ELECCIONES EN DINAMARCA

Así han votado las danesas: “La sanidad, el cuidado infantil o la conciliación es lo que más nos preocupa a las mujeres en Dinamarca”

Mette Frederiksen gana las elecciones en Dinamarca, pero su partido se desangra con el peor resultado de los socialdemócratas desde 1901. La actual primera ministra danesa necesitará sí o sí a los Moderados para poder formar gobierno

Emma Pihl Leth (Copenhague, 2004), tiene sólo 21 años, vive en Frederiksberg y aunque pensaba que las elecciones no se celebrarían hasta otoño, este martes acudió a las urnas. Lo hizo, como más de cuatro millones de daneses, cuatro meses antes de lo previsto. La primera ministra Mette Frederiksen quiso adelantarse a la ultraderecha danesa y precipitó los comicios por su modesta recuperación en las encuestas.

La crisis del país nórdico con Washington respecto a Groenlandia, y la firme posición de Frederiksen frente a Trump ha sido uno de los motivos que ha beneficiado a la socialdemócrata. También el impuesto a los “superricos” como medida para frenar la desigualdad. Pero ni Groenlandia ni los patrimonios superiores a 25 millones de coronas, son para Emma Pihl los temas que realmente preocupan a la sociedad danesa.

“En la vida cotidiana, siento que la gente habla más de temas como el coste de la vida, la vivienda, la sanidad o lo caro que se ha vuelto todo”, explica Emma en conversación con este periódico. “Para muchas personas esas preocupaciones son más importantes en este momento”.

Emma acudió al colegio electoral a media tarde. Habían pasado las 18:00 horas cuando salió de la Universidad. “El ambiente en general es tranquilo, aunque la gente está muy atenta”, explicaba en ese momento a Artículo14.

Mette Frederiksen (3-L) saluda a la gente el día de las elecciones en la calle Nytorv en Aalborg, Dinamarca, el 24 de marzo de 2026.
EFE/EPA/Henning Bagger

Las mujeres danesas

Si no supiéramos su nacionalidad, las palabras de Emma podrían ser las de cualquier otro joven español. Para ella, las principales preocupaciones son la vivienda y la seguridad económica. “Muchos jóvenes se preguntan si podrán permitirse vivir en las grandes ciudades y les preocupan temas como la educación, el trabajo o el bienestar emocional”, explica.

En el caso de las mujeres, las inquietudes son distintas. “La sanidad, el cuidado infantil o la conciliación entre la vida laboral y personal son algunos de los temas más importantes”. Aunque Dinamarca es uno de los países más avanzados en materia de género la igualdad entre hombres y mujeres es todavía una asignatura pendiente.

Al ser un país nórdico, existe la creencia de que Dinamarca es uno de los mejores países para vivir siendo mujer. Así se le reconoció en 2017, cuando Dinamarca fue nombrada el segundo mejor país en términos de igualdad, según el Índice de Igualdad de Género. Sin embargo, esa creencia es que la hace precisamente que apenas se hable de otros temas que permitan seguir avanzando. De hecho, llama la atención que con este dato, Dinamarca también sea el estado miembro en el que la prevalencia de la violencia contra las mujeres sea el más alto.

La excomisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, reparte material electoral en Christianshavns Torv durante las elecciones parlamentarias en Copenhague, Dinamarca,
EFE/EPA/Rasmus Flindt Pedersen

La migración

La migración es otro de los temas que ha atravesado de lleno la campaña electoral. Dinamarca es uno de los países europeos con una de las legislaciones más estrictas. Su política migratoria ha reducido en los últimos años drásticamente las peticiones de asilo, ha propuesto deportar a los extranjeros por delitos penales y pone trabas a la llegada masiva de refugiados. Lo paradójico, es que detrás de estas recetas no se encuentra el ultraderechista Partido Popular Danés, sino los partidos de centroizquierda, conscientes de que son uno de los temas que más preocupan ahora mismo en las sociedades occidentales.

Emma es consciente de esta nueva tendencia. “Creo que las posturas más duras sobre la inmigración se han vuelto mucho más comunes en todo el espectro político”, apunta, y señala una creciente polarización: “Las opiniones sobre temas políticos suelen ser más diferentes y más divididas que antes”.

Mette Frederiksen (centro) saluda a la gente el día de las elecciones en la calle Nytorv en Aalborg, Dinamarca, el 24 de marzo de 2026.
EFE/EPA/Henning Bagger

Victoria agridulce para Frederiksen

Ya con los resultados en la mano, Mette Frederiksen ha conseguido su objetivo. Revalida un tercer mandato a pesar del avance de la ultraderecha en el país. En una reñidísima noche electoral, el partido socialdemócrata, que ha vivido una auténtica sangría de votos consiguiendo el peor resultado desde 1901, han conseguido imponerse por muy poco a las derechas. El bloque conservador supera el 42% del arco parlamentario y los socialdemócratas necesitarán sí o sí a los Moderados.

Emma está contenta con el resultado, pero espera que se reordenen las prioridades. “Me gustaría que se centraran en las áreas que más nos tocan en el día a día: un sistema sanitario más fuerte, mejores escuelas y la sensación de que Dinamarca avanza en la dirección correcta”, explica.

En un mundo en el que cada día estalla un conflicto o reinan las políticas cortoplacistas por cómo cambian los escenarios de un día a otro, Emma echa de menos “políticas a largo plazo que fomenten la igualdad”. “Dinamarca es un país fuerte”, apunta, “pero todavía hay mucho que se puede mejorar”, sentencia.

TAGS DE ESTA NOTICIA