El juez José Luis Calama cerca a José Luis Rodríguez Zapatero. En su último movimiento le limita el acceso a sus cuentas bancarias. A Petición de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), el magistrado le ha bloqueado las cuentas hasta el límite de 490.780 euros.
La cantidad no es casual, es el monto facturado por el expresidente del Gobierno de Análisis Relevante, la sociedad de su amigo Julio Martínez Martínez. En teoría, es el resultado de labores de “consultoría global” que realizó Zapatero entre 2020 y 2025. Si bien, el juez sospecha que Análisis Relevante solo era una sociedad instrumental para canalizar fondos procedentes de Plus Ultra.
De ahí que Análisis Relevante pagara a Zapatero al menos el 45% de los ingresos totales que obtuvo y que sea una empresa sin empleados.
El juez Calama cree que el expresidente del Gobierno era el “vértice” de una organización criminal y que se valió de sus hijas, de su amigo Julio Martínez Martínez y de un entramado societario complejo para cobrar comisiones ilícitas por ejercer su influencia en altas estancias políticas españolas e internacionales. En concreto, los investigadores se centran en su intervención para que la compañía aérea Plus Ultra consiguiera un rescate de 53 millones de euros del Gobierno de Pedro Sánchez.
Por ello, tras los registros de este lunes el juez le ha bloqueado las cuentas “para garantizar la satisfacción de eventuales responsabilidades civiles” afirman fuentes del caso. Es la cuantía a devolver por el beneficio obtenido de acreditarse que atiende a movimientos delictivos.
Asimismo, ha bloqueado las cuentas de otras mercantiles. Todo apunta a que son las cuentas de la empresa de las hijas de Zapatero, Whathefav. Una empresa que recibió 239.755 euros de Análisis Relevante y 561.440 de Inteligencia Prospectiva, “una sociedad carente de actividad real”, según el juez cuyos ingresos se cuantificaban en 35.000 euros en cinco años. Por eso, Calama sospecha que Inteligencia Prsopectiva está “orientada a introducir fondos en España procedentes del extranjero y a canalizarlos hacia sociedades vinculadas a la red organizada y liderada por José Luis Rodríguez Zapatero”.
La empresa de las hijas de Zapatero también facturó 171.727 euros de Gate Center, un «think tank» controlado por su padre, y 12.297 euros de Thinking Heads, otra de las sociedades instrumentales. Así como 20.993,50 euros de Agropecuaria Lucena y 18. 150 euros de Pickashop, todas controladas por el amigo del expresidente, Julio Martínez Martínez. En total: 1.024.362,5 euros facturados por las hijas de Zapatero que hicieron saltar las alarmas del juez ya que su función se limitó a “la maquetación de unos informes que a priori ya estarían elaborados”, dice el auto.
En las cuentas de la empresa de las hijas de Zapatero, está él mismo de autorizado lo que para el juez “refuerza la conexión operativa entre los distintos actores del entramado”. De ahí que fuera procedente bloquear también estas cuentas.
Concluye Calama que la mercantil “no desarrolla una actividad empresarial ordinaria, sino que actúa como vehículo instrumental para la generación de facturación ad hoc, la redistribución de fondos y la dotación de cobertura formal a operaciones económicas vinculadas al entramado”.
Con estos mimbres, Zapatero acudirá a declarar el 2 de junio con una medida cautelar ya interpuesta. Tras su declaración las partes decidirán si es necesario pedir más medidas cautelares. Algunas acusaciones populares se plantean la retirada del pasaporte de Zapatero. Incluso la acusación del PP se estaría planteando pedir su ingreso en prisión. Por su parte, la Fiscalía Anticorrupción que es quien suele marcar el paso no tomará ninguna decisión hasta escuchar a Zapatero ante el juez.

