Protagonista

Lina Attalah, la directora que Egipto no consigue callar

Seis causas penales en seis años, una multa de 48.000 euros y siete horas detenida, el precio de estar al frente de un medio de comunicación independiente en Egipto

La periodista y activista egipcia Lina Attalah
La periodista y activista egipcia Lina Attalah
Efe

La periodista y activista por la libertad de expresión Lina Attalah dirige Mada Masr, un medio de comunicación digital independiente con sede en Egipto que “nació con una ambición que va más allá de publicar noticias: reconsiderar el papel de los medios en su relación con la sociedad”. Pero la vocación periodística de Attalah le ha puesto en el punto de mira de las autoridades egipcias.

El Tribunal de Delitos Menores de Nuevo Cairo la ha declarado culpable de gestionar un sitio web sin licencia y le ha impuesto la multa máxima prevista: tres millones de libras egipcias (unos 48.000 euros). También ha ordenado el cierre de Mada Masr y la confiscación de sus bienes. Según denuncian, tras anunciarse la sentencia, agentes de seguridad rodearon a Attalah, la levantaron del suelo y la sacaron de la sala. La periodista de 43 años, permaneció detenida en el edificio judicial durante unas siete horas, hasta que fue puesta en libertad después de que Mada Masr abonara íntegramente la multa.

Egipto
La periodista y activista egipcia Lina Attalah
Amnistía Internacional

Con todo, su liberación no acaba con los problemas judiciales de esta activista egipcia. Durante los trámites para salir del edificio, Attalah supo que en 2024 había sido condenada en ausencia a un año de prisión en otro procedimiento, por cargos relacionados con la difusión de noticias falsas y la gestión de un sitio web sin licencia. Sus abogados han impugnado esa condena y está prevista una nueva vista para el 11 de noviembre de 2026.

Hossam Bahgat, director ejecutivo de la Iniciativa Egipcia por los Derechos Personales y presente en el juicio, relató a Mada Masr que el juez desestimó las objeciones procesales, incluidas las solicitudes de aportar documentación y escuchar testigos. Cuando la defensa se negó a presentar sus alegaciones sin que esas peticiones fueran atendidas, el juez designó a un abogado que no había sido elegido por Attalah ni por su equipo. La editora rechazó expresamente esa representación, pero el magistrado se negó a incorporar su objeción al acta. Después, anunció la condena.

Egipto
La periodista y activista egipcia Lina Attalah
Mada Masr

Según explica Amnistía Internacional, Mada Masr ha intentado regularizar su situación desde la aprobación de la ley de medios de 2018. Solicitó una licencia en 2018 y otra en 2020, sin recibir respuesta del Consejo Supremo de Regulación de los Medios. En 2022 supo que su solicitud había sido rechazada, sin que se expusieran los motivos. El medio recurrió judicialmente y perdió. En 2023, el organismo regulador explicó por primera vez las razones del rechazo. Mada Masr volvió a presentar una solicitud en 2026, aportando la documentación que se le había indicado que faltaba, pero tampoco obtuvo respuesta.

AI denuncia, además, que la investigación y el juicio se tramitaron con rapidez y que la negativa a admitir las peticiones de la defensa suscita serias dudas sobre las garantías procesales.

La sentencia llega tras años de presión sobre Attalah. Según la información complementaria difundida por Amnistía Internacional, la directora de Mada Masr se ha enfrentado a seis investigaciones penales por su trabajo informativo durante los últimos seis años.

“Golpe demoledor a la libertad de prensa”

La más reciente de las documentadas por la organización internacional antes de la última condena comenzó el 4 de agosto de 2025, cuando las autoridades la citaron para interrogarla por cargos que incluían “difusión de noticias falsas” y funcionamiento de un sitio web sin licencia. El procedimiento estaba relacionado con un artículo publicado el 31 de julio de ese año sobre el deterioro de las condiciones de reclusión en la prisión de Badr 3. Attalah quedó en libertad bajo fianza mientras continuaba la investigación.

Para Yasmine Ahmed, directora general de Impacto Regional de Amnistía Internacional, “la decisión constituye un golpe demoledor a la libertad de prensa en Egipto, y marca un día sombrío para el periodismo independiente en el país. Al imponer una multa de tres millones de libras egipcias, ordenar el cierre de Mada Masr y la confiscación de sus bienes, y detener a Lina Attalah hasta que se realice el pago, las autoridades egipcias transmiten un mensaje claro y despiadado: no se tolerará la información crítica e independiente”.

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