Puente busca evitar la huelga in extremis con los maquinistas en pie de guerra: “Hay mucha presión interna tras los accidentes”

Hoy habrá una nueva reunión para evitar los paros convocados para los días 9, 10 y 11 de febrero

Huelga de los maquinistas
Efe

Los sindicatos ferroviarios mantienen el pulso con Óscar Puente. Tras la primera reunión de casi dos horas con el ministro de Transportes, no se ha llegado a un acuerdo para desconvocar la huelga y solo quedan cinco días por delante para las fechas marcadas en el calendario: lunes 9, martes 10 y miércoles 11 de febrero. Los usuarios de la red ferroviaria observan con preocupación la posibilidad de nuevas incidencias la próxima semana, pero el sindicato de maquinistas, SEMAF, junto a CCOO y UGT, no dan su brazo a torcer. Exigen al Ministerio compromisos concretos en materia de seguridad, mantenimiento de la infraestructura y refuerzo de personal. Las partes se vuelven a reunir hoy a las 10:00 horas para tratar de alcanzar un acuerdo in extremis que permita desconvocar los paros, pero los sindicatos, al menos por el momento, continúan con su hoja de ruta.

En caso de mantenerse los paros, la huelga afectará a todo tipo de trabajadores de la red ferroviaria. No solo maquinistas, sino también interventores, personal comercial e informativo, trabajadores de talleres de mantenimiento y otros colectivos profesionales, con impacto en alta velocidad, media distancia, cercanías y mercancías, tanto de Renfe como de operadores privados como Ouigo e Iryo, siempre dentro del cumplimiento de los servicios mínimos.

huelga trenes

Desde SEMAF, las reivindicaciones se centran en la seguridad y el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria. Reclaman “un cambio estructural” para “recuperar la calidad del sistema”, porque consideran que cada vez está más deteriorado. Denuncian además que han alertado en repetidas ocasiones de deficiencias en la red, pidiendo, por ejemplo, limitaciones de velocidad en distintas comunicaciones previas, sin que se hayan adoptado medidas suficientes. Solo después de los accidentes, sostienen, el Ministerio ha reaccionado.

Entre sus demandas figura la necesidad de más trenes auscultadores para el control del estado de la infraestructura y la implantación de procedimientos claros ante emergencias meteorológicas como las vividas en las últimas semanas. “El Ministerio lo deja en manos de los responsables, pero el ferrocarril no puede funcionar así: debe estar todo medido tramo a tramo”, subrayan.

Por su parte, fuentes de Comisiones Obreras (CCOO) han explicado que Puente les ha pedido un diagnóstico de la situación y conocer sus planteamientos. “Hemos transmitido cuestiones como la necesidad de un cambio de paradigma en lo que al mantenimiento se refiere” y la urgencia de contar con más personal propio de Adif para estas tareas.

Según los datos manejados por las organizaciones sindicales, Adif cuenta con cerca de 1.000 trabajadores de plantilla propia en labores de mantenimiento, además de otras 2.000 personas empleadas a través de subcontratas, una estructura que consideran insuficiente para garantizar la seguridad y la fiabilidad del sistema ferroviario en un contexto de aumento de incidencias.

Los maquinistas de Rodalíes rinden homenaje al compañero fallecido en el accidente de Gelida | EFE.

Óscar Puente ha presidido la reunión acompañado por el secretario de Estado José Antonio Santano (de forma telemática), el presidente de Adif, Pedro Marco; el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia; el director de Recursos Humanos de Renfe, Lucas Calzado; y la secretaria general de Transporte Terrestre, Rocío Báguena.

Según el Ministerio, este primer encuentro se ha desarrollado en un tono positivo, con voluntad expresa de mantener el diálogo en los próximos días para poder llegar a un acuerdo que atienda las reivindicaciones planteadas por los sindicatos. En la reunión de hoy volverá a participar el propio ministro. Será una cita clave para determinar si el Ministerio asume compromisos suficientes para desconvocar la huelga o si, por el contrario, el sistema ferroviario afronta la próxima semana tres jornadas de paros que podrían generar un fuerte impacto en la ciudadanía.

Desde el sindicato de maquinistas reconocen que va a ser difícil evitar la huelga. Explican que, tras los accidentes de Adamuz y en Rodalies, la presión interna dentro del colectivo para movilizarse es muy elevada. A ello se suma, añaden, la sensación de falta de avances reales por parte del Ministerio de Transportes, al que reprochan aceptar sus reivindicaciones sin que estas se traduzcan después en medidas concretas que mejoren la seguridad y el funcionamiento del sistema. El pulso con Puente continúa.

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