Segundo batacazo electoral para el PSOE en poco más de mes y medio. La candidata a los comicios aragoneses del 8-F, Pilar Alegría, se ha dejado cinco escaños con respecto a los resultados de su partido en 2023 (tres en Zaragoza, dos en Huesca). El Partido Socialista ha logrado un 24,28% de los votos, 159.000 papeletas; cinco puntos menos que en 2023, y casi 39.000 votos.
Con algo más del 90% de los votos escrutados, pasa de los 23 a los 18 parlamentarios, anotándose el resultado que contemplaban las encuestas en su horquilla más baja. Y que la sitúa en el suelo electoral de su partido, que tocaron por primera vez en 2015; fue contra una izquierda fuerte, con un Podemos disparado hasta los 14 escaños.
Hoy, la exministra portavoz ha vuelto al peor registro histórico del PSOE en Aragón, frente a un bloque de izquierdas dividido en tres candidaturas, con Podemos barrido del Parlamento regional, la candidatura IU-Sumar en los huesos, manteniendo su único escaño. Sólo tiene algo que celebrar la Chunta Aragonesista (CHA), que ha duplicado sus escaños (6).
“No es un buen resultado”, admitió la candidata desde Zaragoza. También se comprometió a “liderar la oposición” al PP, y a desempeñarse de forma “seria, vigilante y responsable”. Y criticó a Jorge Azcón (PP), que ha ganado las elecciones dejándose 2 escaños (26), mientras Vox duplicaba sus fuerzas.
El adelanto electoral, “atendiendo al mandato de Alberto Núñez Feijóo”, cogió al PSOE con el pie cambiado, pero tampoco ha salido bien a Azcón: “El PP es aún más rehén de la ultraderecha”, afirmó Alegría.
“Le ha faltado tiempo”
Ya antes de que comenzase el escrutinio, fuentes del PSOE anticipaban que volverían a leer la crónica de una muerte anunciada. La duda estaba en si pulverizarían ese suelo, o si lograrían contener en parte una hemorragia que se anticipaba segura. Más allá del golpe a la candidata, este 8-F se examinaba por primera vez la estrategia del líder socialista y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que decidió enviar a Alegría y otros cuatro ministros a disputar las elecciones autonómicas que están por venir.
En Ferraz ya reconocen que a Alegría le ha faltado “tiempo” para esta reconversión. Tiempo para “consolidar su liderazgo”, para asentarse en su territorio y alejarse de su paso por el Gobierno. Alegría dejó su cargo como ministra portavoz y titular de Educación en noviembre, hace menos de tres meses.
Fuentes de Ferraz defienden que su valoración “ha sido ascendente” desde que se mudó a Aragón, que ha hecho una campaña “muy buena”, “de cercanía” y “limpia”. Por contra aseguran que el candidato Jorge Azcón (PP) ha optado por una “campaña sucia, con mucha difamación”. Esperaban “más responsabilidad”, afirman.
Además, cuestionan al PP por repetir la maniobra que ya ejecutó en Extremadura, adelantar las elecciones para lograr un resultado similar. En el caso del 8-F, lo han empeorado. Pese al adelanto electoral siguen dependiendo de Vox, y de hecho propiciando un fuerte avance de la ultraderecha.
“El PP hace este viaje para terminar en el mismo punto, con Vox más fuerte. No es bueno para nadie”, afirman. “Ha conseguido lo mismo que en Extremadura, que suba Vox”. Tanto el 21-D como el 8-F se estrellaron en las urnas. Pero, a diferencia de lo ocurrido en Extremadura con Miguel Ángel Gallardo, sí mantienen que Alegría ha jugado bien sus cartas. Y ha aterrizado en el suelo electoral, sin traspasarlo, como sí hizo el exlíder socialista en la región.
