El escándalo en torno a Jeffrey Epstein ha vuelto a poner bajo la lupa a varias casas reales europeas. Aunque en los últimos meses los nombres de Mette-Marit de Noruega y de Sofía de Suecia han aparecido mencionados en documentos y análisis relacionados con la trama, un escritor estadounidense sostiene que la figura que realmente despertó la obsesión del magnate fue otra. Se trata de la princesa Magdalena de Suecia.
Según el periodista y autor Ian Halperin, el financiero sentía una intensa fascinación por la hija menor de los reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia. Así lo recoge en su libro Controversy: Sex, Lies and Dirty Money by The World’s Powerful Elite. Allí describe un interés que califica de persistente y completamente unilateral.
Una fascinación no correspondida
De acuerdo con Halperin, durante los años en que Magdalena residió en Nueva York, Epstein comentaba en su entorno que la consideraba “la royal más atractiva del mundo”. El autor sostiene que el empresario hablaba abiertamente de su atracción y que llegó a presumir de que algún día lograría acercarse a ella.
Sin embargo, no existe constancia de que la princesa mantuviera relación alguna con él ni de que respondiera a ese interés. Las afirmaciones sobre esta supuesta obsesión proceden exclusivamente del testimonio del escritor.
@royalstar2204 2La princesa Magdalena: de posible esposa de Guillermo a amor verdadero en EE. UU. 💔👑🇸🇪 Nacida en 1982 en el castillo real sueco, la princesa Magdalena fue considerada durante años la princesa más bella de Europa. Su elegancia era tal que incluso se rumoreaba que la reina Isabel II la veía como candidata ideal para el príncipe Guillermo. Sin embargo, el destino tomó otro rumbo. Tras comprometerse con un abogado, descubrió su infidelidad poco antes de la boda en 2010 y, con el corazón roto, se mudó a Estados Unidos. Allí, durante el bautizo de su sobrina, conoció a Christopher O’Neill, un empresario estadounidense que dijo haber sentido amor a primera vista. Con él, Magdalena encontró la felicidad que había estado buscando. PrincesaMagdalena FamiliaRealSueca PríncipeGuillermo HistoriasDeAmor RealezaEuropea CuriosidadesReales
Los años en Nueva York
Magdalena se trasladó a Estados Unidos tras la ruptura de su compromiso con Jonas Bergström, marcada por una infidelidad. En la ciudad de los rascacielos encontró un nuevo comienzo, tanto personal como profesional. Allí trabajó para la World Childhood Foundation. Esta organización fue fundada por su madre y está centrada en la protección de la infancia y la lucha contra el abuso infantil.
Fue también en Nueva York donde conoció al financiero británico-estadounidense Chris O’Neill, con quien contrajo matrimonio en 2013 y con quien tiene tres hijos. Durante esa etapa, la princesa llevó una vida relativamente discreta, combinando su labor solidaria con apariciones puntuales en actos oficiales.
La crisis en las monarquías
El caso Epstein ha generado tensiones en distintas casas reales. En Reino Unido, la relación del magnate con el príncipe Andrés desembocó en su retirada de la vida institucional. Lo anterior fue en un intento de proteger la imagen de la Corona. En Noruega, la polémica ha coincidido con la compleja situación judicial de Marius Borg. Es el hijo de Mette-Marit y ha sido acusado de numerosos delitos graves.
En Suecia, aunque el nombre de Sofía también apareció en archivos desclasificados, la supuesta fascinación del empresario, según Halperin, estaba centrada en Magdalena. Como resultado, estas conexiones indirectas han reavivado el debate sobre la cercanía entre élites políticas, económicas y sociales.
Regreso a Suecia y nueva etapa
Tras varios años viviendo en el extranjero, Magdalena y su familia regresaron a Suecia, donde la princesa ha retomado compromisos institucionales como su presencia en la ceremonia de los Premios Nobel. Además, ha desarrollado su faceta empresarial.
En marzo de 2025 anunció el lanzamiento de MinLen, una marca de cosmética creada en colaboración con la firma suiza Weleda. Esta empresa está especializada en productos naturales. Este proyecto refuerza su perfil como emprendedora y consolida una etapa marcada por la estabilidad familiar y profesional.
Las revelaciones incluidas en el libro han vuelto a situar su nombre en titulares internacionales, aunque sin pruebas que respalden más allá del relato del autor esa supuesta atracción del financiero. En cualquier caso, fuentes próximas a la Casa Real sueca han mantenido siempre que la princesa no tuvo vínculo alguno con Epstein y que cualquier interés fue, en todo momento, ajeno y unilateral.
