Será la versión definitiva de lo que hizo Carlos Mazón, el ex president de la Generalitat Valenciana, aquella tarde del 29 de octubre de 2024 en la que murieron 238 personas en una riada histórica. La jueza de la DANA, Nuria Ruiz Tobarra, le ha llamado a declarar en calidad de testigo, esto es con la obligación de decir la verdad sobre lo que ocurrió en cuanto a la gestión de la emergencia.
Ruiz Tobarra centra sus esfuerzos en dilucidar por qué se envió la alerta a los móviles de los valencianos tan tarde, a las 20:11h, cuando ya se habían producido la mayoría de las muertes. Por ello, le preguntará al ex president de la Generalitat. Quiere saber si su comida en el Restaurante el Ventorro con la periodista Maribel Vilaplana y, después, su demora en llegar al Centro de Coordinación de Emergencias, fue el motivo por el cual la alerta se envió tan tarde.

La clave está en si los integrantes del CECOPI esperaron al beneplácito de Mazón para enviar esa alerta. Cabe recordar que, por el momento, solo están imputados las dos personas que lideraban el CECOPI aquella tarde, la Consellera de Justicia, Salomé Pradas, y el Secretario autonómico de emergencias, Emilio Argüeso.
En ese ejercicio de buscar la versión definitiva del ex president, la jueza le ha solicitado también que aporte voluntariamente el registro de llamadas y mensajes relativos a la emergencia que intercambió aquella tarde.
Desiste, por tanto, de seguir instruyendo la causa en busca de que afloren nuevos indicios. “No es factible efectuar un juicio de futuro sobre la obtención durante la instrucción de indicios que derivaran en eventuales responsabilidades penales del Sr. Carlos M.G.. Una eventualidad que se desconoce”, precisa en la providencia.
Así las cosas, Mazón no podrá pedir la testifical por escrito porque no está dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento criminal que los diputados autonómicos puedan hacerlo, como sí sucede con los nacionales.
Además, si después de la declaración la jueza viera nuevos indicios que puedan suponer una responsabilidad penal, podría volver a elevar una segunda exposición razonada al TSJ. Si bien, tendría que tener muy atada la justificación de la decisión y “en ningún caso podría usarse lo declarado en la testifical en su contra”, explican fuentes jurídicas a Artículo14.
Responsabilidad penal de Mazón
Tras más de un año de instrucción, la jueza ha visto indicios suficientes como para atribuir al ex president una responsabilidad penal porque considera que “ostentaba la máxima responsabilidad en la gestión de la emergencia” y debía adoptar las decisiones necesarias para la protección de la población.
Por ello, consideró que había indicios de omisión del deber y de imprudencia grave como para elevar una exposición razonada al Tribunal Superior de Justicia de Valencia. El trámite necesario para poder imputar a Mazón, que sigue siendo aforado al contar con un escaño en las Cortes valencianas.

Sin embargo, el TSJ revocó esta tesis de la jueza instructora. Rechazó abrir una investigación al ex president al considerar que la posición institucional no implica automáticamente una posición de garante penalmente exigible. En definitiva, que una gestión deficiente no es en sí misma delito aunque sea reprochable políticamente.
Las versiones del ex president
Desde que se empezaron a depurar responsabilidades políticas de la gestión de la tragedia, Mazón ha dado versiones contradictorias. En primer lugar, días después de la catástrofe, el cuatro de noviembre, su equipo aseguró que aquella tarde la pasó en el Palau trabajando. Si bien, su jefa de prensa acabó desvelando a la jueza que basó esta información en “deducciones lógicas” sin consultar al propio Mazón.
Al día siguiente, el día cinco, Mazón habló de una comida privada en el Restaurante el Ventorro sin dar más detalles. El 7 de noviembre cambió y dijo que se trataba más bien de un “almuerzo de trabajo”. Un día después, específico que la comida fue con la periodista Maribel Vilaplana.

El 26 de diciembre, su equipo se negó a entregar la factura de la comida al asegurar que no iba en calidad de president sino de líder del PP valenciano. El 7 de febrero, se apuntó a las siete de la tarde como la hora a la que llegó al CECOPI. El 26 de febrero, se aportaron las imágenes de las cámaras de seguridad que recogían la imagen de Mazón entrando en el CECOPI a las 20.28.
Por último, en su testifical, Maribel Vilaplana aseguró que se despidió de Mazón entorno a las seis y media de la tarde. En esas dos horas no se sabe que hizo el expresident de la Generalitat, extremo que tendrá que aclarar en su testifical.
