El fracaso de la Oferta Pública de Adquisición (OPA) que BBVA pretendió sobre el Banco Sabadell, no ha supuesto un freno en su crecimiento. El banco presidido por Carlos Torres, cerró 2025 con un beneficio neto atribuido de 10.511 millones de euros, la cifra más alta de su historia. La ganancia representa, a su vez, un aumento del 4,5% respecto al ejercicio previo. Aunque el beneficio está expresado en términos corrientes. Al excluir el impacto de la inflación y aplicando un tipo de cambio constante, la firma anota un avance del resultado final del 19,2%.
“Hemos logrado un beneficio récord y, de nuevo, destacamos por nuestra capacidad de combinar crecimiento y rentabilidad. Este magnífico desempeño se ha traducido en una excelente creación de valor, que nos permite acelerar la remuneración a nuestros accionistas“, afirmó el presidente de BBVA.
37.000 millones de euros en ingresos
Los ingresos totales del banco -su margen bruto- sumaron 36.931 millones de euros entre enero y diciembre, un 4,1% más que el año anterior. Dentro de esa partida, el margen de intereses creció un 4%, hasta situarse en 26.280 millones de euros. En cuanto a otras líneas de ingresos, las comisiones netas aumentaron un 2,8%, hasta 8.215 millones, mientras que el resultado de las operaciones financieras cayó un 32,1%, quedando en 2.656 millones de euros.

En el apartado de costes, los gastos de personal ascendieron a 7.773 millones de euros en el año, un 1,5% más. Y el resto de gastos administrativos se incrementó un 0,7%, hasta 5.038 millones. Las amortizaciones, por su parte, se redujeron ligeramente, hasta 1.521 millones, un 0,8% menos. El banco registró además un deterioro de activos financieros de 6.073 millones de euros, un 5,7% superior al del ejercicio anterior. Y casi duplicó sus provisiones, que crecieron un 88,8% hasta los 373 millones.
5.300 millones en dividendos
A la vista de estos resultados, BBVA propondrá un dividendo complementario de 60 céntimos de euro por acción, que se abonará en abril de 2026 y a cargo de las cuentas de 2025. Sumado al dividendo a cuenta de 32 céntimos de euro ya pagado en noviembre, la remuneración total con cargo a 2025 será de 92 céntimos por acción, lo que equivale a un desembolso global de 5.249 millones de euros. Así el payout de la entidad queda en el entorno del 50%.
Además, BBVA señaló que a lo largo de 2025 incorporó 11,5 millones de clientes nuevos, la cifra más alta alcanzada hasta ahora por la entidad, y que cerca de dos tercios de estas altas (66%) se realizaron por vías digitales.
México aporta la mitad del beneficio total
Por áreas de actividad, en España el banco registró un beneficio neto atribuido de 4.175 millones de euros, lo que supone un aumento del 11,3% respecto al ejercicio anterior. El margen bruto ascendió a 10.027 millones de euros (+6,2%) y el margen de intereses alcanzó los 6.588 millones (+3,2%).
En el caso de México, el resultado neto descendió un 3,4%, situándose en 5.264 millones de euros, con unos ingresos totales de 15.198 millones, un 0,9% inferiores a los del año previo. No obstante, la nación agrupa el mayor volumen de beneficios y representa la mitad de las ganancias totales. Por su parte, la actividad en Turquía mostró una evolución positiva: el beneficio creció hasta 805 millones de euros (+31,8%) y los ingresos se elevaron a 5.213 millones (+23,8%). Así, en este último el crecimiento respecto al ejercicio anterior ha sido tres veces superior al registrado en España y 10 veces por encima del anotado en México.
En el conjunto del resto de países de Latinoamérica, donde BBVA está presente, el beneficio neto alcanzó los 726 millones de euros, un 14,3% más que en 2024. No obstante, los ingresos en estas regiones se redujeron ligeramente, hasta 5.363 millones de euros (-0,8%).
Caídas del 5%
A pesar de los buenos resultados, las cuentas no han cumplido las expectativas del mercado. En este sentido, BBVA se deja cerca de un 5% a la apertura de la Bolsa. Y sitúa el precio de sus títulos en los 20,80 euros.
Javier Cabrera, analista de la plataforma de inversión XTB, señala que los ajustes a la baja se achacan tanto “a una cifra de beneficios ligeramente menor a lo esperado como a las provisiones en mercados clave”. Y detalla: “Cuando se cotiza a múltiplos altos, el mercado no perdona y cualquier cifra no esperada se castiga con ventas”.

