Ante las renovadas amenazas de Donald Trump de comprar o invadir Groenlandia -y los nuevos aranceles-, la respuesta de la Unión Europea ha sido de rechazo firme y coordinado. Y al frente de esta contestación a las bravuconadas del presidente de EE UU se encuentran precisamente tres mujeres. Tres mujeres que han alzado la voz este martes desde diferentes capitales e instituciones europeas.
Desde Davos, Estrasburgo y Copenhague, Ursula von der Leyen, Kaja Kallas y Mette Frederiksen han rechazado este martes la premisa en la que se basa el enfoque de Trump: que la soberanía de la isla más grande del mundo se puede negociar, presionar o valorar.

Desde Davos, Ursula von der Leyen
En el Foro Económico Mundial de Davos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dedicó parte de su discurso a la amenaza sobre Groenlandia así como la independencia, la seguridad y la credibilidad de Europa. El territorio autónomo danés es “fundamental” para las tres cuestiones.
“La soberanía y la integridad de su territorio no son negociables”, declaró Von der Leyen, advirtiendo a Washington de que la respuesta de Europa a las amenazas de Estados Unidos sería “firme, unida y proporcional”.

Von der Leyen se esforzó por destacar que la Unión Europea comparte con Estados Unidos las preocupaciones en materia de seguridad en el Ártico. Señaló la venta de rompehielos por parte de Finlandia a Estados Unidos y la preparación para el Ártico de los miembros septentrionales de la OTAN como prueba de que la cooperación, y no la coacción, es el camino a seguir. Los aranceles, por otra parte, son claramente un error, “especialmente entre antiguos aliados”.
Von der Leyen: la asociación no implica sumisión
Pero en su discurso en Davos, donde este miércoles llegará el propio Trump, la presidenta de la Comisión dejó igualmente claro que la asociación no implica sumisión. Anunció que la UE está preparando un paquete basado en tres pilares: plena solidaridad con Groenlandia y Dinamarca; un aumento “masivo” de la inversión europea en la economía y las infraestructuras de Groenlandia; y una cooperación más profunda en materia de seguridad en el Ártico, incluida la posible capacidad europea en materia de rompehielos.

En esencia, insistió Von der Leyen, existe un principio que Europa ya no está dispuesta a diluir: “Son los pueblos soberanos quienes deben decidir su propio futuro”.
Desde Copenhague, Mette Frederiksen
Precisamente, en Copenhague, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, se hizo eco de esa misma posición. En su discurso ante el Parlamento danés, en plena escalada de tensión con EE UU, reconoció que Dinamarca está dispuesta a discutir con Washington la cooperación económica y en materia de seguridad con respecto a Groenlandia. Pero no dejó lugar a dudas sobre los límites.

“Podemos negociar cualquier cosa”, aseguró Frederiksen. “Pero no podemos negociar nuestros valores fundamentales, nuestra soberanía, la identidad de nuestros países y nuestras fronteras. Nuestra democracia”. Frederiksen hace hincapié así en que la soberanía no es una moneda de cambio.
Desde Estrasburgo, Kaja Kallas
En Estrasburgo, la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, fue la que articuló de forma más explícita lo que está en juego. En su intervención ante el Parlamento Europeo, enmarcó la disputa sobre Groenlandia como parte de un desafío global al orden basado en normas.
“Groenlandia pertenece a su pueblo”, afirmó Kallas. “Ninguna amenaza ni arancel cambiará eso. La soberanía no se negocia“.

En su opinión, “ningún país tiene derecho a apoderarse del territorio de otro. Ni en Ucrania, ni en Groenlandia, ni en ningún otro lugar del mundo“, declaró ante los eurodiputados.
Kallas rechazó la lógica de la escalada y advirtió de que las amenazas arancelarias podrían empobrecer tanto a Europa como a Estados Unidos, al tiempo que socavarían la prosperidad compartida. “No tenemos ningún interés en buscar pelea, pero nos mantendremos firmes”, avanzó.
Greenland belongs to its people.
No threat or tariffs will change that.Our response must be to remain calm, hold our ground and act in unity.
My intervention in #EPlenary ↓ pic.twitter.com/Y76DFAE8XT
— Kaja Kallas (@kajakallas) January 20, 2026
A medida que el hielo del Ártico se derrite y la competencia se intensifica, Kallas reconoció el creciente interés de Rusia y China en la región. Sin embargo, argumentó que las estructuras existentes, en particular la OTAN, son adecuadas para abordar las preocupaciones en materia de seguridad, y señaló las recientes misiones militares europeas de reconocimiento en Groenlandia como prueba de la responsabilidad colectiva, no de provocación.
Frente a un presidente estadounidense dispuesto a poner a prueba a la sociedad groenlandesa y la paciencia de un continente, estas tres líderes europeas insisten en que la soberanía no está en venta. ¿Será suficiente?
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