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), con el fin de que cobre un mayor protagonismo en la seguridad de las operaciones.
Así, la secretaria general del Sector Ferroviario de CCOO, Pepa Páez, indica a este medio que la iniciativa de Óscar Puente es “un buen punto de partida”. Aunque matiza que todavía “hay muchas cosas pendientes por tratar” como la incorporación de interventores en todos los trenes y de dos en los de mucha capacidad. Pese al progreso, Páez es cautelosa. “En estas reuniones siempre hay claros y oscuros. No me atrevo a decir si llegaremos a un acuerdo, porque igual lo que nos plantea mañana no se acerca a nuestro propósito”. Pero anticipa: “No nos gustaría llegar hasta el domingo sin pacto”.
Semaf, en la misma línea que Páez, asevera que todavía “es muy pronto” para alcanzar cualquier acuerdo. En la otra cara de la moneda, el Ministerio añade que la reunión ha discurrido “con tono constructivo y voluntad de diálogo” por todas las partes. Y valora de forma “muy positiva” la actitud de los sindicatos.
Huelga ‘sí o sí’
En paralelo, ayer por la tarde se reunió alrededor de a las 17:00 horas el Comité de Empresa de Renfe, órgano de representación de los trabajadores de la compañía, donde se decide el futuro de la huelga. Al encuentro asistió Rafael Escudero, secretario general del Sindicato Ferroviario. Escudero, en declaraciones a Artículo14, señala que “haga lo que hagan el resto de asociaciones, nosotros mantendremos el paro laboral”.
La decisión de la agrupación, argumenta el secretario general, se sustenta en que el Ministerio no ha contado con ellos “para nada”. “Lo de hoy ha sido un paripé, nos han citado al Comité para decirnos que ya se irán concretando las medidas. Es decir, nada“.
A falta de un acuerdo in extremis, el paro laboral sigue convocado para los próximos lunes, martes y miércoles. Ahora solo restan tres días. A la huelga, tal y como reconocen los propios sindicatos, no escapará nadie. Y afectará a las circulaciones de las tres empresas de pasajeros (Renfe, Iryo y Ouigo) y a las cinco principales compañías de mercancías (Medway, Captrain, Transervi, Redalsa y Tracción Rail), todas ellas firmas privadas. A la espera están de que Puente, en su empeño, logre hoy desactivarla en una nueva reunión agendada con los sindicatos a las 9:30 horas.
