El duelo gestacional es una de las experiencias más dolorosas y solitarias que existen. Perder a un bebé antes de su nacimiento, en un entorno muy reducido y sin que muchos conocidos aún supieran sobre el embarazo, refuerzan este sentimiento de soledad.
A continuación, hablamos sobre este “duelo no autorizado” con una psicóloga perinatal, de la experiencia de este en hombres y sobre algunos rituales de despedida respaldados por los especialistas.
Validar el dolor del duelo gestacional

El duelo gestacional se mide por la intensidad del vínculo emocional. La Asociación Española de Psicología Perinatal indica que negar este dolor “solo complica el proceso de duelo, pudiendo derivar en cuadros de ansiedad o depresión crónica”.
En las mujeres, se produce un proceso hormonal muy violento cuando sucede una pérdida. Esto intensifica los sentimientos de vacío, tristeza y similares.
El vacío no desaparece, pero puede cicatrizar y cambiar de perspectiva. Siempre que se acepte y no se reprima, claro.
Por ello, es muy importante trabajar en la salud mental durante esos momentos. También, aceptar el derecho a la furia, al llanto y a todas las emociones que se sienten. Es el primer camino hacia la sanación.
El duelo en la sombra: cómo lo atraviesan los hombres

La experta en psicología perinatal, Elizabeth Castro, habla además del dolor masculino en una pérdida antes del nacimiento. Lo define como “un duelo dentro de otro duelo, una pérdida invisible dentro de lo que ya es invisible“.
Castro define el vínculo con el bebé en camino como “diferente” en el caso del padre, aunque igual de profundo que el de la madre. Ha habido una conexión arrebatada, una versión de ellos como padres del bebé que de repente, se ha esfumado.
A la vez, pierden esa conexión creada y reciben la carga de ser el “pilar inquebrantable” de su pareja. Deben ser fuertes y reprimir sus sentimientos porque así se les enseña. Incluso en los peores momentos.
Por ello, tanto desde la consulta como en la cercanía, la psicóloga recalca la validación del dolor del hombre en el duelo gestacional. “A veces, solo esa validación ya es terapéutica en sí misma“, recalca Elizabeth.
Rituales de despedida para sanar

Una parte clave para ayudar con este duelo, es realizar una despedida simbólica de parte de las dos figuras paternales.
Escribir una carta al hijo o hija es una de las más recomendadas, como señala Elizabeth Castro. Escribir todo lo que habría gustado decir, enseñar, compartir… Con este gesto, se da reconocimiento a algo que fue real, aunque fuera brevemente. Se puede guardar, quemar o enterrarla en un lugar significativo.
Otro ritual puede ser realizar una acción simbólica juntos. Puede ser algo como soltar unos globos con mensajes, leer las cartas juntos, plantar un árbol… Algo donde el bebé tenga su presencia, y tanto el padre como la madre gocen de protagonismo.
También resulta muy poderoso (sentimentalmente hablando) conservar uno o varios objetos simbólicos. Ya sea guardado o en el espacio personal, cada uno puede tener un objeto que represente de manera muy personal al bebé.
Finalmente, una recomendación de la experta para el padre, que puede hacerse acompañado por la madre, es la de soltar el sentimiento y la rabia reprimida. Ya sea figuradamente o física (romper papeles, realizar una actividad intensa, ejercicios terapéuticos…).
Esta acción ayudará a canalizar la energía y sentimientos como la impotencia y otros. Algo que la sociedad niega al hombre, pero que puede ayudarle a liberarse.


