Última hora del virus Nipah: “Si se sale de control, hay que evitar que llegue a España”

Un nuevo brote del virus Nipah activa la alerta sanitaria, pero los expertos explican por qué el riesgo fuera de Asia sigue siendo muy bajo

Tedros Adhanom Ghebreyesus - Internacional
Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
EFE/SALVATORE DI NOLFI

El virus Nipah ha vuelto a activar los protocolos de alerta sanitaria internacional tras detectarse un nuevo brote en el este de la India. Aunque por ahora el número de casos confirmados es reducido, la reaparición de este patógeno, considerado prioritario por la Organización Mundial de la Salud, reabre el debate sobre su potencial epidémico y sobre las medidas necesarias para evitar una expansión fuera de sus zonas habituales.

El foco actual del virus Nipah se sitúa en Bengala Occidental, donde las autoridades sanitarias han confirmado dos contagios y han identificado cerca de 200 contactos estrechos. El epicentro se localiza en un hospital privado cercano a Calcuta, una de las grandes áreas urbanas del país, lo que ha obligado a desplegar medidas preventivas como el cierre temporal de centros educativos y administrativos.

Vigilancia reforzada y controles a viajeros

A pesar de que las autoridades indias insisten en que todos los contactos han dado negativo y que la situación está controlada, el virus Nipah ha llevado a varios países de la región a reforzar los controles sobre los viajeros procedentes de la India. La experiencia acumulada en brotes anteriores explica esta cautela: en entornos muy poblados, un solo caso puede generar una cadena de contagios difícil de frenar.

Desde España, los expertos rebajan el nivel de alarma. Luis Buzón, especialista en enfermedades infecciosas y portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, subraya en 20 Minutos que el riesgo para la población occidental es “prácticamente nulo”. No obstante, advierte de que, si el virus Nipah se descontrolara en un área extensa, habría que extremar las medidas para impedir la llegada de personas infectadas o en fase de incubación.

Un virus con alta letalidad y sin tratamiento específico

El virus Nipah no preocupa por su capacidad de propagación global inmediata, sino por su gravedad clínica. Según los datos manejados por la OMS, la infección presenta una letalidad que oscila entre el 40 % y el 75 %, una cifra muy elevada en comparación con otros virus emergentes.

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Una vacuna.

Precisamente por esta combinación de alta mortalidad, ausencia de tratamientos específicos y falta de vacunas autorizadas, el virus Nipah forma parte de la lista de patógenos prioritarios de la OMS. Actualmente solo existe una vacuna en fase de ensayo clínico, aún lejos de una aplicación real.

Brotes locales, pero reiterados

Desde su identificación a finales de los años noventa, el virus Nipah ha provocado brotes muy limitados en número de casos, que en conjunto no superan las 750 personas afectadas. Todos ellos se han concentrado en Bangladesh, la India y otros países del sudeste asiático, sin que se haya producido una expansión sostenida a otras regiones del mundo.

La doctora Sílvia Roure, directora de Salud Internacional de la Fundación Lucha contra las Infecciones, recuerda que los brotes previos han sido contenidos mediante aislamiento de casos, rastreo de contactos y medidas de salud pública clásicas. Hasta la fecha, añade, la OMS no ha recomendado restricciones de movilidad internacional por el virus Nipah.

Cómo se transmite el virus Nipah

El principal reservorio del virus Nipah son los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae, presentes en regiones tropicales de Asia, África y Oceanía. En varios brotes, la transmisión a humanos se ha relacionado con el consumo de frutas contaminadas por saliva u orina de estos animales.

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Fotografía de la fachada de un edificio de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Shutterstock

La transmisión entre personas es posible, pero suele producirse en contextos muy estrechos, como cuidados sanitarios o convivientes. El problema, señala Buzón en 20 Minutos, es que los primeros síntomas son inespecíficos y pueden confundirse con una infección común, lo que retrasa el diagnóstico y facilita la propagación en hospitales.

Un escenario poco probable en España

Los expertos coinciden en que, a corto plazo, el virus Nipah no representa una amenaza real para España. Para que se produjera un riesgo significativo, debería existir un brote masivo y descontrolado en una zona concreta, algo que no se da en el escenario actual.

De hecho, Buzón apunta a otras amenazas más cercanas, como el mpox, nuevos coronavirus o la gripe aviar. También advierte de un fenómeno cada vez más relevante: la llegada y asentamiento en Europa de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue o el zika, que sí podrían convertirse en endémicas.

Por ahora, el virus Nipah sigue siendo un patógeno vigilado de cerca, más por lo que podría llegar a ser que por el impacto real que tiene hoy fuera de sus nichos geográficos habituales.