Inversión

¿Qué jubilación tendrás según tu generación?

Cómo se enfrenta cada generación al reto de jubilarse en España: Baby boomers, generación X, millennials y generación Z

Hay algo que no cambia con los años y es que a todos nos preocupa llegar a la jubilación con lo justo. Lo que sí ha cambiado es todo lo demás. El sistema, las reglas del juego, los precios, la esperanza de vida, los salarios, las oportunidades. Hoy, incluso cotizando durante cuatro décadas, nadie tiene garantizado mantener su nivel de vida cuando deje de trabajar. Y eso coloca a cada generación frente a un espejo distinto, aunque el miedo de fondo sea el mismo.

Los baby boomers están entrando en la jubilación con pensiones más altas que cualquier generación anterior, pero con poco ahorro. La generación X, atrapada entre hijos, hipotecas y sueldos estancados, empieza a ver que no llega. Los millennials, cargados de formación, pero sin activos, apenas logran pensar más allá del alquiler. Y la generación Z… directamente no sabe por dónde empezar.

Baby boomers con pensión elevada, pero sin colchón financiero

La generación del baby boom, nacida entre 1958 y 1975, se jubila en masa. Representan más de 12 millones de personas, y muchos han cotizado más de 35 años. Es decir, han hecho los deberes. Pero el entorno ya no es el mismo. La inflación, la incertidumbre fiscal y la longevidad hacen que una pensión aparentemente generosa pueda quedarse corta en menos de una década.

Además, la mayoría de esta generación no ha acumulado ahorro adicional. No por falta de responsabilidad, sino porque durante décadas no fue necesario. El sistema español, basado en el reparto, ofrecía una tasa de reemplazo muy alta. Pero esa generosidad se ha vuelto insostenible. Según datos de Funcas y la OCDE, el déficit acumulado del sistema desde 2010 supera los 655.000 millones de euros, y la deuda implícita prevista para 2044 se mueve entre 1,5 y 1,8 billones, según datos presentados en la Cátedra Cobas AM del IESE.

Y aquí llega el primer gran choque de realidad. Aunque cobren pensiones más altas que las siguientes generaciones, muchos baby boomers se enfrentan a una jubilación larga, sin activos líquidos y sin cultura de planificación financiera. La renta que reciben puede ser buena hoy, pero ¿cuánto aguantará si viven 25 o 30 años más? A esta edad, ya no hay margen para capitalizar el tiempo. Solo para gestionar lo que se tiene y no cometer errores graves.

Generación X con tiempo limitado y la urgencia de actuar ya

Quienes nacieron entre 1976 y 1985 viven en tierra de nadie. Demasiado lejos para jubilarse pronto, demasiado cerca como para ignorarlo. La mayoría atraviesa la etapa más cara de su vida. Aquí, Félix González, socio director de Capitalia Familiar EAFI, es claro. Aún tiene unos 20 años por delante para planificar de forma activa, pero “ese tiempo solo juega a su favor si se empieza a actuar ya”. Revisar el gasto, automatizar el ahorro mensual y canalizarlo hacia vehículos con rentabilidad real ajustada a la inflación se vuelve esencial.

Muchos perfiles de esta generación se están moviendo hacia fondos de inversión flexibles o con exposición parcial a renta variable. La clave está en el ajuste dinámico. No se trata de asumir grandes riesgos, sino de mantener una estrategia constante y bien adaptada al horizonte temporal. González advierte que uno de los errores más comunes es ser demasiado conservador incluso con 20 años por delante. Eso limita el potencial de crecimiento justo cuando más se necesita.

La otra trampa es la inercia. Según Gescooperativo, el 43% de los suscriptores de planes individuales tiene entre 45 y 64 años. Se empieza a ahorrar tarde. Y eso reduce el margen de maniobra. Aun así, no todo está perdido. Bien estructurado, un plan de inversión sostenido durante 15 o 20 años puede cubrir entre el 15% y el 25% de la futura pensión, dependiendo del perfil de riesgo y los costes asumidos.

Millennials con formación alta, pero sin activos ni margen para esperar

Quienes nacieron entre 1986 y 1995 han crecido oyendo que el sistema de pensiones no aguantará. Que lo suyo será una jubilación “autogestionada” y que lo mejor es buscarse un plan B. Pero entre la teoría y la práctica hay un muro que no todos pueden saltar. Las cifras hablan por sí solas. Un millennial que gana hoy 1.400 euros netos al mes y vive de alquiler en una gran ciudad dedica más del 45% de sus ingresos solo a la vivienda. A eso hay que sumar transporte, comida, suministros, impuestos… ¿Cómo se supone que va a ahorrar?

En este caso, lo urgente tapa lo importante. Y sin planificación, pasan los años sin construir nada. González insiste en que, para los menores de 40, la estrategia no tiene que ser complicada. “Lo esencial es empezar”, señala. Aunque sea con poco. Porque cuando se invierte a largo plazo, el factor más valioso no es la cantidad inicial, sino el tiempo. El interés compuesto necesita décadas para desplegar todo su potencial. Una aportación mensual modesta, invertida en un fondo global de renta variable con bajas comisiones, puede marcar la diferencia en el futuro. Pero solo si se empieza ahora.

Generación Z sin pensión asegurada, pero con el mayor activo a su favor

Para quienes nacieron entre 1996 y 2005, el sistema público es ya una incógnita. Muchos aún estudian o están entrando al mercado laboral. La palabra pensión suena ajena. Pero es esta generación la que tendrá que cargar con un sistema más tensionado que nunca. Según la AIReF, si no hay reformas de fondo, la tasa de reemplazo podría caer del 80% a niveles del 60% o incluso menos. Y eso contando con carreras contributivas completas, algo que hoy ya no es habitual.

Aquí el tiempo vuelve a ser un aliado. Una inversión de solo 50 euros al mes, con una rentabilidad media del 5% anual, puede superar los 75.000 euros en 40 años. Pero esa posibilidad se pierde si no se empieza. Por eso los expertos insisten en integrar el ahorro en la vida cotidiana desde temprano. No se trata de prever todo, sino de establecer hábitos que puedan sostenerse incluso con ingresos bajos.

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