En un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica, el oro se convierte en un valor codiciado. El banco de inversión estadounidense Goldman Sachs pronostica una subida para este 2026 hasta los 5.400 dólares la onza. Y hay una mujer, Natascha Viljoen, que lleva las riendas de la mayor empresa productora de oro del mundo, Newmont, y que se ha convertido, además, en la primera CEO mujer de la compañía en más de cien años de historia.
Natascha nació en 1979 en Klerksdorp (Sudáfrica), y atesora una carrera de más de tres décadas en la industria minera global. Es ingeniera metalúrgica por la North West University de Sudáfrica y antes de su llegada a Newmont, ocupó varios puestos ejecutivos en grandes empresas mineras, incluidos roles significativos en BHP y Lonmin y Anglo American Platinum, una de las mayores productoras de platino del mundo.
En 2023, se unió a Newmont Corporation como directora de operaciones y desde entonces ha ido ascendiendo en el organigrama hasta los más alto.
El gigante del oro

Newmont Corporation es la mayor empresa productora de oro del mundo, con operaciones en África, América y Australia. La compañía extrae no solo oro, sino también otros metales, con un el objetivo de realizar prácticas responsables y sostenibles dentro de la industria minera.
En el tercer trimestre de 2025, Newmont consiguió un récord de beneficios, generando 1.600 millones de dólares, gracias a una buena producción y a un control estricto de los costes. La compañía cuenta con una de las carteras de yacimientos de oro más extensas y diversificadas del mundo. Entre sus activos más estratégicos destacan complejos mineros de gran escala en Estados Unidos, como Nevada Gold Mines, considerado uno de los mayores distritos auríferos del planeta; explotaciones históricas en América Latina como Yanacocha (Perú) y Peñasquito; y operaciones relevantes en Australia y Canadá. Esta diversificación geográfica permite a la compañía reducir riesgos y aprovechar distintos ciclos de producción.
Turbulencias en la cotización
El contexto de mercado en el que Viljoen lidera la empresa es muy prometedor. En este 2026, el precio del oro ha vivido fuertes vaivenes desde un máximo histórico hasta una caída en picado hace poco más de una semana. Entre otras razones, los analistas apunta a la nominación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal por parte de Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
Con todo, Goldman Sachs mantiene su previsión de crecimiento para finales de 2026 a 5.400 dólares por onza, desde un objetivo anterior de 4.900 dólares. Esta revisión al alza refleja un fuerte incremento de la demanda tanto del sector privado como de bancos centrales, que continúan diversificando sus reservas hacia metales preciosos frente a riesgos macroeconómicos.
Un entorno de precios altos del oro que tiene implicaciones claras para productores como Newmont, que se traduce en mayores márgenes y una posición más robusta para invertir en exploración, innovación y expansión de operaciones. Además, estas condiciones favorables pueden impulsar iniciativas de sostenibilidad y programas con comunidades locales, pilares habituales de la estrategia de Newmont.
Transformación cultural

El ascenso de Natascha Viljoen a CEO de Newmont simboliza una transformación cultural en un sector minero históricamente dominado por hombres en los más altos puestos ejecutivos. Su nombramiento al frente de la mayor productora de oro del mundo es un indicador de que las empresas globales están ampliando sus perspectivas sobre liderazgo y diversidad, incluso en industrias técnicas y tradicionales.
Y coincide con un momento en el que el oro recupera protagonismo como activo estratégico para bancos centrales, en un contexto de tensiones geopolíticas, fragmentación comercial y dudas sobre la estabilidad fiscal de las grandes economías. Este entorno refuerza el papel de productores como Newmont como como actores clave del equilibrio financiero global.
