Otra derrota más ante el Barcelona… pero distintas sensaciones. El Real Madrid cayó con honor en el Clásico (2-0) de la final de la Supercopa de España y deja aroma a que está más cerca que nunca de lograr su primer título. Al menos, por la actitud y autocrítica que se respiraron durante y después del partido.
Un relato que, acompañado de la imagen mejorada en el campo ante las azulgranas, mira al próximo enfrentamiento entre ambas con más ambición. Pues en apenas unas semanas habrá un nuevo Clásico en los cuartos de final de la Copa de la Reina. Será eliminatoria a partido único y en el estadio Alfredo Di Stéfano el próximo 5 de febrero (21:00, RTVE). Una cita que ya muchos han marcado en rojo en el calendario después del partidazo que se vivió en Castellón.
“Ha sido un partido muy bueno, pero para ganar al Barça, al Arsenal o al Olympique de Lyon tienes que hacer un partido perfecto y es lo que buscamos. Hemos estado muy cerca, pero tenemos que seguir trabajando para ello”, dijo Pau Quesada tras la derrota frente al todopoderoso equipo azulgrana, que ha ganado prácticamente todos los títulos en los últimos años.

El buen momento del conjunto culé, muy asentado en la categoría y con un proyecto exitoso en el que presume de tener a las mejores jugadoras del mundo, contrarresta con el crecimiento del Real Madrid. El equipo madrileño nació en 2020 y, tras sus primeras temporadas de presentación al mundo, se le exige un primer título que alimente las ilusiones de sus aficionados. El reto no resulta imposible por nombre, por escudo, por plantilla y por presupuesto, siendo el segundo más alto a nivel nacional.
Sin embargo, las blancas se han topado con el mejor Barça de la historia y les está costando poder alcanzar su gran aspiración de poner el primer trofeo del equipo femenino en las vitrinas del club presidido por Florentino Pérez.
El Clásico,”un partido digno de una final”
Con este contexto se presentó el Real Madrid en el estadio Castalia para su segunda final consecutiva de la Supercopa de España ante el Barcelona. Lejos del 5-0 de la temporada pasada, el Real Madrid plantó cara al Barcelona. Tras haber ganado su primer y único Clásico en el último que se jugó en Liga F Moeve la pasada temporada, sobrevolaba la idea de que estaban cerca de dar la sorpresa. La amenaza era tan real que, desde el cuadro catalán, avisaron antes y después del encuentro de los peligros del equipo blanco.
“Para asentar un proyecto se necesita tiempo y es lo que ha hecho que el Madrid esté ahora en una final por un título, tiene muy buenas jugadoras, vienen en dinámica positiva, trabajan bien, por eso digo que el partido de mañana será complicado, requerirá nuestros 100% como no puedo ser de otra mentalidad”, apuntó Alexia Putellas, capitana y estrella del Barça en la previa de la final en Castellón.
No defraudaron las blancas en su puesta en escena ante el Barça. “Ha sido un partido digno de una final”, subrayó Patri Guijarro, MVP en el Clásico. “El Madrid a la contra corre muy bien y tiene jugadoras para hacerlo muy bien. Creo que uno de los mayores peligros que nos crean es a través de contraataques. Feller y Linda contraatacan bien, Athenea conduce bien, te pueden hacer daño con muy poquito y muy rápido. No sufrimiento, pero sí que hemos tenido mucha seriedad y mucha concentración”, admitió.
El enfado del Real Madrid y la precaución del Barcelona
Y añadió: “Ha habido partidos igualados, unas veces hemos dominado mucho y hubo resultados abultados. Las veo más organizadas a nivel defensivo, que eligen mejor la presión, lo he notado en nuestros balones atrás y como he dicho sus buenas jugadoras”.
Por su parte, desde el Real Madrid tiraron de autocrítica tras dar un paso adelante a nivel competitivo ante el Barcelona. El partido aguantó hasta los últimos minutos con 1-0 después del gol encajado de Esmee Brugts tras un desajuste defensivo que dejó a la neerlandesa sola en una jugada a balón parado.
“Nos vamos enfadadas, muy enfadadas, creo que podíamos haber ganado esta final”, aseguró Pau Quesada tras el pitido final. El técnico valenciano se mostró muy frustrado por la situación y marcó el punto de partida para competir y ganar a los grandes clubes del fútbol femenino: “No estoy contento, pero ha habido situaciones por ambas bandas donde hemos creado y las jugadoras lo han interpretado muy bien”. Sin duda, las palabras del entrenador blanco dejan otro aroma, más ambicioso. A la vuelta de la esquina, la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa en el Clásico de Copa del Rey.
