Unión Europea

¿Empezar a beber? Kaja Kallas y el sarcasmo que lo dice todo sobre el mundo actual

Dada la situación internacional, para la jefa de la diplomacia de la UE es un "buen momento" para empezar a beber

Kaja kallas
La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas
Efe

Cuando la máxima representante diplomática de la Unión Europea bromea sobre empezar a beber, debemos poner “las barbas a remojar”. Kaja Kallas, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, ha reconocido recientemente a miembros del Parlamento Europeo que, dada la situación mundial, ahora podría ser un “buen momento” para empezar a beber. El comentario, realizado a puerta cerrada y recogido por Politico, ha causado sensación por lo dolorosamente acertado que es.

Kallas hizo el comentario durante una reunión de la Conferencia de Presidentes, que reúne a los líderes de los grupos políticos del Parlamento. El intercambio se produjo mientras los legisladores se felicitaban mutuamente por el Año Nuevo, gestos que rápidamente sonaron vacíos. Según las personas presentes en la sala, varios eurodiputados reconocieron que los acontecimientos mundiales habían despojado a la frase “feliz año nuevo” de gran parte de su significado. Y si no, que se lo digan a Nicolás Maduro cuando repetía esta frase en inglés por los pasillos del centro penitenciario de Brooklyn.

La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas
EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Kallas, que no es conocida por ser bebedora, hizo la broma como una forma de captar el estado de ánimo colectivo: cansancio, ansiedad y agobio por las crisis que se acumulan más rápido de lo que la diplomacia puede resolverlas.

La honestidad de Kallas en un momento crítico

El momento es más que revelador. Mientras Kallas hablaba, los ministros de Exteriores de Groenlandia y Dinamarca se reunían con el vicepresidente estadounidense JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio en plenas amenazas del presidente Donald Trump de apoderarse de la isla ártica. La idea de que las apropiaciones territoriales vuelvan a debatirse abiertamente entre aliados ha conmocionado a las capitales europeas. La conclusión de la reunión es aún más devastadora: “Está claro que Trump desea conquistar Groenlandia”, reconoció el ministro de Exteriores de Dinamarca al finalizar el encuentro.

Unión Europea
Von der Leyen y Kaja Kallas
KiloyCuarto

Pero es que el mapa geopolítico parece cada vez más inestable. Estados Unidos ha lanzado una operación militar en Venezuela. Irán se enfrenta a protestas masivas contra su régimen islamista, seguidas de una violenta represión que, según se informa, ha dejado miles de muertos. Gaza sigue sumida en la devastación. En todos los continentes, las crisis ya no son aisladas, sino que se superponen, se refuerzan entre sí y ponen a prueba las instituciones internacionales creadas para una era más ordenada.

Para la Unión Europea, estos acontecimientos han convertido la geopolítica en el tema más urgente de la agenda. Kallas, cuya labor consiste en coordinar la política exterior en nombre de los 27 Estados miembros y la Comisión Europea, se encuentra en el centro de una tormenta perfecta que ofrece pocas soluciones claras y muchos comunicados huecos.

Ante la sensación de crisis permanente

Kallas ha insistido que está dispuesta a proponer nuevas sanciones contra Irán tras la brutal represión de las protestas por parte del régimen. Aun así, el panorama general es aleccionador. Europa se enfrenta a cuestiones que esperaba que pertenecieran al pasado: fronteras, soberanía, fiabilidad de los aliados y límites del derecho internacional. La sensación de crisis permanente se ha normalizado, incluso cuando sus consecuencias son cada vez más graves.

Kaja Kallas
La Alta Representante de la UE para política exterior, Kaja Kallas
Efe

Pero es que el mundo actual no solo es peligroso, también es agotador. Desde Bruselas y más allá, los responsables políticos están gestionando emergencias superpuestas con poco margen para respirar. Maduro fue capturado el 3 de enero, hace apenas doce días y ya han pasado tantas cosas que ni nos acordamos de él, parece un dictador del pasado, de los libros de historia antigua.

Así, cuando la jefa de la diplomacia de la UE bromea diciendo que tal vez sea hora de servirse una copa, el diagnóstico global está claro, aunque los motivos por los que brindar, no tanto.