El Partido Popular de Madrid presionó a una concejala del Ayuntamiento de Móstoles (Madrid) para evitar que saliera a la luz una acusación de acoso sexual y laboral contra el alcalde de ese municipio, Manuel Bautista. Según la información adelantada por El País, la edil escribió a la presidenta Isabel Díaz Ayuso para contarle los hechos y llegó a reunirse con el Secretario General del PP madrileño, Alfonso Serrano, y con la vicesecretaria de Organización, Ana Millán. Ambos –personas de la máxima confianza de Ayuso- trataron de disuadirla para que no acudiera a la policía o a los tribunales.
Según la denuncia interna a la que ha tenido acceso este periódico, la concejala cuenta cómo Bautista la acosó sexualmente, con comentarios de tipo sexual, referencias a su físico y proposiciones explícitas. Llegó a difundir el rumor de que habían mantenido relaciones sexuales. Ella se plantó ante esta situación y a partir de ahí, empezó lo que define como acoso laboral. Por ejemplo, no la permitían intervenir en los plenos para defender las mociones que había preparado y la amenazaron con retirarle todas las competencias que ostentaba como concejala.
Según la denuncia interna a la que ha tenido acceso el periódico del Grupo Prisa, la concejal relata cómo Bautista la acosó sexualmente, con comentarios de carácter sexual, referencias a su físico y proposiciones explícitas para tener relaciones. “Esta mujer nos alegra el día y más me lo va a alegrar” o “está buenísima, esta es sólo para mí” decía. Llegó a difundir el rumor de que habían tenido sexo juntos, incluso, algo que no sucedió, dice.
Cuando Bautista la eligió para su lista, fue cuando empezaron a pasar más tiempo juntos. “Él le pedía que lo recogiera, que lo llevara… Luego empezaron las insinuaciones y los comentarios con contenido sexual, las referencias a su físico y las proposiciones explícitas”, según manifiesta en su escrito. Aunque ella siempre lo rechazó, él insistía: debían buscar “algún hueco de tranquilidad juntos”, que tenían una “conexión increíble”, que en política surgen relaciones de complicidad que “sin darte cuenta llevan a algo más”, que “hay que dejarse llevar”. Como ella no lo hizo, las cosas cambiaron.
Ella se plantó ante esta situación y a partir de ahí, empezó lo que define como acoso laboral, una variante. Por ejemplo, no le permitían intervenir en los plenos municipales para defender las mociones que había preparado y la amenazaron con retirarle todas las competencias que ostentaba como representante local. “Invisibilización continua“, es el término que emplea.
“Pasó de hacerlo todo con ella, absolutamente todo, a decir que no la quería en ningún sitio con él y a emprender un acoso y derribo”, dice un empleado del consistorio, protegido por el anonimato.
La edil escribió a Díaz Ayuso relatando su situación, pero nunca fue recibida, supuestamente por cuestiones de agenda. Fue invitada, eso sí, a una reunión en la sede nacional del Partido Popular en marzo de 2024, donde se encontró con Ana Millán primero y con Alfonso Serrano después. Según El País, Millán le dijo: “Quítate de la cabeza cualquier tipo de denuncia”. Serrano, por su parte, le advirtió: “Una denuncia pública o judicial te afectaría a ti”.
Meses después, tiene lugar una segunda reunión con Millán, que insistió en ella en que no debía denunciar. “Quizás te venga mejor dar un paso atrás”, le dijo
En el PP regional se negaron a aplicar el protocolo de acoso propio de la formación para estos casos, porque no tenía vinculación laboral con el partido. Llevaba afiliada al PP desde 2010.
En octubre de ese año, la concejal renuncia a su acta en el Ayuntamiento de Móstoles y se dio de baja como militante del PP. Ante la falta de noticias por parte de la dirección regional del PP, acudió al Comité Nacional de Derechos y Garantías. Según el documento que presentó, “la respuesta del PP ha provocado revictimización y daño añadido” y señala cómo ha notado “parcialidad hacia el alcalde”.
A lo largo de su denuncia y de los documentos que incorpora, “aparece de forma recurrente una idea: quiere evitar cualquier daño al partido, pero necesita obtener amparo, reparación y justicia. No quiere que ninguna otra mujer pase por lo mismo que ha pasado ella”, dice el diario.
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