Fátima Rodríguez se incorporó a Lupicinio International Law Firm como responsable del Área de Penal en 2015, procedente de un estudio jurídico especializado en Derecho Penal. Ha participado en casos como los de las Tarjetas Black, Canal de Isabel II, Púnica, Vitaldent, Tándem y Villarejo.
Psicóloga y doctora en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, con la calificación de Sobresaliente Cum Laude, su tesis La conducta postdelictual de la persona jurídica como causa de exclusión de la responsabilidad penal se ha publicado recientemente como libro (Aranzadi). Analiza la responsabilidad penal de la persona jurídica como un vestigio de la responsabilidad colectiva medieval en contra de principios romanos como el Societas delinquere non potest y de las últimas tendencias en otros países, que cree que España acabará adoptando.
Es también profesora en la Universidad Villanueva de Madrid y del Máster de Acceso a la Abogacía en el Centro de Estudios Garrigues, y responsable de la sección de Compliance de ‘Women in a Legal World’ (WLW). Precisamente recibe a Lex14 en su despacho en la antesala de celebrar un encuentro con sus compañeras de WLW, en una entrevista centrada sobre la guerra de Irán, las sanciones y la situación en Cuba, Venezuela, Rusia y China, asuntos en los que Lupicinio es posiblemente la firma más especializada en España.
Pregunta. Las previsiones para este año han saltado por los aires. Ante esta incertidumbre económica y geopolítica, ¿qué dicen los clientes?
Respuesta. Los clientes están reticentes o más tímidos a la hora de tomar decisiones o de embarcarse en nuevos proyectos porque hay una incertidumbre que hace que se no sepa muy bien hacia dónde vamos, no se sabe hacia dónde va a ir esta guerra ni cuándo va a acabar. A nosotros, que trabajamos en un despacho internacional nos afecta.
P. ¿Están asesorando en planes de contingencia? ¿O es todo muy incipiente todavía?
R. Yo creo que todavía es muy incipiente, pero sobre todo la cuestión es que tenemos muchos clientes que están en Irán o tienen negocios en Irán. Ahora mismo han desaparecido los medios de comunicación. Internet no funciona, nos contactó un cliente la semana pasada y no se consigue que le lleguen emails. Y es una empresa pública.
Tenemos una abogada iraní, una corresponsal allí y está saliendo del país. Su familia se queda allí. Su madre es mayor y dice que se quiere morir en su país, pero la gente joven está saliendo. La gente que puede salir, claro. Esté de acuerdo o no con el régimen.
P. ¿Se puede abandonar el país por cauces normales?
R. Sí se puede. Lo que pasa es que como no se sabe muy bien hacia dónde se va, ella ha decidido: “Me voy ya, ahora que puedo irme, porque no sé lo que va a pasar la semana que viene, a lo mejor cortan todo y ya no nos podemos mover de aquí”.
Hemos escrito a todos nuestros clientes en Irán. Normalmente los clientes que tenemos en Irán tienen base aquí. Lógicamente el volumen de las transacciones que están haciendo semanalmente está disminuyendo.
P. ¿Su abogada en Irán puede ejercer en libertad?
R. Sí. Asesora a clientes que tienen que abrir compañías, sociedades y ella tiene libertad absoluta para acompañar al cliente, abrir, cerrar, constituir, no hay ningún problema.
P. ¿De qué sectores son sus clientes en Irán?
R. Sobre todo alimentación.
P. ¿Cómo ven el escenario a medio y largo plazo como expertos en la práctica de Sanciones?
R. Nos llaman mucho. Pero no tanto por lo que está pasando, sino por lo que va a pasar. Como sabéis Irán dejó de estar sancionado por la Unión Europea, y volvió a estarlo por sus prácticas nucleares. Ahora esperamos que las sanciones se endurezcan.
Se van a restringir muchísimo más las relaciones y se van a incrementar las sanciones, va a pasar algo muy parecido a lo que está pasando en Rusia, donde cada vez sancionan más áreas como forma de bloquear e intentar que esto llegue a su fin, pero estamos viendo que con Rusia no está funcionando. En Rusia las sanciones cada vez van a más y el país sobrevive.
P. ¿El gran ganador de todo esto va a ser Rusia? ¿Cómo ve la posición de China?
R. A día de hoy desde luego que Rusia está sobreviviendo y habrá que estar muy atentos a su posición, junto con la de China, su gran aliado, que puede dar sorpresas.
P. ¿Cómo han acabado los procesos que llevó el despacho contra el veto de la Comisión Europea a asesorar a personas jurídicas rusas?
R. Yo estuve ahí. Desgraciadamente se perdió. Pero sin mucho fundamento jurídico. La sentencia es interesante porque al final ves como los argumentos jurídicos se desvanecen. El derecho al asesoramiento por un abogado es fundamental y el abogado tiene derecho a asesorar tanto a personas físicas como jurídicas, pero la Unión Europea ha decidido que no podemos asesorar a las personas jurídicas rusas estén o no sancionadas, que es lo más grave.
Estamos asesorando a muchas empresas en sanciones. Nos piden informes para evitar incumplir las sanciones internacionales y ante la Directiva que todavía no se ha traspuesto. En España estamos a punto de transponerla e introducirla en el Código Penal.
Antes te condenaban por contrabando o por blanqueo, pero por incumplimiento de sanciones hay muy pocas sentencias. Ahora se pretende introducir en el Código Penal y todos los que incumplan las sanciones tendrán pena de prisión. Hay mucha preocupación y nos piden información y revisiones.
P. ¿Cómo ven la situación en Venezuela?
R. La situación está más tranquila de lo que parece tras la adaptación de la presidente interina.
P. ¿Y el recorrido de las sanciones ahora que la Unión Europea se plantea eliminar las de Delcy Rodríguez?
R. La UE suele estar alineada con los pasos de Estados Unidos, siempre teniendo en cuenta nuestro Estatuto de Bloqueo, por supuesto, frente a las sanciones secundarias.
P. ¿Cómo sigue el impacto de los aranceles?
R. Los clientes siguen preguntando y siguen muy preocupados.
P. ¿Creen que la guerra va a ser corta?
R. No me atrevo a decir. Parece difícil un cambio de régimen e Irán también está apretando. Yo ahora estoy muy preocupada y ocupada con Cuba.
P. ¿Cómo está la situación en Cuba?
R. Está muy afectada. Nosotros tenemos una relación muy estrecha con Cuba, tenemos muchos clientes que han decidido embarcarse en la aventura de Cuba y en estos momentos la situación está muy muy complicada. Las asociaciones de empresarios españoles allí, junto con los franceses e italianos, han mandado una carta en la que piden socorro por el bloqueo del petróleo. La Asociación de Empresarios Españoles en Cuba (AEEC) ha tramitado ante las autoridades cubanas la posibilidad de importar el combustible necesario para las empresas, que solicitan que les mandemos pagado con urgencia. Creo que nunca se había llegado a este punto.
A pesar de todo esto en Cuba la gente sigue haciendo cosas. Es que lo milagroso de esa isla es que los empresarios siguen invirtiendo. Hay muchos que se van, pero hay otros muchos que llegan. Deseando que se cumpla eso que ha dicho Trump de que van a pasar cosas buenas en Cuba.
P. ¿Les preocupa a sus clientes el enfrentamiento de Pedro Sánchez con Trump? ¿Puede afectar a las inversiones en España?
R. No puedo contestar.
P. ¿Cómo va el Área de Penal? ¿Cómo se organiza además de las sanciones?
R. Me dedico al Derecho Penal y a las sanciones y al compliance global. Cuando entré en Lupicinio, el Área Penal no estaba desarrollada, entraba algún caso importante, pero de forma muy concreta. Con mi formación de psicóloga, siempre me ha gustado el Derecho Penal y cuando llegué al despacho, que es de mi padre, venía de otro sitio y lo que más ilusión me hacía era desarrollar el Área de Penal, y entonces él me dijo: “Inténtalo”.
Acepté el reto y en estos últimos 10 años he ido construyendo un área de Penal en la que hemos llevado desde agresiones sexuales de futbolistas, a Cristina Cifuentes, bastantes políticos, grandes empresas, directores, casos que he tenido la suerte que han archivado, y ahora estoy con mucho Penal económico corporativo. Aunque me sigue gustando hacer delitos contra las personas, que en el fondo es lo que más me gusta, estudiar la profundidad de las personas, hago compliance y asesoro a muchas empresas textiles, farmacéuticas, tecnológicas. Estamos fuertes en compliance y en sanciones internacionales, lo incluyo porque una de las áreas que hacemos del compliance es políticas y procedimientos. Ahora veo más preocupaciones desde el consejo de administración que antes.
P. ¿Por qué?
R. Cada vez más consejos de administración son condenados y están muy preocupados. Les digo que más que estar preocupado, hay que estar ocupados en tener una buena formación. Va a introducirse en el Código Penal la responsabilidad de consejeros y directivos. Ser consejero es un riesgo que hay personas que no quieren asumir, porque el coste-beneficio no les resulta rentable. El consejo ahora es responsable directamente por delitos cometidos en el ámbito empresarial
P. ¿La Ley de protección del informante tiene alguna incidencia?
R. De momento no mucha pero las empresas se ocupan de ello y asesoramos sobre el canal de denuncias.
P. ¿Funcionan los canales de denuncia ahora que vemos casos como los del PSOE y otros partidos y el del DAO de la Policía?
R. Hay algunos ámbitos en los que no funciona. En ciertos casos es mejor ir directamente a la Justicia. En el mundo de la empresa es un trámite muy desagradable porque al final la propia empresa se tiene que autodenunciar. En los casos de agresión o abuso sexual, no, pero en los de acoso, sí. Ya que la persona jurídica es responsable. Va contra los propios derechos fundamentales de la empresa. Para mí, una de las grandes lagunas del canal de denuncias es el tema de la autodenuncia, de la obligación. ¿Hasta qué punto estamos obligados? Tiene que haber jurisprudencia y se tiene que desarrollar.
A día de hoy hay muchas dudas sobre qué tenemos que hacer una vez que termina la investigación interna y se determina que hay delito.
P. ¿Debería externalizarse?
R. Puede ser aconsejable para mantener la independencia, pero hay compliance officers que son muy independientes. Lo que sí recomiendo siempre es que tengan formación como penalistas para salvaguardar los derechos y deberes tanto del investigado como de la víctima y de la propia empresa.
P. ¿Cómo ve a los partidos políticos? ¿Están preparados?
R. A los que en su momento yo he asesorado les veo preparados porque precisamente buscan asesoramiento a la mínima.
P. ¿Tiene alguna teoría sobre el liderazgo femenino?
Creo que tenemos un techo de cristal para poder ascender a puestos importantes en el mundo jurídico. Es noticia que una mujer sea managing partner. Aquí lo importante es la facturación y requiere muchas horas y dejar en ocasiones a la familia de lado. Todavía a la mujer le cuesta mucho asumir no ocuparse de un hijo en un momento dado, pero están cambiando las ayudas y sobre todo la mujer está cambiando el concepto de sí misma. Creo que muchas veces el problema está más en nosotras, en los límites que nos ponemos a nosotras mismas, tenemos que hacer el camino, y parte es demostrar lo que estamos dispuestas a hacer. Ser socio es difícil, pero se consigue.
P. Nos cuentan que hay discriminación en algunos despachos a la hora de promocionar socias en directorios
R. No me consta pero aquí en Lupicinio hay mucho respeto y se cuida el horario y el tiempo. Yo siempre digo que la cultura de cumplimiento depende de los valores que tenga el jefe y los valores que tenemos en este despacho son impregnados por Lupicinio. Muchos jóvenes ya no quieren trabajar en despachos grandes. Prefieren estar en un despacho mediano y ser felices, tener tiempo libre, no quieren renunciar a a su vida. Doy clase y lo veo. Todos los años pregunto: “¿Qué queréis?”. Y cada año veo más gente que no quiere renunciar a su vida personal.
