El ataque de EEUU en Venezuela ha provocado una oleada de reacciones en Europa e Hispanoamérica que trasciende el ámbito militar y sitúa el foco en la diplomacia regional.
Las declaraciones llegan en un momento de máxima tensión, con Venezuela bajo estado de conmoción exterior y con imágenes de explosiones, evacuaciones y movimientos de población en Caracas y otras zonas estratégicas del país.
Rusia exige aclarar el paradero de Maduro
El país presidido por Vladimir Putin, socio de Venezuela, ha exigido que se aclare el paradero del líder del país sudamericano, Nicolás Maduro, y su mujer, que han sido sacados del país “por la fuerza” y como consecuencia de “la agresión estadounidense”.
“Exigimos esclarecer de inmediato esta situación”, ha manifestado el Ministerio de Exteriores en un comunicado. La nota agrega que lo ocurrido con el mandatario venezolano, “en caso de ser verdad”, constituye una “violación inaceptable” de la soberanía de un Estado independiente. Previamente, Moscú ha criticado la “agresión militar” de Washington contra Venezuela y ha llamado al diálogo para evitar una mayor escalada de las tensiones.
La UE exige “moderación”
Por su parte, la alta representante de Exteriores de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha llamado a la “moderación” tras el ataque de Estados Unidos y tras haber mantenido una conversación con el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio.
“He hablado con el secretario de Estado (estadounidense) Marco Rubio y con nuestro embajador en Caracas. La UE está siguiendo de cerca la situación en Venezuela”, ha dicho la alta representante a través de un mensaje en redes sociales y ha añadido que la UE hace “un llamamiento a la moderación”.
Colombia pide evitar una escalada
El presidente colombiano, Gustavo Petro, utilizó la red social X para fijar la posición de su Gobierno ante el ataque de EEUU en Venezuela. En su mensaje, Petro rechazó “cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación o poner en riesgo a la población civil”. Y subrayó la necesidad de contención en un contexto ya extremadamente volátil.
Este es el comunicado oficial del gobierno de Venezuela.
COMUNICADO
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELALa República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los…
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 3, 2026
Aunque el mandatario no mencionó directamente a la nación norteamericana, el mensaje se interpreta como una clara alusión al ataque de EEUU en Venezuela y a sus posibles consecuencias regionales. Colombia, país fronterizo y con una relación histórica compleja con Caracas, sigue los acontecimientos con “profunda preocupación”. Es consciente de que una escalada militar podría tener efectos directos sobre su propia seguridad y estabilidad interna.
Cuba condena el ataque de EEUU y exige una reacción internacional
Mucho más contundente fue la reacción de Cuba. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó el ataque de EEUU en Venezuela de “criminal” y reclamó de forma explícita una respuesta de la comunidad internacional. En su mensaje, denunció que lo ocurrido supone una agresión directa a la paz regional.
#Cuba denuncia y demanda URGENTE reacción de la comunidad internacional contra criminal ataque de E.U a #Venezuela. Nuestra #ZonaDePaz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América.
Patria o Muerte ¡Venceremos!
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) January 3, 2026
“Cuba denuncia y exige urgentemente la reacción de la comunidad internacional ante el ataque criminal de EEUU contra Venezuela”, escribió Díaz-Canel, añadiendo que la región, a la que definió como “zona de paz”, está siendo “brutalmente agredida”. Sus palabras elevan el tono diplomático y refuerzan el eje de países que se alinean abiertamente con Caracas tras el ataque de EEUU en Venezuela.
El impacto regional del ataque de EEUU en Venezuela
Las reacciones de Colombia y Cuba reflejan dos enfoques distintos, pero coinciden en el fondo. Y ese fondo es la preocupación por las consecuencias del ataque de EEUU en Venezuela. Mientras Bogotá apuesta por un lenguaje más prudente y diplomático, La Habana opta por la denuncia frontal y la exigencia de una respuesta internacional inmediata.

El temor compartido es que el conflicto trascienda las fronteras venezolanas. El ataque de EEUU en Venezuela no solo afecta al equilibrio interno del país, sino que amenaza con desestabilizar una región marcada por tensiones políticas, migratorias y de seguridad. Para los países vecinos, cualquier agravamiento de la situación podría traducirse en nuevas olas de desplazados o en un deterioro del clima político regional.


