Cuando Roshni Nadar Malhotra trabajaba como productora en Sky News en Londres, su futuro parecía lejos de los consejos de administración y de los informes trimestrales. Había estudiado Cine y Televisión, colaborado con grandes cadenas internacionales y se movía con naturalidad entre platós y escaletas. Entonces su padre, Shiv Nadar, fundador de HCL Technologies, le sugirió que hiciera “algo normal”. “Nos reímos mucho. Yo le pregunté qué significaba normal”, recordaría después.
Lo que su padre quería decir era formación empresarial, disciplina corporativa y una comprensión profunda del poder económico. Él mismo, uno de los grandes empresarios hechos a sí mismos de la India, nunca había pasado por una escuela de negocios. Pero intuía que su hija y la empresa necesitaban otro tipo de preparación.
Ese consejo cambió el rumbo de Roshni Nadar Malhotra (Nueva Delhi, 1982). Tras cursar un MBA en la Kellogg School of Management, se incorporó en 2008 al grupo HCL. No entró directamente en la cúspide, como alguna otra heredera, sino que aprendió la empresa desde dentro, en un momento en que el conglomerado ya había dejado atrás el hardware para consolidarse como uno de los principales proveedores globales de servicios tecnológicos.
Una sucesión poco habitual
La historia de HCL es también la de una anomalía en el capitalismo indio. Shiv Nadar dejó de ser consejero delegado en 2006 y en 2020 se retiró por completo, incluso del consejo. Cedió el mando y, a diferencia de muchos fundadores, se fue. En un ecosistema empresarial donde el control suele prolongarse durante décadas, esa retirada fue una rareza.

Roshni Nadar entró en el consejo en 2013 y fue nombrada presidenta en 2020, tras siete años observando transiciones internas. “HCL siempre se pensó como una organización profesional, no personalista“, explica. Cuando asumió el cargo conocía al detalle cada rincón de la compañía. Tenía 39 años. “Mi mayor desafío no fue ser mujer, sino ser joven”, ha dicho. “Escuché más veces ‘eres muy joven’ que ‘eres una mujer'”.
A diferencia de muchos directivos del sector, Nadar Malhotra no es ingeniera. Lejos de disimularlo, ha hecho de ello una seña de identidad. “Mi aprendizaje ha sido trabajar con personas de perfiles muy distintos y aportar mis propias fortalezas“, afirma.
Esa mirada se refleja en la gobernanza. Hoy, el 50% del consejo de HCL Technologies está compuesto por mujeres. Cuando ella llegó, solo había una. No se trata, insiste, de cumplir cuotas. “La diversidad puede quedarse en una cifra; la inclusión es que todos crezcan”. El énfasis en la pluralidad se traduce en políticas de retención del talento femenino, especialmente en los momentos críticos de la carrera profesional. “La fuga no ocurre al inicio, sino cuando llegan decisiones vitales: matrimonio, maternidad, movilidad“, explica.
Inteligencia artificial y escala global
En el plano estratégico, su presidencia coincide con un momento clave para el sector, marcado por la expansión de la inteligencia artificial. Frente a los discursos apocalípticos, Nadar Malhotra mantiene una posición pragmática: “La IA no sustituirá personas; potenciará las habilidades adecuadas“.
HCL Technologies fue la primera empresa del sector en declarar 100 millones de dólares en ingresos vinculados directamente a la inteligencia artificial en el segundo trimestre de su ejercicio fiscal 2026. La apuesta combina plataformas propias, inversión en formación y desarrollo de propiedad intelectual, con el objetivo de no depender exclusivamente de los grandes proveedores globales de infraestructura.
Geográficamente, la empresa refuerza sus dos grandes pilares, Estados Unidos y Europa, con especial atención al Reino Unido y Alemania, mientras desarrolla mercados más lentos pero estratégicos como Japón, Oriente Próximo y la propia India. “Construir nuevas geografías lleva tiempo”, reconoce. En un contexto de tensiones geopolíticas y proteccionismo, Nadar Malhotra ve una oportunidad para la industria tecnológica india. “Muchos clientes siguen viendo el país como una base de talento global”, afirma. El crecimiento de los centros de capacidades globales no se ha frenado, pese a la incertidumbre.
El aumento de los costes internacionales, añade, refuerza la demanda de eficiencia y tecnología. “Eso beneficia a empresas como la nuestra“. Aunque el sector ha moderado las contrataciones, HCL ha seguido incorporando perfiles altamente cualificados.
La mujer más rica de la India
En 2025, la sucesión se completó. Shiv Nadar transfirió a su hija el 47% de su participación en las sociedades clave del grupo, asegurando su control efectivo. El objetivo oficial fue “garantizar estabilidad y continuidad”. El efecto fue inmediato: Roshni Nadar Malhotra se convirtió en la mujer más rica de la India, con un patrimonio estimado en torno a 3,5 billones de rupias, y entró en el reducido grupo de los mayores patrimonios del país.
Ella prefiere hablar de otra cosa, menos cuantificable. El consejo que más repite, heredado de su padre, es “mantener el rumbo”. Es también el que dirige a las mujeres que aspiran a liderar. “Habrá que trabajar el doble. Pero hay que seguir formándose, aprovechar las oportunidades y no dejar de ser auténtica”.
En una economía donde el poder suele transmitirse sin demasiadas preguntas, Roshni Nadar Malhotra representa una forma distinta de heredar.


