Lagarde sigue con el guion preestablecido. Como en las últimas semanas todo parecía apuntar, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ha fijado los tipos de interés en la zona euro en el 2%. Una vez más. Se trata de la quinta ocasión consecutiva en la que la autoridad monetaria acuerda mantener el precio del dinero inamovible. Entre los motivos de la decisión, Lagarde destacó una inflación contenida y una expansión de la economía, aunque leve, sostenida. Así, el IPC en la zona euro anoto un alza del 1,7% interanual en el mes de enero, según datos de Eurostat. La cifra supone la menor subida del coste de la vida desde septiembre de 2024.
Por otro lado, la presidenta del BCE defendió que “el bajo nivel de desempleo, la solidez de los balances del sector privado, la ejecución gradual del gasto público en defensa e infraestructuras y los efectos favorables de las anteriores bajadas de los tipos de interés están respaldando el crecimiento“. Lo que demuestra que con el precio del dinero actual, la actividad responde. Al mismo tiempo, la inflación se contiene.
No obstante, a Lagarde le ha surgido una nueva preocupación: el tipo de cambio. Sobre esta cuestión, la líder del BCE ha destacado que “no tenemos un objetivo para el euro”. Aunque reconoce que “una moneda comunitaria fuerte puede presionar la inflación a la baja”. En este sentido, el responsable global de Macroeconomía de ING, Carsten Brzeski, señala que, de cara al futuro, “si el BCE decidiera abandonar su posición actual y vuelven los ajustes, este sería un recorte de tipos, no una subida”.
Euríbor estable
Para Laura Martínez, portavoz de la plataforma especializada en hipotecas iAhorro, la decisión del Consejo de Gobierno del BCE “aporta estabilidad” al precio de los créditos asociados a la vivienda. El mantenimiento de los tipos en Fráncfort repercute directamente en el comportamiento del euríbor. “Si las tasas oficiales no se mueven durante un tiempo, el mercado también se calma: se estabiliza”, argumenta.
Desde que en junio la autoridad monetaria fijase el precio del dinero en el 2%, el índice de referencia interbancario se posiciona en ese mismo umbral. No obstante, ha registrado pequeños repuntes a lo largo de la segunda mitad del pasado ejercicio debido a las amenazas arancelarias de Donald Trump sobre la Unión Europea. Y a la postura restrictiva de los halcones dentro del BCE. Lo que provocó que poco a poco fuese ganando fuerza la idea de un nuevo ajuste al alza en los próximos meses, hecho que el euríbor llegó a descontar en diciembre al alcanzar el 2,268%.
En cambio, el reciente mes de enero cerró, aunque ligeramente, a la baja. El descenso ha permitido que los hipotecados a tipo variable con revisión anual registren descensos en sus cuotas, con ahorros de entre 30 y 50 euros mensuales.
El tipo de cambio
Durante el pasado mes, la constante apreciación del euro frente al dólar –que llegó a cotas de 1,20 dólares– había despertado la posibilidad de un recorte de tipos. Puesto que el ascenso del valor del euro supone un factor que complica la “recuperación cíclica de la industria. Así como las perspectivas de crecimiento”, tal y como apuntó recientemente Brzeski.
Sin embargo, la posibilidad de que Kevin Warsh releve a Powell en la Reserva Federal (Fed) ha hecho corregir, además del precio de los metales como el oro y la plata, la subida de la moneda comunitaria frente al billete verde. Con Warsh, pese a ser el elegido por Trump, se espera una Fed disciplinada. A la vez que más orientada a contener la inflación que a inundar de liquidez el mercado. Así, las expectativas han cambiado. Y el tipo de cambio actual se posiciona en los 1,179 dólares por euro.
Aunque todavía es muy elevado y puede presionar a nuevos recortes de los tipos de interés en el corto plazo. Puesto que el BCE estimaba una revalorización de su moneda de un 1,6% frente al dólar para todo el año 2026 y en tan solo el primer mes ha avanzado un 2,2%.
Poca variación en las cuotas hipotecarias
Pese a ello, aún es prematuro prever un descenso de las tasas en la próxima reunión de marzo. Así, la portavoz de iAhorro defiende que el euríbor “debería moverse en niveles similares a los actuales un tiempo más. Y evitar subidas bruscas en las cuotas de quienes revisen su préstamo en los próximos meses”.
Y anticipa que un entorno más previsible “suele animar a los bancos a competir entre ellos, ajustando precios y lanzando mejores ofertas, sobre todo en hipotecas fijas y mixtas”. A pesar de que ahora “las entidades valoran más a fondo el perfil del cliente para ofrecer una oferta muy buena o algo menos buena”. No obstante, “las familias ya no verán sus cuotas mensuales disminuir tanto como lo hicieron en años anteriores”, zanja Martínez.
