Cuando en 2020 el mundo se paró, las cabinas de estética bajaron la persiana y la palabra “autocuidado” empezó a tomar un nuevo significado. En ese contexto nació Skinvity, la firma de tecnobelleza fundada por Blanca Miñano, quien vio claro que muchas mujeres buscaban algo más que cremas; querían soluciones eficaces, seguras y conscientes para cuidarse desde casa, sin renunciar al rigor ni a la sensorialidad.
Cinco años después, la marca se ha consolidado como todo un referente en tecnología cosmética de uso doméstico, con dispositivos como mascarillas LED o sistemas de presoterapia que trasladan a la rutina diaria la eficacia de los tratamientos profesionales. Su propuesta va más allá de la estética y pone el foco en el bienestar integral, en la relación que cada mujer establece con su imagen, su tiempo y su cuerpo.

Miñano habla de “bienestar real” frente a las promesas rápidas y los resultados exprés. Defiende un cuidado consciente, apoyado en la ciencia, que respete los ritmos del cuerpo y admita también las etapas en las que la autoexigencia baja y la vida se impone. Esa misma filosofía impregna la evolución de Skinvity, que forma parte del movimiento femtech y trabaja para que la tecnología entienda mejor las necesidades femeninas más allá de la apariencia: prevención, confianza, autocuidado sostenible.
Con un equipo formado por mujeres exploradoras e inconformistas y un crecimiento que la ha llevado a plantearse nuevos mercados y el desarrollo de productos propios, la historia de Blanca Miñano es también la de una nueva generación de emprendedoras del bienestar. En las siguientes líneas, responde, en primera persona, sobre sus motivaciones, la alianza entre tecnología y placer, el papel de la belleza en la autoestima y los desafíos de hacer crecer una marca sin perder la cercanía con sus clientas:

Tu marca nació en plena pandemia y hoy se ha convertido en una referencia en tecnobelleza. ¿Cómo surgió la idea y qué te motivó a crear una marca que une ciencia y bienestar?
Nació en 2020, en un momento en el que todo cambiaba. Durante la pandemia, muchas mujeres nos encontramos buscando soluciones para cuidarnos en casa de manera efectiva, segura y consciente. La idea surgió de esa necesidad: quería ofrecer tecnología cosmética profesional que permitiera que cada mujer pudiera cuidar de sí misma, no solo estéticamente, sino también potenciando su bienestar y confianza. Mi motivación ha sido siempre unir ciencia y cuidado personal de manera tangible, crear productos que respeten la piel y fomenten hábitos de autocuidado sostenibles y conscientes.
La alianza con Tacha Beauty representa un salto cualitativo en vuestra estrategia. ¿Qué os unió a Natalia de la Vega y qué crees que os hace tan complementarias?
Lo que nos une con Natalia es una visión muy clara: poner a la mujer y su bienestar en el centro, siempre desde la profesionalidad y la pasión por la excelencia. Ella tiene un talento increíble para descubrir y seleccionar los mejores tratamientos y experiencias de belleza, mientras que nosotros aportamos tecnología de uso doméstico que permite prolongar y potenciar esos resultados. Esa combinación hace que podamos ofrecer a nuestras clientas algo único: innovación, eficacia y experiencia sensorial, todo en un mismo lugar. Somos complementarias porque compartimos valores y objetivos, y nuestras fortalezas se potencian mutuamente.
Hablas mucho de “bienestar real”. En un mundo saturado de promesas rápidas, ¿qué significa realmente ese concepto para ti?
Para mí, el bienestar real no se trata de soluciones inmediatas ni de seguir modas pasajeras. Es cuidar de una misma de manera consciente, con productos y hábitos que respeten nuestro cuerpo y mente. Significa integrar la belleza y la salud en el día a día, generando resultados duraderos y sostenibles, y fomentando una relación positiva con nosotras mismas. También entendiendo que pasaremos épocas en las que nos escucharemos más y seremos más conscientes y épocas en las que menos, y hay que pasarlas sin culpa, entendiendo que es un proceso.
Algunos de tus productos están revolucionando la rutina de belleza doméstica. ¿Qué papel juega la tecnología en empoderar a las mujeres a cuidar de sí mismas desde casa?
La tecnología de uso en casa permite trasladar a casa la eficacia de los tratamientos profesionales, ofreciendo autonomía y control a cada mujer sobre su cuidado personal. Nuestros dispositivos están diseñados para ser seguros, efectivos y fáciles de usar, ayudando a integrar el autocuidado en la rutina diaria sin necesidad de depender siempre de una cabina. La tecnología, cuando se aplica de manera consciente, se convierte en una herramienta de empoderamiento: permite cuidar de uno mismo, sentir que se invierte en bienestar propio y mantener resultados visibles de manera constante.

Tu marca forma parte del movimiento femtech. ¿Sientes que la tecnología está empezando a entender mejor las necesidades femeninas, más allá de la estética?
Definitivamente. La tecnología está empezando a centrarse en soluciones que respetan la biología femenina y promueven bienestar integral, más allá de la apariencia. Skinvity trabaja para entender las necesidades reales de las mujeres, ofreciendo dispositivos que no solo mejoran la piel, sino que también contribuyen a la confianza, la prevención y el autocuidado consciente. El autocuidado deja de ser un objetivo superficial y se convierte en un aliado del bienestar general.
Skinvity está dirigida por un equipo de mujeres exploradoras e inconformistas. ¿Cómo influye esa energía femenina en la forma en la que diseñáis y comunicáis vuestros productos?
Esa energía femenina se refleja en todo: en la eficacia de los productos, en el diseño, en la comunicación y en la manera en la que nos relacionamos con nuestras clientas. Nos impulsa la curiosidad, la exigencia, la autenticidad y la empatía, y eso se traduce en soluciones innovadoras que responden a necesidades reales. Diseñamos con sensibilidad y atención al detalle, pero también con valentía y espíritu inconformista, buscando siempre que cada producto ofrezca una experiencia eficaz, completa y cercana.
Tacha Beauty siempre ha apostado por la experiencia sensorial y el lujo consciente. ¿Cómo se equilibra la innovación tecnológica con ese concepto de placer, calma y exclusividad?
Creemos que la tecnología y el placer pueden coexistir perfectamente. Nuestros dispositivos combinan eficacia científica con diseño cuidado, materiales de calidad y facilidad de uso, permitiendo que el autocuidado sea un ritual disfrutable, relajante y exclusivo. Queremos que cada sesión no solo sea efectiva, sino también un momento de pausa y conexión con una misma, en línea con el concepto de lujo consciente de Tacha Beauty.
En un momento donde se cuestiona tanto la perfección, ¿qué papel juega la belleza en el bienestar emocional y la autoestima?
La belleza, entendida desde la conciencia y el respeto, es una herramienta para reforzar la autoestima y el bienestar emocional, además es un concepto subjetivo, no buscamos la perfección, sino potenciar la confianza personal y el cuidado propio. Se trata de sentirse bien con una misma, de cuidar el cuerpo y la piel con respeto, y de generar un espacio donde la rutina de cuidado sea un acto de amor propio y bienestar.

¿Qué desafíos y oportunidades ves en el futuro de la tecnobelleza?
El mayor desafío es mantener nuestra filosofía y cercanía con las clientas mientras crecemos y llegamos a nuevos mercados. La oportunidad es enorme: podemos llevar tecnología de calidad a más mujeres y expandirnos internacionalmente, creando productos propios y experiencias únicas que conecten con las necesidades reales del cuidado femenino.
Si pudieras dar un consejo a las mujeres que quieren emprender en el sector wellness o tecnológico, ¿cuál sería tu mayor aprendizaje en este camino?
Mi consejo es mantener siempre la autenticidad y la pasión, pero acompañadas de constancia y disciplina. Escuchar a las usuarias, entender sus necesidades reales y rodearse de un equipo comprometido es fundamental. Aprendí que el éxito se construye día a día, con coherencia, valentía y un enfoque en crear soluciones que realmente mejoren la vida de las personas.


