El Real Madrid vuelve a los terrenos de juego después del duro golpe de la Supercopa. El equipo merengue disputó la final, del que podría haber sido su primer título, contra el FC Barcelona. Finalmente el ansiado título no llegó ya que cayeron por 0-2.Ahora el equipo de Pau Quesada vuelve a competir, esta vez en Liga y contra el Deportivo Abanca. Este será un muy buen partido para volver a coger buenas sensaciones de cara al nuevo clásico que se avecina. Las culés y las merengues vuelven a encontrarse en los cuartos de final de la Copa de Reina el 5 de febrero.
El club coruñés acoge el partido correspondiente a la Jornada 18 y lo hace tras llevar dos partidos consecutivos empatando. Resultados que en la posición actual en la que se encuentran de la tabla no se puedan seguir permitiendo. Deberán plantarle cara en su casa al Real Madrid si quieren seguir asegurando su plaza en la categoría, cosa que no consiguen desde hace cinco años.
Una oportunidad para sanar las heridas
El Real Madrid se encuentra con un buen partido después de la dura derrota. El pasado sábado, 24 de enero, el equipo blanco volvió a jugar una final, esta vez la de la Supercopa de España contra el Barcelona. Y una vez más las culés salieron vencedoras del choque. Aunque esta vez fue algo diferente. El clásico estuvo más igualado que nunca y hubo una sensación general de que cualquiera podía haber sido el vencedor. Aunque, la realidad finalmente fue que el Real Madrid no consiguió levantar su ansiado primer título.
Ahora, su siguiente objetivo es el Deportivo. El Real Madrid afronta el encuentro con la confianza que le da un precedente claramente favorable. El conjunto blanco se ha convertido en una auténtica pesadilla para las gallegas. Ya que ya son más de cinco años sin conocer la derrota frente a ellas, con una racha que se mantiene intacta desde 2020. Una estadística que refuerza el papel de favorito del Madrid y que invita al optimismo antes de un duelo en el que las blancas buscarán prolongar su dominio y seguir sumando en la competición.

Necesidad de puntuar
El Deportivo Abanca llega con la cita marcada en rojo en el calendario. La situación clasificatoria del conjunto gallego no es cómoda ni mucho menos segura, y la amenaza del descenso sigue muy presente. El equipo de Fran Alonso necesitan sumar cuanto antes para alejarse de la zona peligrosa y más aún teniendo en cuenta que no ganan en Liga desde el pasado mes de noviembre, una dinámica que ha ido erosionando su margen de tranquilidad. El reto ante el Real Madrid es mayúsculo, pero puntuar se antoja clave para cambiar la inercia y recuperar la confianza.
Por este motivo, el Deportivo debe aprovechar el factor campo y dar la cara ante su afición, ya que el encuentro se disputa en su casa. Riazor debe convertirse en un factor clave para las gallegas, que saben que competir y mostrar una imagen sólida es casi una obligación en su propio estadio. Con el apoyo de su público, el Dépor buscará prácticamente un milagro, si nos basamos en las estadísticas y en último partido contra el equipo merengue. La última vez que se encontraron fue en la jornada 4 y encajaron cuatro goles.
En definitiva, el duelo se presenta como un choque de realidades opuestas, con un Real Madrid que aunque ahora esté tocado por la perdida del título, llega respaldado por su dominio histórico ante el Deportivo Abanca y con ganas de empezar a calentar para el futuro clásico. Y un conjunto gallego obligado a reaccionar para no complicar su futuro en la clasificación. La solidez y el favoritismo de las blancas se miden a la necesidad y el empuje de un Dépor que, arropado por su gente, intentará cambiar la dinámica y dar un golpe sobre la mesa en un partido que promete intensidad por ambas partes.
