Andrea Fernández es diputada por León en el Congreso de los Diputados, siempre ligada al feminismo y la igualdad real entre hombres y mujeres. Nacida en Valencia de Don Juan el 20 de octubre de 1992, se define como una “gran lectora” y subraya que las novelas son su principal vía de escape, además de dedicarle tiempo a su familia y amigos. También adora la música. “Mi grupo favorito es The National”, aunque también escucha The Favors, Nick Cave o Wilco. De la música patria se queda con Nacho Vegas, Quique González o Leiva.
Sus inicios políticos fueron en su tierra. “Empecé hace casi diez años cuando me ofrecieron ir en las listas municipales en mi pueblo”, recuerda. No logró entrar en el consistorio pero supuso “mi primer contacto con el PSOE”. Desde entonces, afirma que su implicación no ha sido circunstancial, sino coherente con una forma de entender su lugar en la sociedad.
Siempre le gustó debatir, confrontar puntos de vista . “Siempre, de algún modo u otro, he estado vinculada a la participación, a la toma de la palabra en el espacio público”, señala, aludiendo a su etapa de estudiante. Durante esos años fue secretaria general de la Federación de Estudiantes de Castilla y León (FADAE), una experiencia que, según relata, marcó profundamente su concepción de la acción colectiva y la representación.

Andrea Fernández se presenta como graduada en Derecho por la Universidad de León, con un máster en Abogacía y estudios en curso en Ciencias Jurídicas de las Administraciones Públicas. Esta trayectoria se completa con su experiencia profesional como abogada corporativa durante dos años.
Dentro del Congreso mantiene una mirada abierta en cuanto a la convivencia parlamentaria, ya que tiene “buena relación con compañeras y compañeros de casi todos los grupos”. “Hay que saber separar las posiciones políticas, por contrarias que sean, de lo que somos como personas aunque a veces es natural que salten algunas chispas”, arguye en la conversación que mantuvo con Artículo14.
Cuando se le pregunta por las razones de su interés por la política, la diputada responde desde una convicción democrática clara. “Me interesa porque creo que en una democracia es la manera que tenemos de impactar positivamente en la sociedad en la que vivimos”, sostiene. Desde su punto de vista, la acción política es “la mejor manera de hacer cosas por tu comunidad, por tu país, por tu ciudad, por tu municipio”.
Feminismo por bandera
Fernández ha sido una de las voces más nítidas del PSOE en la defensa de la igualdad real. Y por ello también ha reclamado en ocasiones autocrítica. “Creo que ser mujer sigue siendo un hándicap”, reconoce, ya que “en algunas ocasiones te supone algunos problemas”.
“El feminismo es muy radical en tanto en cuanto va a la raíz de los problemas” y, precisamente por ello, expone contradicciones y genera resistencias. Sin embargo, defiende que asumir esos costes forma parte de “defender ideas muy nobles”. “Ser feminista es colocarse en posiciones difíciles”, destaca durante la entrevista.

La joven diputada se refiere expresamente al machismo. “Es algo muy transversal”, afirma, aunque distingue entre esa realidad estructural y el “uso ideológico” que, a su juicio, realiza la extrema derecha, en relación a Vox. Este fenómeno le preocupa especialmente porque, advierte, puede suponer un retroceso democrático.
En relación con la conciliación, Andrea Fernández suspira y se revuelve: “¿Por qué nunca se les pregunta a los hombres por la conciliación”? Y reconoce que, al menos ella, no tiene problemas en este sentido.
Andrea Fernández describe la política como “un ejercicio profesional muy artesano”, condicionado por el área en la que se trabaje y por la forma en que cada persona organiza su tiempo. Le encanta leer la prensa, estar informada. Siempre suele responder con una sonrisa, como admiten hasta sus rivales políticos. Le preguntamos por el liderazgo femenino: “Que haya mujeres en todos los espacios de poder es una cuestión de democracia mínima”, sentencia.
